Impresiones de Berserk. Capítulo 362: Fantasma

¡Berserk ha vuelto! ¡Y vaya capítulo! A pesar de ser uno de los capítulos con menos texto en mucho tiempo, no quita que sea de los más impresionantes.

En el capítulo anterior, Miura confirmó la antiquísima teoría de que Skull Knight es ni más ni menos que el Rey Gaiseric, y gracias a la Mano de Dios, esta vez no nos ha dejado con la miel en los labios. Por fin hemos podido vislumbrar una de las piezas de lore más importantes desde el mismísimo Eclipse.

¡Vamos con el análisis!

¡Klannnng!


Suzume

Para empezar tenemos a una criatura (¿es posible que Dark Souls me ciegue tanto que ya no vaya a volver a ver a un herrero sin asumir un pasado posiblemente interesante aunque nunca desvelado? ¿Habrá jugado Miura a Dark Souls y las referencias son bucles que se retroalimetan?) capaz de detener a Guts Berserker como… Como si fuera un perrillo. Hasta le suelta un quieto, chico. Como he visto decir por ahí, me fascina el tratamiento porque resalta que la armadura dehumaniza a Guts hasta el punto de que le convierte en uno de esos animales que tienen más en común con Apóstoles como cierto mal bicho que no debería haber existido en la Edad de Oro que con personas corrientes.

En cualquier caso, me llama la atención que el herrero tenga cadenas mágicas preparadas para sostener a gente como Guts. Dado lo que hemos visto de la isla, bastante más siniestra de lo que su alegre tono da a entender… Uh, no estoy segura de querer saber para qué se usan a menudo esas cadenas.

Por otro lado, es evidente que Skull Knight está de acuerdo con lo que va a ocurrir. Dada su preocupación por Guts, me pregunto si la encerrona al pobre chico estaba planeada de antemano… Repasando el diálogo del capítulo anterior diría que no, pero me sorprendería que no hubiera imaginado lo que pasaría al visitar al enano. Después de todo, Skull Knight no quiere que Guts siga su mismo camino, así que no me extrañaría si hubiera dado un par de pasos a favor de hacerle entrar en razón, de mostrarle cuál es el destino que le espera si sigue matándose de esta manera. Dejarle ver sus últimos recuerdos, vivir su odio, su miedo y desesperación es un gesto increíblemente personal. No sabría decir si generoso, ya que no se trata de su decisión, pero tampoco interviene para detener al herrero así que supongo que podríamos afirmarlo, sí.

Me pregunto si alguien ha visto lo que Gaiseric en cientos de años.

Probablemente no.

¿El Qlyphoth/Qliphoth?


Suzume

Ahora lo comentará Judeau, así que no me meto mucho en la sorpresa que es la viñeta. Solo voy a decir lo impactante que resulta y que me dan ganas de arrodillarme y hacerle reverencias a Miura porque menuda cantidad de detalle. He releído varias veces el capítulo y me quedo atrapadísima en esta primera escena. Es una bofetada importante, porque te resulta muy familiar por todos los elementos que se reiteran una y otra vez en Berserk, como el vórtice, los tentáculos, las criaturas observando desde la oscuridad, las cinco figuras, pero a la vez no ubicas el momento. Es nuevo, es diferente. Más… primordial. Como estar dentro de unas tripas, quizá.

Y perdonadme, pero yo solo puedo preguntarme cómo avanzaba Gaiseric por ese terreno. De verdad que es algo que me está dando compulsión TOC.

Judeau

¡Llega la sorpresa del capítulo! El apocalipsis que vive Gaiseric es completamente distinto en lo visual al Eclipse: en vez de tener un sol negro, tiene algo parecido al vórtice de almas que vemos al principio del manga. No están las caras gigantes que volvieron locos a la Banda del Halcón que salen del suelo, su lugar lo ocupa un pasillo de tentáculos, columnas y espinas gigantescas.

¿Una única criatura o Apóstoles primigenios?


Judeau

Y, en vez de habitar en él apóstoles semi-humanos, parecen ser más bien criaturas sacadas directamente del Qlyfoth.

Suzume

¿Verdad? Fue una de las primeras cosas que comentamos, después de fangirlear con lo que viene a continuación. Salvo una figurita arriba a la izquierda, que tiene pinta de humano con cuernos, todas esas trompitas me recordaban mucho a los pseudo elefantes de Ganishka, y también al Qlyfoth/Qlifoth/como quiera que se escriba. Aunque no hay elementos fálicos, creo que las bocas que recuerdan a vaginas dentatas son muy evidentes de por sí y se emplean para resaltar ese elemento ~primordial~. Como bien ha dicho Judeau, no hay Apóstoles, hay… criaturas. Es difícil decirlo por cómo está organizada la viñeta, mezclando escenas con cortes que ha provocado Gaiseric en su avance, pero no veo imposible que todos pertenezcan a una misma criatura. No sería lo más raro que hemos visto después de Ganishka-gigante. Además, como se menciona en este vídeo, el mundo astral tiene varios niveles de profundidad. En pocas palabras:

Una capa superficial o intersticio donde las criaturas astrales se mezclan con los humanos más sensibles. Guts camina a menudo por aquí, atrayendo a conciencias malévolas que desean poseerle o consumirle por su marca de sacrificio. Fantasia ha nacido de la mezcla del mundo corriente y esta capa.

El Qlyphoth/Qliphoth es una capa más profunda, muy influenciada por las emociones colectivas negativas (y más bestiales, diría yo) de los seres humanos. En otras palabras: Miura piensa que solo hay hombres que influencien al «mundo» y por eso todas las criaturas son claramente masculinas, violadoras y blablabla. Salvo Slan y cierto personaje que veremos después.

Por debajo estaría un terreno divino, donde habitarían dioses, ángeles y demonios a los que se rinde culto en diversas religiones. Más etéreos, más distintos e incomprensibles. Hasta donde entiendo, es aquí donde reside la Mano de Dios.

Y ahora, lo jugoso. Ese vórtice que aparecía en el arco del Guerrero Negro y al que son arrastradas las almas de los Apóstoles y sus Víctimas es el Abismo. Allí reside nuestra querida Idea del Mal (a todos los efectos, Dios) con su forma de corazón gigante y es, básicamente, el infierno. Salvo en el capítulo de perdido de Griffith, siempre que nos hemos asomado al mundo Astral ha sido sin sobrepasar el portal que lleva al Abismo.

Todo esto es importante porque…

La Antigua Mano de Dios


La Mano de Dios suele encarnar elementos negativos de la conciencia humana o, al menos, asociarse a ello. ¿No es divertido que, tras mil años, siga habiendo una SOLA mujer encarnando aspectos sexuales? Sí, vale, el tipo de su derecha es una especie de vagina, pero no me fastidies. Maléfica deserves better. Me pregunto si Miura y Togashi se inspiraron para hacer a esta señora y a la bestia del rey del nuevo arco, respectivamente, en la estatua de Artemisa de Éfeso…
Judeau

La Mano de Dios. Distinta a la actual, quitando a Void. Las implicaciones que esto puede tener en la historia son tan apabullantes que nos van a tener teorizando durante años: ¿Se consideran Mano de Dios esos otros cuatro apóstoles? No hay ninguna representación de una mano, a diferencia de lo visto con la actual. ¿Es Void el líder de este grupo? ¿O el más nuevo? ¿Es este el primer ciclo y, por lo tanto, son los primeros de su clase? No sabemos nada. Nada.

Se lleva teorizando por foros un tiempo que Void es el sabio que traicionó a Gaiseric y que, imaginamos, sacrificó el reino que gobernaba. También se rumorea que puede que Void fuese un mago o nigromante, así que, ¿y si fue él quien creó a la Mano de Dios y los Apóstoles, los Beherit y el Estigma? Recordemos que según lo visto en el Eclipse, él parece ser el portador de la famosa marca.

Como he dicho, no sabemos nada y es todo pura especulación. ¡Toca esperar! Solo pido y rezo a Miura que nos lo revele en el próximo capítulo.

Suzume

Oyoy, qué vórtice más hermoso y descarado.

¿Estamos en el reino divino?

Hm, diría que no. Primero, porque no podemos confirmar que ese sea el vórtice que vimos durante el arco del Guerrero Negro. Segundo, porque, como ha comentado Judeau antes, todo huele a Qlyphoth/Qliphoth, y gracias a Slan sabemos que es un terreno en el que los Apóstoles pueden manifestarse. Dado que no estamos en una ceremonia de un Eclipse, porque, bueno… No veo un Eclipse por ningún lado, entonces lo más probable es que no estemos viendo el momento en que Void ascendió a convertirse en un miembro de la Mano de Dios.

Sí, hay muchos, muchos, muchos paralelismos con el Eclipse de Griffith, pero también con su ceremonia de Encarnación. Y no hay que olvidar que la Mano puede aparecer en conjunto, dentro de su dimensión espiritual, sin necesidad de que tenga que nacer alguien como ellos. Como bien sufrió el conde en su día, cuando el Beherit llama, la Mano acude y siempre se lleva un alma o más consigo.

Así que no creo que este sea el nacimiento de Void. O puede que sí, pero no lo estamos viendo en orden. Quiero decir, se supone que nos están mostrando las últimas memorias de Gaiseric, pero hay un salto extrañísimo. Pasamos de una primera persona donde avanza como una bestia parda, cortando a diestro y siniestro las criaturas que se interponen entre él y la Mano de Dios. Entonces tenemos un primer plano de esta. Los bordes de la viñeta indican que un ojo se está cerrando, al borde de la inconsciencia.

Y entonces…

¿Muerte?


Judeau

Guts se libera de las cadenas con las que el guerrero le ha encadenado. Parece que no se esperaba la tremenda fuerza del protagonista, así que… ¿quizá eso significa que Guts es más fuerte que Skull Knight?

Suzume

Personalmente creo que no es más fuerte, sino que se está alimentando de la desesperación que vivió Gaiseric ante los acontecimientos que está viendo. Lo que me sorprende es que se desmaye. ¿Es porque la rabia del rey se corta en seco o porque este cae inconsciente/muerto?


Judeau

Lo último que vemos en el flashback es una chica marcada con el Estigma, claramente el interés romántico de Gaiseric y la análoga de Casca. Solo que esta, a diferencia de nuestra heroína, acaba falleciendo. ¿Se rompió el ciclo al sobrevivir Casca al Eclipse? Porque Gaiseric, de una forma u otra, también sale vivo de este evento. Eso sí, por lo que podemos comprobar con la sangre inundando sus ojos, tampoco tarda mucho en fallecer. ¡Además es un buen paralelismo con la pérdida de ojo de Guts!

En esta escena hay dos detalles más que comentar: Primero, fijaos que detrás de la mujer hay una ciudad inmensa en llamas con la forma del Estigma. Esto es un obvio paralelismo con la resurrección de Neo!Griffith, solo que… ¿qué significa aquí? ¿Acaso Void renació con un cuerpo terrenal y sigue habitando la Tierra a la vez que en el plano astral al igual que Femto-Griffith? Parece improbable, pero por especular que no quede.

Y, por último, ¿quién es la chica? Puede ser la reina de Gaiseric y poco más. Pero… tiene cierto parecido con dos personajes: Griffith y Danan, la reina de Elfhelm. Respecto a Griffith no me refiero a que sea él, más bien que tenga cierta conexión con el antiguo mercenario. No familiar, porque eso convertiría a Gaiseric en pariente lejano de Griffith y lo creo bastante improbable y parecería muy shonen. Pero sí que quizá está relacionado con él respecto a su papel. Recordad que, aunque Casca sea el interés romántico de Guts, también lo es Griffith. Por otra parte tenemos a Danan. El parecido es más que evidente y el hecho de que no se le acaben de ver las orejas para ver si son puntiagudas o no resulta sospechoso. Danan no puede ser, porque… bueno, ¡sigue viva! Y no está marcada. Así que puede ser ¿su hija? Recordad que en Elfhelm el tiempo pasa mucho más lento, así que existe la posibilidad temporal.

O, de nuevo, puede no ser nadie importante.

Suzume

Sigo con lo que comentaba antes. Después de aparentemente cerrar los ojos, y morir o quedarse inconsciente (al menos esa impresión da Guts) Gaiseric aparece en… Donde quiera que esté, sosteniendo a esta mujer que todos pensamos que era Griffith, es maravilloso. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo salió Gaiseric de ese otro mundo? ¿Fue la mujer misteriosa la que lo sacó? ¿Era como Schierke, dado que tiene tantos elementos mágicos que pueden recordar a un hada o una hechicera? ¿Sacrificó su vida trayendo a Gaiseric solo para que este muriera inmediatamente después? Porque, vaya, a nadie se le escapa que Gaiseric cierra los ojos como cuando Guts se desmayó y lo último que vio fue a Casca con culo en pompa. Gracias por haber aprendido a dignificar el sufrimiento de las mujeres, Miura.

No voy a entrar en, oh, otra mujer en la nevera, pero duh.

El caso es que aquí hay un hueco en la continuidad. Bien podría ser que las dos escenas, la de la Mano de Dios y la de la mujer, ocurran en momentos distintos. Puede que hasta inversos, aunque no apostaría fuerte por ello.

Dicho esto, como bien dice Judeau, la mujer está marcada y hay un símbolo de sacrificio al fondo. Esto une una aparente ceremonia de sacrificio con una de Encarnación. Pero, de nuevo, puede que estemos trepando demasiado rápido por las paredes.

Al fin y al cabo, Guts y Casca también están marcados y han sobrevivido a un Advenimiento (si es que esto es uno). ¿Quién dice que esta mujer no fue una superviviente de su propia ceremonia de sacrificio y que está muriendo aquí por causas desconocidas? No parece tener heridas visibles, a menos que le hayan agujereado el pecho y las piernas, y la gente marcada no se muere por serlo, sino porque la devora un Apóstol o por muerte natural. Así que diría que aquí hay un misterio interesante que desvelar…

En cualquier caso, su alma ha ido al vórtice, a reunirse con el resto de condenados. Saluda a la Banda del Halcón por nosotros, señora.


 
Judeau

Cuando los recuerdos de la armadura Berserk están a punto de poseer a Guts, Schierke acude en su ayuda como ya es normal. Miradlos por favor, su interacción es adorable. Cómo Guts le pide perdón y cómo Schierke se resigna porque qué remedio le queda, ¿verdad?

Suzume

Me encanta la superposición de escenas. Puedes ver cómo Schierke está cogiendo los cuernos del casco de Guts, pero al trasladarse al otro lado aferra la nada porque su cuerpo está en la misma posición del plano real. Me pregunto, eso sí, qué ha visto. ¿A la dama? ¿La ciudad ardiendo? ¿Otra cosa? ¿Nada? Se supone que aquí vemos morir a Gaiseric. Debería ser el final. Adiós a los sentimientos. Muerte. El final, como dice Guts en la siguiente página.

Pero diría que algo tiene que haber visto Schierke, porque parece, sino traumatizada, sorprendida… ¿A lo mejor es que nos falta el proceso de convertirse en Skull Knight?

Un rey que persigue la noche


Judeau

Y Gaiseric vuelve a tener la última palabra por tercer capítulo consecutivo, y nos vuelve a dejar en ascuas. Confirma que acaba de ver sus propias memorias. Su muerte. Y su renacimiento.

Suzume

¡Menudo capítulo! ¡Me intriga mucho todo! En especial la cabeza de Gaiseric. ¿Es la suya? ¿Su esqueleto sigue debajo? ¿Su estado es la consecuencia normal de la armadura berserker o es cosa del herrero y quienes quiera que le ayudaran? Porque voy a asumir que contaba con ayuda de la Isla. En el capítulo anterior dejó claro que conocía al mago y a su padre de algunas visitas, y todos se dirigen a él adjudicándole el título de soberano. Con respeto. Si esto se debe a la tarea de Skull Knight, que lleva acometiendo desde quién sabe cuántos siglos, o a la antigua ¿posible? alianza o negociación que sostuvieran el imperio de Gaiseric y la Isla de Elfheim es algo que tenemos que averiguar.

Por supuesto, la gente se ha sentado a especular qué ha sido del resto de la antigua Mano. Hay quienes se inclinan por Gaiseric asesinándoles. Personalmente, creo si ese fuera el caso ya se lo habría dicho a Guts. Tanto discutir sobre la causalidad, la imposibilidad de evitar el Destino, lo mucho que le sorprende que Guts llegue tan lejos… Sí, podríamos decir que es porque es un mortal, y Gaiseric claramente no, pero… No me convence. Quién sabe, puede que sí, que haya asesinado a cuatro dedos de la Mano, y que hasta me guste cuando se revele. Hasta entonces, prefiero acariciar la teoría de que la Mano se renueva cada cierto tiempo, quizá fusionándose con la Idea del Mal para dejar espacio a nuevos miembros, y que por algún motivo uno de ellos (en este caso, Void) permanece como aparente líder.

Reconozco que no es una teoría que me entusiasme. Por un lado, necesitaría muchas explicaciones. Sigo sin saber a qué corresponde Femto en este quinteto de la Mano. En realidad, no tengo claros sus papeles. Slan es la lujuria (por supuesto, qué más siendo mujer), Conrad parece estar relacionado con las plagas, Void… Es Void y Ubik… Eh… Bueno. Femto parece controlar materia y espacio, pero ha aparecido tan pocas veces que literalmente no tiene un papel definido. Quizá esto se deba a que lo interesante es su reencarnación como NeoGriffith, pero el caso es que es un miembro muy nuevo. Apenas lleva un par de años existiendo. Su peligrosidad no tiene por qué corresponderse con su longevidad, desde luego. Es evidente que está planeando algo en Falconia, algo que podría tener consecuencias terribles y que, quizá, esté relacionado con la ceremonia que hemos visto en los recuerdos de Gaiseric. Puede que hasta sea necesaria para renovar a la Mano.

En cualquier caso, Griffith es especial. Femto es especial. Y apenas ha aparecido.  Sus actos han tenido consecuencias monstruosas, pero de momento son muy, muy efímeras. No tenemos ni idea de qué planea la Idea del Mal, si pretende de verdad salvar de alguna forma retorcida a la humanidad, o si Femto existe para castigarla más allá de lo que hayamos podido imaginar. ¿No es… una lástima? ¿No se hace un poquito insatisfactorio pensar que hubo tantos planes para que Femto naciera y no sabemos nada de él? Y a quien me diga que no hay nada que saber, lo redigiré hacia Slan. Su pasado no me importa. Es decir, quizá un día me cuenten que es una figura que estaba basada en leyendas de Elizabeth Báthory y cómo se bañaba en la sangre de sus víctimas, pero Slan resulta amenazante como villana por lo que ha hecho durante sus breves apariciones. Hemos visto su influencia en la gente, en los cultos esparcidos por todo el reino. Da miedo pensar qué podría hacer si volviera a aparecerse frente a Guts y decidiera que se ha aburrido de él como juguete.

Así que la idea de que pueda ser sustituida sin más, cuando no parece estar tan muerta o vacía como los antiguos Mano de Dios… Me rechina. Mucho. Supongo que si Void continuó existiendo, Femto también lo hará, pero ¿el resto? ¿Void, de quien por fin empezamos a averiguar cosas, será absorbido, vencido o asesinado por alguien? ¿Slan? ¿Ubik, que orquestó tantas torturas de Apóstoles? Conrad… Conrad es sustituible.

Los otros tienen más carisma, la suficiente para que la gente los siga admirando aunque haga treinta años que no han vuelto a salir en grupo. No pido que me desgranen su vida, pero sí un poquito más…

Lo que está claro es que la historia de Gaiseric nos lleva persiguiendo años. Muchos. Se habló por primera vez de él y su reino caído en 1995. Berserk se basa, en gran medida, en paralelismos. Me niego a concebir que esta ceremonia no sea un intento de algo que triunfó, o falló, con el imperio de Gaiseric, solo que a una nueva escala.

Así que tener la seguridad de que se puede matar a la Mano, a estas alturas, después de haber sido presentados como entidades por encima de todo, nos daría una seguridad que no creo que merezcamos.

En cualquier caso, quién sabe. A menos que la historia sea muy cerrada, o muy mala, no suelo molestarme en predecir más que cosas pequeñas relacionadas con los personajes y sus arcos. Prefiero dejar que me den sorpresas. Y Miura suele sorprender para bien.

¡Ahora a esperar al siguiente capítulo!

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Analizando Vinland Saga: Capítulo 3

Aunque estaba claro que Floki no era trigo limpio, el final del capítulo anterior de Vinland Saga no deja de ser sorprendente. ¿Contratar a una panda de mercenarios para acabar con Thors siendo ellos mismos unos guerreros tan temidos? Algo raro pasa aquí. Así que… ¡es hora de saberlo! (O no)

Capítulo 3 «Trol»


En una continuación inmediata del capítulo anterior, Floki y Askeladd hablan sobre el encargo de matar a Thors. Parece ser que el antiguo vikingo quebrantó la ley al desertar en batalla y que sobre su cabeza pende una orden de ejecución desde hace 15 años.

Sin embargo, una tropa mercenaria como la de Askeladd no sobrevive mucho sin un líder que parece ser tan astuto como él. Está claro que conoce a los renombrados Jomsvikings, su ferocidad y sus férreas leyes, así que el hecho de que dejasen en paz a Thors le genera dudas. Pero Floki no ha venido a charlar, solo a hacer negocios.

Como se vio en el capítulo anterior, parece que una de las armas de Floki es intimidar —o intentarlo, al menos— con la mirada, así que lanza una cargada de veneno a Askeladd. Y fracasa, pero Askeladd se compromete a hacer lo que le digan mientras paguen. De nuevo, se nos vuelve a mostrar la entereza del mercenario. Si lo habíamos subestimado por su aspecto poco impresionante y su actitud pasota, va quedando claro poco a poco que debajo se esconde alguien terrible.

Floki tiene un máster en hacer amigos

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Analizando Vinland Saga: Capítulo 2

¡Seguimos los análisis de Vinland Saga, esta vez con el capítulo 2! El primer capítulo fue toda una sorpresa por la calidad que ha presentado. Animaciones fluidas, fondos asombrosos y, sobre todo, una adaptación fiel y respetuosa. Así que, una vez puestos los estándares tan altos, espero mucho del segundo capítulo.

Capítulo 2 «Espada»


El segundo episodio de Vinland Saga abre con una localización nueva: una base vikinga en Northumbria, el norte de Inglaterra. Como es costumbre vikinga bañarse en sábado, los ingleses aprovechan para atacar mientras los invasores están con la guardia baja. En unos planos terribles, queman y masacran la aldea sin dejar un solo superviviente. A pesar de que se enseñe la crueldad de los ingleses, agradezco enormemente que no se recreasen más de lo necesario en las muertes.

Choca ver cómo la serie pasa a mostrar a los niños de la aldea de Thors pasándoselo en grande jugando a las batallas. Sin duda es intencional el contraste entre la brutalidad de la guerra real y la idealización que los niños tienen sobre ella.

Una vez más, se vuelve a evidenciar que Thorfinn no acaba de encajar en esa cultura tan belicosa. Mientras sus compañeros se congratulan de haber «matado» a sus rivales, los únicos que permanecen derrotados en el suelo son Thorfinn y su amigo Faxi. Mirando al cielo, fantasean con el Valhalla, el cielo para los guerreros más fuertes. Parece que la frase va dirigida a Faxi porque siempre muere el primero y no es alguien muy hábil, pero sinceramente solo hace falta observar la cara de Thorfinn para ver que él tampoco está convencido de que ese sea su destino.

Aun así, el protagonista se pregunta ¡si su hermana y su madre podrán llegar al Valhalla! Es una idea que resuena mucho con la audiencia actual, pero que que es testigo también de una realidad histórica: las mujeres nórdicas sabían pelear, además de controlar el hogar. Ojalá hubiese más desarrollo respecto al tema de las mujeres guerreras, espero que la serie lo introduzca en un futuro. Eso sí, tanto Helga como Ylva se merecen el cielo, me da igual lo que digan las normas vikingas.

Para enfatizar la desvinculación que sufre Thorfinn respecto a su sociedad, Leif se asoma al improvisado campo de batalla para avisarle de que va a marcharse a Noruega para comerciar lana y pieles por vino. ¿Por qué concretamente vino? Porque tiene planeado celebrar con este el nacimiento de Jesucristo en su tierra natal: Leif Eriksson fue uno de los vikingos que se convirtió al cristianismo, y tenía por misión extender la religión por Groenlandia.

¿Os creíais que Thorfinn iba a quedarse callado después de saber que Leif se va de viaje? De inmediato se ofrece a unirse a él y, claro está, tiene que apuntar otro rechazo a la lista.

Entonces divisan un barco de guerra aproximándose a la costa.

En la herrería, un musculado y descamisado Thors repleto de antiguas cicatrices intenta hacer de herrero sin mucho éxito. Mucha fuerza y poca maña, comentan los artesanos. Debo destacar que, aunque no se ha mostrado cómo Thors ha recibido las cicatrices, es todo un detalle que hayan mantenido la herida de flecha del pecho que le infligieron en la batalla de Hjorüngávar. Pero, aparte, en términos narrativos es un mensaje a voces que nos recuerden sin palabras que Thors es un guerrero justo cuando acabamos de ver que se acerca un barco. Sería muy anticlimático (o más típico de la comedia deconstructora), después del inicio del episodio y esta escena, que la misteriosa embarcación terminara por ser un comerciante de especias.

Thorfinn avisa a su padre de las nuevas y acto seguido se nos presenta un impactante plano. Sobre el enorme barco de guerra que acaba de arribar a puerto se alinea una larga fila de fieros vikingos en estricta formación. Thors los identifica al instante: Jomsvikings.

vinland saga capítulo 2

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Analizando Vinland Saga: Capítulo 1

WIT Studio, los encargados de la adaptación de Shingeki no Kyojin, presentan esta vez el anime de uno de mis mangas favoritos: Vinland Saga. Así que no podía desperdiciar la oportunidad de hablar sobre ello. En estos artículos, aparte de hacer una impresión general de los capítulos, hablo también de la animación, del uso del CGI, y comparo al anime con su fuente original, para ver qué se ha cambiado y mi opinión, así que…

¡Vamos a ello!

No hay spoilers ni del manga, ni de los futuros capítulos del anime, así que leed tranquilos.

Capítulo 1 «En cualquier otro lugar»


Al estilo de mangas como Berserk, el manga de Vinland Saga comienza en el presente para después dar paso a un flashback que se extiende hasta el tercer tomo, explicando el origen de Thorfinn y la historia de Thors, su padre.

Sin embargo a la hora de llevar a cabo la adaptación al anime, se ha optado por contar la historia de forma cronológica. Una elección totalmente entendible. En un anime una estructura así no funcionaría tan bien como lo hace en el manga. De paso, se le da mucho más peso a Thors y al impacto que tendrá su futuro sobre Thorfinn.

El anime empieza con una escena inédita en el manga, pero que resulta muy útil para darle más humanidad a Thors. El guerrero descansa en un campo dorado, casi un paraíso. Al fondo aparece Helga, su mujer, con su hija recién nacida Ylva en brazos. Thors da un paso hacia adelante, pero se tropieza con algo. Mira hacia abajo y el campo dorado se convierte en un infierno de sangre y cadáveres. Muy revelador, ¿no? Es una escena que quizá se inspira en Berserk, concretamente en Griffith, pero en general es una forma muy poco sutil de presentar el pasado y los remordimientos del personaje. Sin embargo merece la pena por el efecto visual y la forma de decirnos algo sin necesidad de palabras. Ahora, resulta redundante cuando tenemos la escena que sigue:

De vuelta a la realidad, un enemigo carga contra él mientras sigue aturdido por la visión. Por suerte llega el gran —literalmente— Thorkell para ayudarle con su brutal fuerza. Están en la batalla de Hjorüngávar, que enfrentó a los Jomsvikings, el bando de Thors, contra un enemigo por ahora desconocido.

A medida que se desarrolla el sanguinario enfrentamiento cae un virulento granizo mientras Thors sigue matando sin piedad a sus enemigos, partiéndolos por la mitad con la espada como si de Guts y su Matadragones se tratase. Al herir mortalmente a lo que sería una de sus últimas víctimas, el moribundo susurra unas últimas palabras a su amada, a la que confunde con Thors. Confuso, sale de ese modo berserker asesino, dándose cuenta de lo que está haciendo: matar a humanos como él, con familia y seres queridos.

Un barco lleno de nuevos enemigos acecha la posición de Thors, uno de los cuales logra arrojarlo al agua después de un breve forcejeo, donde ahora sí, mata a su última victima. Deja caer su espada al fondo del mar, que sirve como icono de su desvinculación de los Jomsvikings y de la muerte y, buceando, huye a la costa para desertar.

El CGI de toda la secuencia es brutal. El manejo de la cámara en el espacio tridimensional y la integración de los elementos 3D con los 2D es realmente espectacular para un anime de temporada. La fluidez de la cámara ayuda a dar fuerza a los golpes de Thors y Thorkell, y aunque los barcos y algunos personajes estén creados tridimensionalmente, no destacan negativamente respecto a los fondos y los protagonistas. Incluso el océano, que es puro 3D, está creado de forma más que digna —es una de las cosas más difíciles y costosas de simular, así que no es raro ver que se descuida—.

Entonces empieza el opening. La elección de la música es magnífica, pero lo que me deja sin palabras es el plano secuencia donde vemos el barco de Askeladd con Bjorn, y al final del todo a Thorfinn limpiando su daga… ¡Que maestría del CGI y que bien está integrado todo!

Después de este flashback, la serie se traslada a Islandia en el año 1002, donde por fin se presenta al protagonista del anime, Thorfinn. Un chiquillo rubio de seis años que, de momento, es la mar de adorable y se las apaña para coger agua que llevar a casa. Su hermana Ylva le manda de inmediato a dar de comer a las cabras y ordeñar a las vacas. El cambio de la paleta de color es magnífico. Transmite calidez al entrar Thorfinn en casa y tener todo un tono más anaranjado, contrastando con los blancos y grises fríos del exterior.

Al acabar de hacer las tareas, una gaviota pasa volando rasante a su lado, y Thorfinn desvía su mirada hacia algo que observa con pasión: el océano.

Sobre esta parte cabría destacar dos cosas. La primera, que es otra escena original del anime —al contrario del resto del capítulo, que será casi un calco del manga—, pero que sirve para ponernos en contexto espacial y temporal. Además, presenta al protagonista de una forma adorable y mete un paralelismo unos capítulos más adelante. Pero ya llegaremos a ello.

La segunda es la preciosidad de los fondos. No solo las montañas que observamos al fondo transmiten esa frialdad y hostilidad dignas de Islandia, sino que incluso ese cielo nuboso hace que el frío nos cale a los espectadores.

Del nevado paisaje, se llega a un plano muy acogedor del hogar encendido de la casa de Thors y su familia, donde el explorador Leif Erikson relata una de sus expediciones a los niños de la aldea. Y es que Leif descubrió, después de un arduo viaje, el lugar que da nombre a la serie: Vinlandia —la Isla de Terranova, una zona al norte de Canadá—.

Me encanta que el mar embravecido, aunque generado en 3D, tiene pintada la espuma a mano para darle un dinamismo y una fuerza que, tridimensionalmente, es difícil de generar. Como no podía ser de otra forma, está integrado de forma deliciosa. El detalle es impresionante, ¡hasta las salpicaduras están hechas a mano!

Después de luchar contra el mar, Leif dio con una tierra fértil y cálida, e incluso tuvo contacto con nativos americanos, con los cuales, según él, establecieron amistad y le obsequiaron con un sombrero de plumas.

Thorfinn, completamente embelesado, le comenta a Leif que quiere unirse a su tripulación. Sin embargo, los niños no acaban de creer a Leif. Según la mitología nórdica, Jormungand, la Serpiente del Mundo, se zampa todo barco que se aproxima al oeste y, más allá, el mundo se precipita en una cascada infinita hacia el vacío. Por lo tanto ven imposible que haya una tierra nueva al oeste de Islandia.

Leif se regodea: por eso él y su tripulación son tan increíbles y valerosos. Ellos combaten contra el mar, cosa que nadie más hace. Los niños se ríen y le consideran poco más que un niño con barba. Claramente, uno de los puntos que trata Vinland Saga, sobre todo al principio, es la idealización social del guerrero y las batallas.

El explorador, enfadado, pide ayuda a Thors para que les haga entrar en razón. Thors, imagino que sin saber cómo lidiar con la situación, manda a los niños a su casa, excusándose de que se ha hecho tarde, y de paso evita que el ambiente vaya a peor. Thorfinn despide a sus amigos mientras cae una densa nevada. A la vez, un hombre moribundo, un esclavo, ya que porta grilletes en muñecas y cuello, se tambalea hasta llegar a un árbol próximo a la aldea de Thors.

De vuelta a la calidez del hogar, Leif, que siempre que sale en pantalla tiene que decir algo y cumpliendo el papel de introductor del lore, narra a Thors y Helga cómo las brutales nevadas en Groenlandia están matando a la gente y a su ganado. Una ola de aire frío que se acrecienta con los años se cierne sobre sus tierras. Ylva entra en casa con un par de cabras para resguardarlas de la nevada, y Leif aprovecha para tirarle los trastos a la joven. Por muy simpático que me caiga Leif, esta no te la perdono. Que podrías ser su padre.

A pesar del humor del momento, tanto Leif como Thors están profundamente preocupados por la situación, y temen que llegue un invierno donde no sobreviva nadie. El hermano del explorador ya está haciendo planes para la emigración de su pueblo hacia Vinlandia, a pesar de que Thors le recuerde que está a muchísima distancia.

Se salta entonces a una escena en la que Thorfinn, con unos ropajes distintos a los que ha llevado hasta ahora, hace de adorable capitán —lo siento, es que es TAN mono— de una embarcación que se dirige a Vinlandia. De repente del mar surge Jormungand y atrapa a Thorfinn, asfixiándolo. El chiquillo se despierta y quien lo está aplastando en realidad es Ylva, que se fue a dormir a su lado para coger calor. La serie no para de mostrar la dureza del clima de Islandia y Thors se empieza a plantear de verdad la opción de emigrar con su gente a Vinlandia.

Entre tanto, queda claro que Thorfinn es diferente a otros niños. No sueña con grandes batallas o ser un héroe de guerra. Sueña con viajar, descubrir y vivir aventuras, casi como haría un niño de nuestra época. Ya sea por la influencia pacifista de su padre o por crecer escuchando las historias de Leif, Thorfinn ha adquirido unos valores distintos a sus compañeros de la aldea. Incluso sus ansias por partir cuanto antes en su primera exploración lo diferencian de los demás niños que, de momento, se conforman jugando con espadas y escudos de madera.

Al amanecer, Ylva y Thors, armados con grandes palas, retiran la gruesa capa de nieve que se ha formado en el tejado de su casa. Ylva comenta a su padre que deberían de hacerse con un esclavo para que les ayudase en estas tareas. Thors se niega: su aldea no funciona así. A Ylva le parece extraño, porque poseer esclavos es algo totalmente normal en la sociedad nórdica. Me parecen preciosos los valores tan buenos que ha llegado a desarrollar Thors con el tiempo. Como si todo el mundo pudiese reformarse y aceptar una vida más pacífica y amable.

Ylva resbala del tejado pero, por suerte, cae sobre una capa de nieve que alivia su caída. A pesar del grueso de la nieve, detecta algo debajo suyo. Ambos escavan durante un momento, y desentierran al hombre moribundo que había llegado a la aldea la noche anterior. Está macilento, inconsciente y con claras señales de congelación en las extremidades. Con la conversación que acaba de tener con su hija, está claro que Thors va a intentar salvarle, aunque quizá la serie podría haber sido más sutil y revelar la postura de Thors ante la esclavitud en esta escena sin necesidad de dar un discurso. Al fin y alcabo, los actos dicen más que las palabras.

Por otro lado, la mañana de Thorfinn transcurre en el puerto, donde observa un precioso cielo azul sentado en lo alto de una barca que Leif está barnizando. Sigue sin confiar en la veracidad de la historia del explorador, y solo le creerá si lo lleva con él a Vinlandia y a verlo con sus propios ojos. ¿Será este el futuro objetivo de Thorfinn? La serie, desde luego, parece estar poniendo mucho énfasis en ello…

Pero el chiquillo tiene problemas mucho más inmediatos. Molesto, se queja de que su padre es un tacaño y no le deja surcar el mar en la barcaza de guerra de la aldea por mucho que le ruegue. Leif contesta que el océano en esa zona es peligrosísimo, y relata la vez que se quedó atascado junto a su tripulación en un iceberg durante días, quedándose sin comida ni agua. Además, su barco fue aplastado por el hielo y fueron condenados a caminar a través del mar congelado hacia la villa más próxima. Solo Leif sobrevivió. Sin embargo parece que, por mucho que a Thorfinn le choque este relato, no se va a dejar amilanar y a pesar de los peligros, va a querer aventurarse en una expedición.

La cámara se aleja para volver a mostrar otra vez el precioso mar azul y la costa de Islandia, y Thorfinn pregunta por qué tienen que vivir en Islandia si es un sitio tan peligroso e inhóspito.

Como para ilustrar las palabras de Thorfinn, acto seguido Thors entra en casa cargando con el moribundo esclavo y trata de reanimarlo. Helga también ayuda calentándole las extremidades congeladas. Al quitarle la ropa congelada, se revela su cuerpo surcado de heridas horribles. Se deja claro sin necesidad de palabras que su amo es terrible. Ylva se plantea sobre si salvarlo está bien o no: es posible que se metan en problemas al tratar con un esclavo que no es de su propiedad. Lo que se ha desarrollado de Thors hasta el momento indica que poco le importan los líos en los que él se pueda meter. Si puede salvar una vida, lo va a hacer. Estoy seguro de que no va a ser la primera ni la última vez que se encuentre en una situación así.

En este momento podemos ver un lado de Thors egoísta. ¿No piensa en su propia familia o en la aldea? Él no sería el único que podría sufrir las consecuencias de unas posibles represalias. De ofender al amo del esclavo, podría lanzar una ofensiva contra el pueblo y herir a algunos de sus habitantes…. ¿Tanto confía Thors en su fuerza?

Está claro que Leif no solo ama explorar, sino también contar historias. Esta vez toca que Thorfinn aprenda información sobre sus ancestros. Venían de una tierra al este llamada Noruega, una región más cálida donde el mar no se hiela y se encuentra protegida por unas calas. Pero un día, un poderoso hombre llamado Harald atacó las aldeas de la zona, proclamándose el primer rey de Noruega.

Entonces planteó a los aldeanos dos opciones: arrodillarse ante él o abandonar esas tierras. Debido a que Harald resultó ser un tirano, mucha gente escapó de su dominio y llegaron a Islandia, siendo así el origen de los asentamientos donde viven Thorfinn y los demás, y la razón por la que se conforman en vivir en un entorno tan hostil. O la hostilidad del mundo, o la de los humanos. Thorfinn no se lo acaba de creer. Según él, unos guerreros como ellos no se atreverían a huir. Acto seguido, de forma reveladora, es él quien procede a huir de la conversación con Leif para marcharse a casa.

Aunque hoy en día esto lo considere algo proveniente de la masculinidad tóxica, de cómo un hombre tiene que ser fuerte y valiente, la reacción de Thorfinn me parece algo totalmente coherente con el mundo en el que se basa, y más teniendo en cuenta que solo es un chiquillo de apenas seis años.

Ya en la calidez de su hogar, Thors consigue revivir a duras penas al esclavo, que murmura que se muere de frío y revela que escapó de los terrenos de Halfdan, al otro lado de las montañas. Odiaba ese sitio con toda su alma, pero no tenía otro lugar donde ir. Thors se muestra preocupado, imagino que pensando otra vez sobre la migración a Vinlandia.

¿Habrá tiempo para que Thors profundice en esa reflexión? ¿Para que se acabe de decidir sobre el futuro de su pueblo? ¡No! De repente un aldeano se precipita al interior de la casa anunciando que Halfdan ha llegado al puerto.

Halfdan porta una cadena como arma y da un pequeño discursito de villano. Según él, las cadenas son el único tipo de collar que le queda bien a un humano, y es la única forma de hacer a una persona decente. Se presenta a los espectadores casi como la antítesis de lo que Thors es hoy en día. Quizá, Thors fue así en un pasado…

Ari, un joven de la aldea, confronta a Halfdan. Se piensa que solo ha venido para reavivar viejas rivalidades entre ambas aldeas. Un seguidor del tirano se adelanta y achaca al joven de haberle cortado el brazo en la última pelea entre los territorios. Ari se justifica que fue porque él hirió de gravedad a su hermano y jamás será capaz de andar de nuevo, y se dispone a cortarle otra extremidad. Me gusta cómo se presenta a Ari y su bravuconería, distinguiéndolo de los demás jóvenes. Me pregunto cómo lidió Thors con esa situación de la que hablan, porque… desde luego que luchando no. Quizá un poco más de backstory habría redondeado esta escena.

La situación está apunto de degenerar en una batalla, pero Halfdan ataca a su propio hombre con su cadena. En una escena algo grotesca, le arranca pelo y carne; la cara del hombre ahora está surcada de heridas. Queda claro lo férreo que es Halfdan respecto a seguir a rajatabla la ley, incluso si eso conlleva castigar a sus propios hombres.

El esclavo —del que nunca se dice su nombre, por cierto— parece sufrir una especie de sueño delirante, ya que se encuentra en un precioso campo de flores mientras unos patos se elevan por el cielo que recuerda un poco a la visión de Thors al inicio del capítulo. Despierta de ese lugar y logra musitar algo inconsciente cómo echa en falta su familia. En una emotiva escena, Thors intenta tranquilizarlo, contándole que se encuentra en Vinlandia, una tierra libre de guerra y esclavos, cálida y fértil. Ahí está a salvo con su familia.

No solo se lo está contando al hombre para hacerle sentir mejor, sino que por la expresión y el tono de voz de Thors, parece que se está intentando convencer a sí mismo de esa realidad.

En ese momento, Halfdan entra en casa de Thors, reclamando a su esclavo. Thors sabe perfectamente lo que le espera al pobre hombre si vuelve con su cruel vecino, así que intenta comprarlo. Halfdan se niega: tiene que torturarlo delante de los demás esclavos para que sepan lo que les espera si siguen su ejemplo. Thors no se rinde y ofrece cuatro ovejas jóvenes a cambio del maltrecho hombre, pero Halfdan, tozudo, dobla el precio. O eso, o nada. Thors accede a pesar de que Ylva se horroriza porque no es el mejor momento para perder tanto ganado.

Antes de irse, Halfdan se mofa de Thors una última vez. Se piensa que lo ha liberado de sus cadenas, pero que no tiene ningún sitio donde llevarlo. Las últimas palabras de Halfdan tienen sentido por el desarrollo que se ha dado respecto a la hostilidad climática de Islandia y la crueldad de la esclavitud nórdica, pero me extraña una cosa… ¿No se ha dado cuenta de que en esa aldea el esclavo estaría a salvo? Si sobrevive, al menos va a poder vivir una vida normal, aunque sea en un sitio que no sea su hogar natal.

En una de las escenas más sobrecogedoras hasta el momento, sobre un acantilado con la aurora boreal de fondo, Ylva llora desconsolada sobre la tumba del hombre. Pero… ¿Llora de pena por la muerte del esclavo, o por el ganado que han perdido? A primera vista puede parecer desalmada y mala persona, pero hay que tener en cuenta el desarrollo que hay durante el capítulo. Vivir en Islandia es duro, y cada animal es un bien muy preciado para la sociedad en la que se encuentran. Entonces ¿merecía la pena salvar a alguien que de todas formas iba a morir a cambio del sustento para su familia? Además a Ylva se le ha visto cuidar de sus queridas ovejas y mostrar preocupación por su bienestar, así que al fin y al cabo, no es de extrañar que sienta verdadera pena por ellas. Y no solo eso, sino que también ha mostrado tener una opinión distinta a la de su padre respecto al esclavismo.

Thorfinn, todavía lleno de dudas, inquiere a Thors si sus ancestros escaparon de Noruega hasta Islandia. Su padre confirma que eso es lo que cuentan las leyendas. Mirando al mar, Thorfinn le pregunta dónde va la gente cuando quiere escapar de Islandia. Solo recibe una caricia de su padre como respuesta. El pobre Thors debe de estar agotado de ese tema después del día que ha pasado, y su silencio me parece más que justo. Hasta ahora no había escapatoria, pero imagino que por su mente están pasando las cálidas planicies de Vinlandia.

Enlazando estas palabras con el siguiente capítulo, un barco de guerra lleno de vikingos con muy mala pinta se aproxima a la costa, y se da un vistazo al baúl donde Thors sigue guardando su equipamiento de vikingo, dando final a este primer y magnífico capítulo.

¡Esto es todo por esta vez! No podría estar más contento con el respeto que han tenido al adaptar este primer episodio, y cruzo los dedos porque siga así en un futuro. Porque la historia de Thorfinn merece la pena ser contada con la máxima calidad.

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Impresiones de Banana Fish #7 – El joven rico

Si el episodio anterior de Banana Fish culminaba con la llegada del grupo a Los Ángeles, este empieza con un pedazo de culo hecho con CGI digno de Berserk 2016, lo cual es sinónimo de calidad y esperanzas para la vida. Cinco segundos llevamos —en serio, lo he contado— y ya nos ofrece acoso sexual a una mujer en shorts por parte de los chicos desde la furgoneta.

Anime del año.

El episodio de hoy se titula El joven rico en honor a la historia corta de F. Scott Fitzgerald, que ya casi es un invitado recurrente en esta serie. ¿Qué pensaría Fitzgerald si viese que tantas obras suyas están inspirando episodios de Banana Fish? Supongo que lo mismo que Salinger: que qué fuerte que en el año de nuestro señor 2018 se considere una obra de arte algo tan racista, machista, incongruente y cutre.

Bueno, yo a lo mío. La gracia de El joven rico es que aquí hace referencia a Yau-si (o Yut-Lung, como se revela después en un muy inesperado plot twist), que es justamente eso: un joven rico. Tampoco se han dejado las neuronas en el nombre.

Después de fotografiar a chicas sin su consentimiento, el grupo llega a casa de la exmujer de Max para que el expresidiario pueda darle un regalo de cumpleaños a su hijo Michael. Lejos de parecer siquiera un personaje digno, Jessica es una especie de tsundere loca que dispara con un rifle a Max nada más verle. Me recuerda un poco a cómo escriben los señores a «una mujer fuerte e independiente», pero peor porque Akimi Yoshida no es un hombre.

Jessica podría haber sido un gran personaje. No solemos ver a muchas mujeres divorciadas y con hijos llevando su propio negocio —es fotógrafa de modelos, así que hay que sumarle que ha triunfado en una profesión muy exigente y competitiva—, pero la personalidad arruina por completo el trasfondo. Además de histérica, tiene una venita pedófila de lo más inquietante al intentar que Eiji y Ash posen para ella de forma sugerente «porque están muy buenos».

Por si eso no era lo bastante inquietante, Max se lo traduce así a los chicos:

Hará que os abráis de piernas y enseñéis el ano.

Sé que esto no era nada necesario, pero no voy a cargar yo sola con esa imagen mental. En fin, que Jessica le reprocha a Max que él hacía lo mismo, pero con chicas —ya es mala suerte que esos dos se hayan reproducido, sí— y empiezan a pelearse a gritos. Ash, que de pronto es el defensor de la humanidad, se pone chulo con ella y la llama vieja porque… para que se dé cuenta de que… ¿su hijo está triste…?

No entiendo muy bien por qué Ash se comporta como un cretino en esta parte. Sí, es duro para un niño pequeño ver a sus padres pelear, y no me estoy poniendo de parte de ellos en absoluto. Pero no sé, Ash, igual el fallo es de Max por haber ido a su casa. ¿Se han olvidado de que les persigue la mafia allá donde va? ¿De que están poniendo en peligro estúpidamente a Jessica y a Michael? Que sí, que es muy tierno lo de ir para darle un regalo de cumpleaños al hijo, pero qué quieres que te diga. Después de elegir el periodismo de investigación, verte envuelto en una trama criminal de narcóticos, acabar en la cárcel y salir sólo para seguir con dicha trama criminal… lo mismo es un poco tarde para seguir jugando a la familia feliz.

Pero no, a Ash lo que le fastidia es que «todos los padres son una mierda».

¿Sabéis qué me encanta de Banana Fish? Que de un episodio para otro se olvide de los mensajes que quiere transmitir. Ayer había que perdonar al padre de Ash por haberle enseñado a su hijo que debía dejarse violar. Hoy hay que culpabilizar a la madre de Michael —porque Max no ha hecho nada malo— por… discutir con su exmarido. Ay, la lógica.

Es muy difícil empatizar con cualquier personaje de esta serie.

En fin, que se van de la casa de Jessica (no os preocupéis, volveremos porque guess what: la mafia va a por ellos) y llegan por fin a la famosísima dirección del primer episodio. Contra todo pronóstico, resulta ser una mansión. En ella vive el doctor Dawson, que podría contestar a muchas preguntas importantes, pero que, por desgracia, ha desaparecido. En su lugar, está Yau-si, el hijo adoptivo de Dawson, que les deja hurgar por toda la casa y cotillear en el ordenador de su padre como si nada en busca de pistas sobre Banana Fish.

A ver, no es por poner en entredicho la narrativa de Banana Fishotra vez—, pero intentar mantener el misterio de que Yau-si es en realidad Yut-Lung, el enviado del sindicato criminal chino, es bastante ridículo. Hablamos de alguien que sale en cada opening con una cara de malo tremenda no sólo una, sino dos veces. Eso de cara al espectador, que luego está lo de que les deje hacer lo que quieran por «su» casa con la investigación de «su» padre. Es sospechoso a más no poder, y muy triste que intenten alargar la tensión por lo menos quince minutos.

A todo el mundo eso le parece fenomenal, por supuesto. Si acaso Ash parece no fiarse de él, pero porque Yau-si/Yut-Lung «es demasiado silencioso», algo que delata su entrenamiento como mafioso secreto ultraespecial. Otra prueba de lo especial que es Ash: nadie había notado nunca que Yut-Lung caminaba sin hacer ruido. Dios bendito.

Yo también sé caminar en silencio, sobre todo si voy en calcetines. ¿Me convierte eso en una asesina entrenada?

El plan de Yut-Lung consiste, básicamente, en chantajear a Shorter para que pase información sobre Ash a los chinos y, por ende, a Dino. Más tarde, le obligará a secuestrar a Eiji para atraer a Ash a una trampa, pero eso parece que ya lo veremos en otro episodio. Sea como sea, hay que destacar dos cosas: que los chinos amenazan a Shorter con hacer daño a su hermana Nadia —porque cómo no va a ser la mujer un rehén, que estamos hablando de Banana Fish— y que Eiji vuelve a ser la damisela en apuros. Maravilloso. Debe de ir ya por su tercer secuestro.

Con su hermana en el punto de mira, a Shorter no le queda otro remedio que convertirse en la marioneta de Yut-Lung, lo cual resulta muy curioso porque él es a su vez la marioneta de sus superiores. A pesar de ser el hijo de Lee, fue criado a escondidas, y su existencia es un secreto para todo el mundo. Con la promesa de que «está destinado a gobernar la oscuridad tras la luz», hace los trabajos sucios de los que nadie quiere encargarse.

Cuando amenaza a Shorter, este estalla y le suelta lo mucho que respetaba a la familia Lee, pero que ahora se ha dado cuenta de que no son mejores que Dino y los demás sicilianos. Un monólogo un poco intensito, pero importante por dos motivos: uno, que es la primera vez que vemos los ojos de Shorter, lo cual muestra lo vulnerable que es ahora mismo. Puede que incluso haya tocado fondo al elegir obedecer a Yut Lung, y ese momento es mucho más emotivo y sincero que todo lo que llevamos de serie. El otro, que el cuchillo de Shorter corta algunos mechones de pelo de su enemigo. Eso simboliza que las palabras del chico han afectado a Yut-Lung; sin embargo, deja los cabellos atrás y escoge seguir adelante con su plan a pesar de todo. Pero ese momento de duda, por diminuto que haya sido, ya plantea toda una serie de posibilidades y profundidad para el personaje que tienen el potencial de enriquecer muchísimo Banana Fish. Esperemos que así sea.

Cerraremos las impresiones de hoy con un repaso de la relación entre Ash y Eiji en este episodio que, aunque no lo parezca, está avanzando a pasos agigantados. Si a Yut-Lung se le ocurre secuestrar a Eiji es porque ve lo cercanos que son. Se dan de la mano, un contacto físico íntimo que Ash inicia sin otra intención que la de acariciarse, y pasan mucho tiempo juntos. Y miran mucho el uno por el otro: cuando Ash descubre que detrás de la droga Banana Fish se esconde todo un imperio criminal, decide que Eiji estará más seguro si vuelve a Japón, y tiene una conversación con él para que acepte marcharse.

Es en este punto cuando descubrimos qué tiene Eiji que le gusta tanto a Ash:

Eres la primera persona que me ayuda sin pedir nada a cambio.

Ash y Eiji viven en mundos muy diferentes, tanto que la idea de ayudar desinteresadamente a alguien es casi desconocida para Ash. Pero a pesar de ser tan diferentes, sus mundos han chocado el uno con el otro, y de ahí nace la atracción. ¿Es comprensible? Sí, pero no por ello más sano. Ash ve a Eiji como a un ser puro que se preocupa por él, y Eiji admira a Ash por los peligros que ha corrido y superado. Un poco como Otelo y Desdémona en Otelo, y ya sabemos cómo acabó esa historia.

No es ningún secreto que Banana Fish va a tener un final trágico, pero no adelantemos acontecimientos. ¿Llegará Shorter a traicionar a Ash y a Eiji? ¿Aparecerá alguna mujer con un mínimo de dignidad en esta serie? ¡Lo sabremos en los próximos episodios!

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Impresiones de Banana Fish #6 – Mi ciudad perdida

Al contrario de lo que pueda parecer, me gusta señalar las incongruencias y las barbaridades que Banana Fish nos intenta vender como adultas, románticas y guays, pero en este sexto episodio me he dado cuenta de que he pasado por alto una de enorme. Y ha tenido que ser Max Lobo quien, hablando con Ash, me ha abierto los ojos:

Verte poner muecas de esa manera hace que recuerde que sólo eres un niño.

Por el amor de Dios. Tiene razón. ¡Ash es un crío! Legalmente, es menor de edad en todos y cada uno de los Estados Unidos —y casi todos los países del mundo, por cierto—, y sin embargo… le encerraron en una cárcel de adultos. Qué.

No, en serio. Me parece estupendo que la mafia esté detrás de su reclusión y todo eso, pero no puedes coger y meter a un niño en prisión así sin más, por muy policía corrupto que seas. He estado buscando bajo qué circunstancias pueden encerrar así a un menor y, por lo que tengo entendido, en Estados Unidos se aceptaría en caso de que dicho menor fuese condenado a cadena perpetua. Esa podría haber sido la pena de Ash, ya que le culpaban de asesinato, pero si tenemos en cuenta que lo terminan liberando al cabo de pocos días y sin muchos problemas… Chirría un poco, ¿no?

No sé cómo tomarme Banana Fish después de esto.

En fin. Hola. Bienvenidos.

Como podéis ver, el episodio de hoy empieza fuerte, y esto es sólo el principio. De hecho, estamos ante unos acontecimientos tan especiales que necesito pasarme, aunque sea sólo en esta ocasión, al formato de análisis. Tengo mucho que decir y con unas impresiones no me basta. ¿Lo siento?

Mi ciudad perdida


Vamos a quitarnos el título de encima. Mi ciudad perdida es un ensayo de F. Scott Fitzgerald sobre la idealización de la ciudad de Nueva York en el siglo XX, contrapuesta a una realidad mucho menos atractiva. ¿Es posible separar ambas ideas o están obligadas a coexistir? Aplicamos la obra de Fitzgerald al hogar de Ash, el sitio en el que él y Griffin se criaron —que yo pensaba que habíamos llegado al final del episodio anterior. Ahora entiendo menos lo de quitar el ending, pero… vale— y donde todavía viven sus padres.

En esta escena tiene lugar el que considero que ha sido el momento más gracioso de todo Banana Fish. La pandilla llega a ese precioso lugar bucólico pastoril y todos menos Ash (que es demasiado macho para sentir algo que no sea odio y rabia) se quedan maravillados ante el paisaje. Y entonces Shorter va y suelta:

Cuesta creer que [este sitio tan bonito] sólo está a quinientos kilómetros de Nueva York.

Se me saltan las lágrimas. Quinientos kilómetros.

De no saber lo que está por venir, este sería mi episodio favorito de Banana Fish sólo por esto. Esta delicia de frase. Puede que sólo sea un error tonto, tontísimo de traducción, pero voy a pensar que no es así. Voy a creer que Shorter se ha sorprendido de verdad de encontrar un trozo de campo a más o menos la distancia entre Madrid y Barcelona. La cúspide del humor.

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Impresiones: ‘Dakaretai Otoko’ #6. Es mío. Mi tesoro. Él vino a mí.

El sexto episodio de Dakaretai Otoko empieza con la misma intensidad con la que lo dejó en el anterior. Normal, si te pones a pensar en ello, ya que nos abandonaron a medias en una escenita intensa en la que estamos a punto de ver cómo violan de nuevo a Takato. Lo importante es que esta vez sí o sí se considera violación porque el culpable no es nuestro angelito de la guarda Chunta, sino el nuevo actor principal —retírate, Takato, esas compañías te hacen daño—, Chihiro Ayagi.

Retomamos la escena con Chihiro acariciando los labios del prota mientras piensa que le gustaría que se despertara para ver cómo se resiste. Qué encantador, quiere disfrutar del pack del violador al completo. Claro, es que si la víctima no opone resistencia pierde parte de su encanto. En cualquier caso, no hay que preocuparse, que va resistirse exactamente igual ya que Takato está acostumbrado a estos menesteres y —alucino pepinillos— le confunde con Chunta, su violador de confianza pareja.

Así es. Susurra «Chunta» en sueños, muerde a Chihiro y le pide mil yenes.

El ¿pobre? Chihiro no tiene tiempo de asimilar lo que le ha pasado cuando suena un teléfono móvil… ¡Y es el tal Chunta llamando a su víctima!

Nota: cuando digo «su víctima» me refiero a la de Chihiro, aunque realmente también lo sea de Chunta. Cuesta diferenciarlos cuando el anime va de Takato siendo violado día sí, día también, pero no hay que olvidar que Takato ya tiene interiorizado su bello síndrome de Estocolmo y cree que tiene una idílica relación no tóxica con Chunta.

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Impresiones: Yuri!!! on Ice #4. ¿Empezará a competir algún día?

El tercer capítulo nos dejó bien claro que Yuuri es el Yuri prota de Yuri!!! on Ice. Era evidente desde el inicio, pero el equipo de animación siempre disfruta haciendo sufrir innecesariamente a los espectadores de las formas más crueles. Y sigo hablando del tema de Yuuri vs Yuri, no de la animación en sí, que también tiene su cosilla en cuanto a sufrimiento.

Empezamos el cuarto episodio viendo cómo Yuuri (o ser deforme #1) llega tarde a su entrenamiento con Viktor (o ser deforme #2) y, bueno, entrenan muy deformemente. Es que no tiene más la escena. Sí, a veces Yuuri se sonroja… Pero para mí que es por la carrera que se ha dado desde su cama hasta la pista de hielo. Eso y que está pensando en que Viktor —su ídolo— va a estar con él día a día como entrenador y posiblemente tenga que prostituirse para pagar sus honorarios.

Es broma, no existe la prostitución en Yuri!!! on Ice!

Así como tampoco existe la animación de calidad más allá de las escenas de fanservice y un mediocre porcentaje de primeros planos que ni siquiera llega al 80%.

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Impresiones: ‘Dakaretai Otoko’ #5. Takato, ¡cuidado con el teto!

Si bien el episodio anterior de Dakaretai Otoko fue intenso y se cobró la primera víctima (si no contamos la virginidad, la dignidad y el sentido común de Takato) de este anime. Sí, me refiero a la suspensión de ese pobre coche que no cometió ningún crimen y no pudo más que intentar soportar las embestidas de Chunta del destino. Aun así, a este anime le falta cierto conflicto. Algo trágico. Un giro de los acontecimientos que abrume nuestros cerebros y nos obligue a quitarnos metafórica o literalmente nuestros sombreros ante semejante obra de arte.

Aunque también puede ser que esta serie nos venga con un cliché. Y sería bien recibido porque para eso hemos venido.

Mejor dejémonos de elucubraciones y empecemos con el quinto episodio, que solo por la rima del numerito —¡cinco!— ya promete.

Dicho episodio empieza con un nuevo personaje. La primera escena nos presenta a Chihiro Ayagi, un joven actor que parece tener muy claro cómo conseguir buenos papeles que le permitan alcanzar la fama. No sé si tendremos el conflicto que esperábamos, pero Dakaretai Otoko es una fuente inagotable de clichés y Chihiro no es una excepción. Y es que Chihiro se dedica a tirarse a todo lo que se mueve para obtener tratos de favor.

Este cliché, desgraciadamente, lo hemos visto en miles de historias con «La Otra» —¡Bienvenidos a nuestro mundo machista que apesta a podrido!— pero esto en un BL y no vamos a ver mujeres con papeles relevantes en la trama. A no ser que sean algo así como Satán… Pero ni por esas. Hasta ahora, las únicas mujeres que hemos visto eran fangirls. En lugar de tener a una mujer para este clásico papel, tenemos a Chihiro, cuyo nombre andrógino no es casualidad y se ha elegido con tanto mimo como el mismísimo título de esta serie.

En cualquier caso, no nos quedemos con esa imagen del chaval. Está feo prejuzgar así a la gente. Lo mismo Chihiro es una bellísima persona, un gran conversador, amante de los animales —aunque Maron, el caniche de la señora, discrepa—, miembro de diversas ONGs y donante de médula ósea.

A quién intento engañar. Este serie no tiene semejante profundidad.

Mientras Chihiro sale de la casa de la empresaria, tenemos escenita de la pareja protagonista pasándolo bien —haciendo el sofrito de la paella, para seguir con la metáfora que empecé en el anterior capítulo— y, bueno, ahí se queda la cosa. No aporta mucho a la trama, aunque resulta interesante que Takato insista tanto en que Chunta no le puede dejar ninguna marca.

A ver, es evidente. Son personajes públicos y fingen ser solteros. Las fangirls a veces tienen la cabecita llena de aire, pero imbéciles no son y tienen un detector para este tipo de cosas. Sin embargo, sí muestra cierta falta de confianza por parte de Takato en alguien que hasta ahora solo lo ha intentado violar —y no solo lo ha «intentado»—, le ha hecho pasar un mal rato en un bus, lo ha secuestrado y hecho chantaje emocional para fines «culinarios».

Chunta comenta que está tristón porque pasará unos días rodando fuera —Takato no se va a poder sentar en un mes cuando su angelito de la guarda regrese más caliente de lo habitual— y se interesa por la obra en la que el protagonista participa. Éste comenta que se siente muy a gusto porque está rodeado de veteranos y… ¡Sorpresa!

Chihiro, que debutó a la vez que Chunta, se ha hecho con el papel principal y ni siquiera se molestó en presentarse al primer ensayo. Se conoce que estaba ocupado asegurándose su continuidad como prota, pero eso son meras suposiciones de una servidora.

Takato es completamente ajeno a esto porque está demasiado ocupado intentando coser las heridas de su ego ya que otra vez un novato le ha arrebatado la gloria. El hateo no le dura mucho porque su pareja se le echa encima, le dice con más envidia que otra cosa que le gustaría ocupar el lugar de ese chaval que no está aprovechando su oportunidad, y le da un duplicado de la llave de su casa. Imagino que Takato la deja en la mesilla de noche porque no tiene dónde meterla y vemos una pluma salvaje en pantalla que nos hace intuir lo que pasará a continuación.

Pista: Chunta sí tiene dónde meterla y no hablo de la llave.

Al día siguiente, el director —que parece tener en alta estima a Takato— charla con el protagonista acerca de Chihiro, que llega tarde. El señor va de buen rollo, pero deja caer con claridad meridiana que el protagonista de la obra debería ser su interlocutor y no el chavalín que parece que no va a presentarse nunca a los ensayos.

Hasta que lo hace.

¡Aleluya!

Chihiro llega tarde, a un pelo de provocarle un infarto a su manager, con toda al confianza del mundo y el pensamiento machista pasajero de que si todos los jefes fueran mujeres tendría aún más trabajo. Se disculpa ante el director así como de muy buen rollo y se presenta a Takato. Antes de entrar al set, su manager le ha advertido de que su compañero en la obra podría robarle la atención del público si no se ponía las pilas, así que presta mucha atención a su aspecto. Piensa que parece más joven que en el cine y es más bajo que él…

Vamos, que no se lo toma en serio por retaco.

Aquí, señores, es cuando descubrimos al mejor personaje de la serie hasta el momento.

El director de la obra.

Ese señor, que claramente favorece a Takato y que detesta la arrogancia de Chihiro, decide empezar el ensayo con una escena de pelea entre dos samurais interpretados por los actores ya mencionados. Puede parecer una elección cualquiera, pero no es casual. El director sabe que Takato controla su parte y quiere enseñarle humildad a Chihiro, que no estuvo para ensayar el día anterior y apenas tiene unas directrices sobre cómo moverse por el escenario.

Empieza la escena y Chihiro desprende tantísima seguridadque se permite pensar en otros menesteres. Que si el cine le va más porque no hay que repetir tanto cada toma, que si los ensayos van a estar chupados, que si es mejor que Takato, que si la paella con jamón es una aberración arroz con cosas… Claro, cuando le toca actuar casi se olvida de su parte porque no está a lo que está y la actuación de nuestro amado prota le ha cautivado.

A él y a todo el staff.

Chihiro casi se mata porque no está acostumbrado a moverse en el suelo inclinado y solo la rapidez de Takato le salva de una buena caída.

Takato aprovecha para hacerse el guay y le advierte que al público le decepcionaría si no está a la altura mientras el director, que ha obtenido justo lo que quería, lo goza. Director-sama, es usted lo mejor de este manganime a día de hoy. No lo olvide. Espero mucho de su sentido sádico del humor y la justicia.

Al llegar la noche, Takato rememora lo genial que fue bajarle los humos al novato y… echa de menos a Chunta.

¿Por qué, Takato?

Incluso se plantea la idea de vivir con él, como ya le ha propuesto en más de una ocasión. En serio. ¿Por qué eres así, Takato?

Entonces recibe una llamada de Chunta, que se contradice a cada palabra que suelta. pero seguro que nadie lo nota porque el público tiene que estar absorto con el modo tsundere de Takato cada vez que insiste en que no le echa de menos ni nada por el estilo. Lo único destacable de la conversación es que Chunta le ofrece mil yenes —¡chupito!— por tener sexo teléfonico y ahora hay zonas de Japón inundadas por tanta hormona juvenil revolucionada entre las espectadoras.

¿De verdad alguien se pensó que realmente pasaría algo destacable en esa llamada?

El día siguiente es a medio camino entre gracioso y penoso porque los de la obra tienen una sesión de fotos en la que debe ir caracterizados y cada uno va a lo suyo. Por un lado, Takato se pasa el rato provocando al novato para que lo dé todo. Por otra parte, Chihiro se pasa el rato pensando que a Takato le sienta bien la ropa de mujer

¿Veis hacia dónde va esto?

Cuando acaba la sesión, Chihiro oye que Takato fue el número uno de ese ranking del que —Dios santo— casi me había olvidado ya y se propone algo que le hace sonreír así como con maldad. Rollo villano de Disney.

¿Seguro que no veis por dónde va esto?

Con eso en mente, va al vestuario donde sabe que Takato se está cambiando.

Tenéis que ver adónde va esto. Las señales están ahí.

Charlan un poco, Takato está molesto porque no le gusta que le vean mientras se cambia de ropa y Chihiro sigue pensando en lo andrógino que es el prota.

Si alguien no ve lo que va a pasar… Que se vaya al médico. Está ciego.

Chihiro le toca la espalda a Takato, que hace un ruido indigno y se pone rojo de la cabeza a los pies.

Esto empieza con un momento shoujo —asumidlo, en esta escena Takato es una nena pero está 100% injustificado por el cliché—, pero como no haya una interrupción va a acabar en momento culinario. Van a hacer paella para abastecer toda la provincia de Valencia durante un domingo entero.

El novato aprovecha para sobar cual pulpo a Takato… que logra zafarse de él cuando llaman a la puerta para invitarle a beber con el resto del equipo.

Pensaréis: Maldita redactora, me has timado, esto no fue adonde tenía que ir.

¡Error!

Chihiro piensa aprovechar que todos salen a beber para emborrachar a Takato y hacerle cosas nazis cuando baje la guardia. Lo que no esperaba era que Takato, al emborracharse, empezara a pelar edamane—una especie de judías japonesas que no tienen lugar en la receta tradicional de paella— y a rajar. El director se lo pasa en grande. Está en primera fila para disfrutar del espectáculo de la borrachera de Takato. ¿No decía yo que es el mejor personaje hasta la fecha?

Al final cada uno se va a su casa y Dios a la de todos y Chihiro se ofrece a hacerse cargo de Takato, que no está en condiciones de nada.

Mientras, así como para cortarnos el rollo, Chunta masca caramelos de menta con furia porque no tiene nada mejor que llevarse a la boca. Y así se lo dice al chavalín que le dejó su uniforme en el episodio anterior, pero él es un ser puro y no entiende a qué se refiere. Parece que Chunta tardará en llegar porque están atrapados en un tifón.

Ahora es cuando empieza a morir gente y se preguntan si el asesino es uno de ellos o es una persona ajena… Como Beatrice.

Cuando por fin volvemos con Chihiro y Takato, podemos ver que Chihiro ha desnudado al protagonista —que sigue inconsciente— sobre su cama y se echa sobre él para hacerle un buen chupetón en el cuello. Comenta —para el público, porque Takato está en coma etílico profundo— que es su primera vez con un hombre, pero que no tiene problemas por ahí abajo.

Vamos, que la tiene más dura que un pan de hace dos días.

Pero ¿sabéis qué otra cosa tienen dura por ahí?

La cara de los del equipo de animación, que más dura no pueden tenerla al dejar que el capítulo acabe ahí.

¿Cómo vivimos una semana sin saber qué demonios pasa entre esos dos mientras Chunta está atrapado en Rokkenjima el rodaje?

¡Exactamente! Con una nueva teoría acerca del final de esta serie.

En esta ocasión, tengo una teoría algo loca. A lo largo de este episodio se empieza a hacer evidente adónde va todo el presupuesto de la animación. Todo. Hay partes de derp intenso que dan una mezcla extraña entre risa y vergüenza. No hay más que ver la escena en que la señora ricachona se desliza en la cama con Chihiro. Así es, se desliza como si estuviera en un tobogán de un parque acuático porque hace un esfuerzo nulo, como si no hubiera resistencias ni gravedad ni patatas. Glorioso. Por eso mi teoría es que Dakaretai Otoko no tiene final… ¡porque va a fusionarse con Yuri!!! on Ice! No hay más que ver cómo la calidad de la animación de Dakaretai cada vez se parece más a la high quality de YoI.

¡Nos leemos en el próximo episodio!

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Impresiones: ‘Dakaretai Otoko’ #4. Secuestros y fetiches

El tercer episodio de Dakaretai Otoko marcó el final del fatídico rodaje que unió a Takato y a Junta. La verdad es que los tres primeros capítulos han dado para mucho humor, cliché, sexo y toxicidad, pero lo interesante en cuanto a la trama debería llegar por fin. ¿Qué será de esta extraña y tóxica relación ahora que ya no se ven día a día en el trabajo? Chunta prometió visitar cada día —seguro que sin segundas intenciones porque es un ser de luz— y Takato ya ha demostrado creer ser capaz de llevar la iniciativa en la relación, si bien lo hizo de forma un tanto barriobajera esperando a Chunta a la salida del curro.

Este episodio empieza con el protagonista rodando un anuncio de café. Es importante apreciar que los primeros planos siguen siendo de una calidad aceptable, pero en cuando dirigimos la mirada al fondo nos encontramos unos seres que han perdido completamente su humanidad. Nada que no haya visto en el otro anime que estoy comentando, así que ya estoy curada de espanto.

En cualquier modo, no hay nada que temer. Si algo he aprendido de estos artículos es que la calidad vuelve cuando más la necesitamos. En este caso, debería ser en las escenas subiditas de tono. El problema es que parece que podría tardar, ya que podemos ver el historial de llamadas de Takato y «Chunta» brilla por su ausencia. Mal rollo. El manager se da cuenta del detalle y comenta que seguro que está saturado de trabajo tras haber sido elegido como el Mejor Actor según la Asociación. De hecho, ya está grabando una serie junto a una actriz de renombre, no como Takato que está haciendo puro fanservice para una compañía de café.

El protagonista está tan ensimismado en su rage porque Chunta vuelve a no noticearle —se suponía que iba a visitarle cada día y ni una llamada— que acaba siendo secuestrado así como quien no quiere la cosa justamente por el objeto de su obsesión. Bueno, pensándolo bien… ¿Es secuestro si le ofrece mil yenes? ¿Es soborno? ¿Una transacción comercial?

Parece que el equipo de animación leyó mi anterior crítica a su indiferencia por la seguridad vial porque Chunta le pide a Takato que se ponga el cinturón y le da sus recurrentes mil yenes para que lo haga bien rápido. Todo esto, debo añadir, lo hace con un semblante serio que incluso le hace parecer un tipo maduro. Nuestro protagonista acepta el billete a pesar de las quejas de que no es una persona que se vende por tan poco dinero. Se nota que acabó su contrato guay y que ahora vive a base de hacer anuncios cutres. Qué bajo ha caído quien fuera número uno del ranking durante tantos años seguidos.

La escena que sigue a continuación es tensa.

Chunta se pasa el viaje con cara de mala hostia mientras mastica caramelos con cierta agresividad—pobres dientes— y Takato teme por su vida porque se adentran en una zona industrial medio desierta. El protagonista le comenta así como quien no quiere la cosa a su ¿secuestrador? ¿cliente? que a la mañana siguiente trabaja y que quiere volver a casa. Chunta se niega porque ha invertido mil yenes en ese secuestro y los va a amortizar.

Intuición femenina: Takato no va a poder presentarse en el trabajo al día siguiente.

El señor denso que protagoniza esta serie sigue pensando que Chunta está cabreado con él cuando éste se le lanza y confiesa que no había querido molestarle porque era consciente de que tenía mucho trabajo y se sabía hasta su horario —alerta stalker— pero que todo le daba igual porque no podía resistirse más. El nivel de calentón que tiene el secuestrador-cliente-violador-amante ya ha superado el de una central nuclear. ¿Cómo es que no está fundiendo el cuero de los asientos? Está que arde, señores.

Por fin Takato se da cuenta de que el animalico de corral no estaba cabreado sino en celo y le echa la bronca porque le preocupó al desaparecer de su vida tan de repente tras irrumpir en ella like a wrecking ball y presentarse así, en modo secuestrador, un poco como él mismo hizo en el episodio anterior pero imponiendo más y negociando menos.

Al final a Takato se le va la fuerza por la boca porque, a pesar de que dice que no quiere nada con Chunta, pasan cosas en el coche. Hay un movimiento que, no sé, me hace pensar que deberían llevar el vehículo al mecánico a que le eche un vistazo porque seguro que se han cargado algo con tanta actividad erótico festiva. No sé hasta qué punto los amortiguadores de un automóvil pueden soportar semejante traqueteo. Tienen que haber pasado a mejor vida a no ser que estén hechos con las uñas de los pies de Chuck Norris o algo por el estilo… A saber. La magia de la ficción es fascinante.

Eventualmente, cuando las cosas se calman y Chunta se refrigera, disfrutan de las vistas cuquis de las factorías desde una especie de mirador abandonando en una carretera así como en el bosque donde Chunta podría hacer lo que quisiera y nadie oiría las súplicas del protagonista. Allí tienen una charla bastante adorable para lo que es el tono del anime en general; Takato anima a Chunta a que contacte con él diariamente porque no puede soportar sus momentos de reactor nuclear. Vale, no es adorable, pero os reto a ver la escena sin audio ni subtítulos y disfrutaréis de los colorines de las fábricas de fondo. ¡Es que si nos ponemos exquisitos con esta serie no podré decir nada bueno, jo! La conversación finaliza con Chunta dejando caer que podrían vivir juntos, pero parece que no cuela y deciden volver a poner a prueba la suspensión de su coche.

Si bien Takato no acepta la proposición de mudarse con el angelito calenturiento, sí acaba pasando la noche en su piso y se da cuenta de que, con la tontería, tiene allí su cepillo de dientes, sus mudas de ropas y a saber qué más. Comenta con Chunta que va a hacer una obra de teatro —cosa que su stalker ya sabía de antemano— y encuentra de forma totalmente casual un DVD de una película de miedo que grabó siendo adolescente. Chunta se hace el loco y dice de una forma que da mala espina que desearía haber conocido a Takato en esa época de su vida… Algo malo va a suceder.

Pero aún no, porque damos un salto en el tiempo y vemos a Chunta interceptando hábilmente a Takato a la salida del trabajo. Aquí conocemos a Ryo Narumiya, un chavalín que trabaja con Chunta y fanboyea intensamente al encontrarse con Takato.

No sé vosotros, pero esto me es familiar y estoy teniendo war flashbacks. Takato también.

De este encuentro sacamos un dato interesante: el tal Ryo es alumno del instituto al que Takato fue en su día y parece que el uniforme no ha cambiado para nada.

¿Recordáis esa conversación en que Chunta dijo que hubiera querido conocer al Takato adolescente?

Nuestro dulce angelito sí, porque suena la alarma que indica que vuelve a estar caliente como para abastecer de energía a todo el planeta. Al animalico le falta tiempo para usar sus encantos para convencer al pobre Ryo de que le consiga uno de sus uniformes y llevarse a Takato a un set de rodaje de un aula de instituto. Evidentemente, el protagonista se niega a ponerse esa ropa, pero acaba cediendo cuando Chunta le dice que cada vez que se niega se pone más cachondo.

El romanticismo ha muerto. Y las relaciones consentidas, pero de eso ya hace unos cuantos episodios.

Chunta confiesa que él podría haber trabajado antes como actor porque recibió ofertas desde que iba al colegio y que ahora se arrepiente de no haberlo hecho. Vaya, que podría haber conocido y violado a su ídolo desde que éste estaba en el instituto. Quiere absolutamente cada parte de Takato para él y no tirar nada.

Traducción: Takato es como un cerdo. Se puede aprovechar todo de él.

Ñam.

Como persona que se deja llevar por la gula, diré que el romanticismo no ha muerto. Es mejor, ha evolucionado.

Posiblemente os lo toméis como una broma que hago porque soy un bicho raro, pero el protagonista se ha sonrojado y ha aceptado ponerse el uniforme siempre que Chunta no mire mientras se cambia. Como si el chaval no hubiera visto, sobado y lamido cada centímetro de su anatomía…

Ya con el uniforme puesto, Takato responde a preguntas que Chunta le hace sobre su vida escolar… hasta que Chunta le pide que le llame «Sensei» y estalla. Se niega en rotundo. Pero, ¡sorpresa!, termina por ceder pensando que es mejor rebajarse a llamarle así antes que ponerse a hacer «paella» —esto es un eufemismo porque Chunta no sabe hacer paella— en el aula.

Craso error.

Al oír «Sensei» de boca de su crush, Chunta empieza a irradiar más calor que el sol. Por suerte para el público, parece que no toda la sangre se le baja al «fuet» porque se le ocurre la genial idea de ponerse en la piel de un profesor y hacer roleplay. Así es como terminan haciendo «paella» sobre un pupitre fingiendo que era la primera vez que Takato hacía «paella» y que a partir de ese momento solo haría «paella» con Chunta sensei.

Después de esta escenita culinaria —nunca mejor dicho, el culo del prota es imprescindible en lo que ocurre— nos encontramos a Takato queriendo morir y preguntándole a Chunta cuán desgraciado pensaba hacerle. Podría parecer poco romántico, pero jamás subestiméis a los guionistas porque ahí aparecen para salvar el día haciendo que Chunta le agradezca a Takato el haber cumplido su sueño y, como nuestro estudiante es un bocachanclas, acaban en la mesa del profesor haciendo más «paella».

El episodio finaliza con una escena en la que Chunta le devuelve su uniforme a Ryo y este, inocentemente, le ofrece su chándal con pantaloncitos cortos. Por otro lado, Takato se huele que va a estar haciendo «paellas» de cosplay hasta el día que se rompa la cadera así que le suplica a su manager que no le deje solo al acabar el rodaje… Cosa que no cuela.

En esta ocasión no tenemos escena eterna —ni de ninguna duración— tras el ending. Al equipo de Mistral Chronicles nos congratula que en Cloverworks nos lean semana a semana y sigan nuestros consejos.

Y no solo ellos. Gracias a todos por leer este artículo. ¡Nos vemos en el siguiente capítulo!

Es broma. Antes va mi predicción sobre el final. Creo, y dudo equivocarme, que Takato acabará mudándose a Valencia para aprender de los expertos el verdadero arte de hacer paella. Pero de la buena, no la entrecomillada.

Ahora sí. ¡Hasta la próxima!