Analizando Sailor Moon: capítulos 16-20

¡Seguimos analizando Sailor Moon, capítulos 16-20! Aquí podéis leer el anterior. Y recordad: spoilers por todos lados.

La trama


El episodio 16 presenta algo que, al parecer, chiiiifla a las chicas jovencitas (me pregunto por qué, no es como si las bombardearan constantemente con el sueño ideal de encontrar un mozo, casarse y asentarse): ¡bodas!

La profesora de economía doméstica, la señorita Akiyama, va a casarse y a cumplir su sueño de hacerlo con su propio vestido. ¡Bien por ella! ¿Problema? Oh, bueno, que Nephrite existe. Inspirado por la vibración casamentera que parece dominar Tokio, organiza un concurso para que las mujeres preparen su vestido de boda y la que gane podrá casarse en cualquier momento, como si es dentro de una década, con una fiesta y recepción completamente gratuita. ¡Y yo que pensaba que Jadeite era el que tenía imaginación! Se ve que Nephrite empieza a desesperar con eso de actuar de forma muy exclusiva para una sola persona y empieza a seguir los pasos de su antecesor… Y ya sabemos cómo acabó este…

Leer más

Analizando Sailor Moon: episodios 14-15

¡Seguimos analizando Sailor Moon! Aquí podéis ver el anterior. Y recordad: spoilers por todos lados.

 

Trama


Una esperaría que, tras Jadeite, hubiera un par de episodios de descanso, ¡pero no!

El capítulo 14 por fin pone nombre al enemigo: Dark Kingdom, el Reino Oscuro. Es la única revelación útil que da la persona que habla con Luna a través de los recreativos. Esta (es decir, Artemis) se ha quedado encajada en que los villanos están buscando por algún motivo energía humana. ¡No me digas, quién iba a decirlo! No sé cómo la Tierra sobrevive estando en manos de Artemis y Luna, que todavía ni siquiera sospechan que están buscando el Cristal de Plata, cosa que los espectadores saben ya desde el primer capítulo.

Por otro lado , es hora de presentar a Nephrite, villano de maravillosa caballera y que dará lugar a una de las tramas más queridas y problemáticas de la temporada. Este ikemen está más que dispuesto a hacerse notar ante la reina Beryl y ya de primeras afirma en voz alta que es más listo que Jadeite. ¿Y cómo lo demuestra? Pues con un plan detallado: seleccionará energía de gente muy concreta que se halle en su momento más álgido, en vez de reunir llamativos grupos de gente con energía mediocre.

De buenas a primeras parece una idea aceptable. Elegir como víctima a una única persona debería dificultar la tarea de protección a las Senshi… Pero, pobre Nephrite, no tiene ni idea de que el guion juega en su contra.

Aparte, se presenta también a su rival inmediato, Zoisite. Sí, ese que en algunas traducciones se le hizo mujer.

De momento hay que quedarse con que la trama central de Sailor Moon empieza a tomarse más en serio a sí misma y abandona un poquito la estructura episódica. Comienza a crear una línea argumental que avanza con cada capítulo. Y se hace mediante los villanos, en particular enfatizando cómo se enfrentan y ponen la zancadilla entre sí. Por ejemplo, Zoisite hace las veces de Casandra al advertirle a Nephrite que su orgullo supondrá su caída.

Ah, he de señalar que Nephrite se construye una catedral completamente siniestra y gótica para poder leer las estrellas desde luego que esta serie no es noventera y encontrar a un humano (DENTRO DE TOKIO, POR SUPUESTO) que alcance el punto álgido de su energía. Y tiene un trono.

Dramático, eficiente, con un casoplón, puede leer de verdad las estrellas y tiene coche. No solo eso, sino que se crea una única identidad (Masato Sanjoin) para ganar cierto renombre en el vecindario y poder acceder con más facilidad a sus víctimas.

Desde luego es un enemigo mucho más interesante, y trabajado, que Jadeite.

Lástima que su objetivo inicial sea una niña de instituto. Empezamos creepy, eh.

Esta chica es una amiga de la infancia de Naru y un as del tenis. Guiado por las estrellas, Nephrite aprovecha su carisma y look de ikemen para aproximarse y tocar la raqueta de la muchacha, en la que introduce un youma. La idea es que este incrementará la energía de la niña hasta extremos brutales para luego robársela. ¿El problema? Que implica un cambio violento de personalidad.

Cuando Naru acude a Usagi, preocupada porque su amiga está extrañísima, esta se lanza a explorar. Y lo hace sin pedir ayuda a sus amigas, porque para no romper la costumbre, Rei y Luna han sido bordes con ella y quiere demostrarles que es una Senshi eficiente. Sin embargo, acaba enfrentada al youma de turno, que la mete dentro de una gigantesca pelota de tenis y la somete a una tortura humillante que parece sacada de algún corto clásico en blanco y negro de Disney: botar por todo el escenario. Tuxedo Kamen hace una dramática aparición en un banco iluminado por un misterioso foco para salvar a Usagi… Y demuestra, sorprendentemente, sufrir dolores de cabeza ante la presencia del enemigo. ¡Misterio~!

Entre ambos destrozan al youma y todo vuelve a la normalidad, pero Nephrite ha conseguido presentarse como alguien que va a dejar más huella personal. Claro que, no vamos a mentir, Jadeite puso un listón muy bajo…

Y que su primer acercamiento haya sido a un ser querido de Naru para nada es intencional, no señor.

En el episodio 15, a pesar de su calidad, pasan muchas cosas interesantes. La víctima del día es un jardinero. El pobre se encuentra impotente ante la destrucción del parque que siempre ha cuidado para que se construya encima un centro de entretenimiento. Nephrite hace que uno de sus youma posea el… sombrero… del tipo.  Gracias a esto, el jardinero aprende a controlar a los animales y los vuelve contra los trabajadores. No creo que se siente a pensar que esto podría derivar en que esos animales se conviertan en objetivo de exterminadores, pero bueno.

Lo interesante es que parece que los guionistas han reflexionado sobre lo desagradable que es Mamoru y le someten a un lavado de cara. Por un lado, literal, ya que empieza a parecer más joven en cuanto a diseño. Por otro, se mejora su comportamiento haciendo que salve a Luna de un accidente de tráfico. Tras contemplar este acto de heroísmo masculino, Rei está más que decidida a tener una cita con él y creo que funcionaría mucho mejor si aparentara sus catorce años y pudiéramos reírnos del pobre chico que no sabe qué hacer con una niña que le lanza indirectas muy directas. No es el caso. Rei trata de chocar con él para que se sienta culpable y la invite a tomar algo; un tropiezo provoca que acabe en el suelo y Mamoru le pise la cabeza. Después de asegurarse de que está bien, continúa caminando de largo… ¡Pero Rei no está dispuesta a rendirse, de modo que lo invita a un té como disculpa por haber hecho que le pise la cabeza! Creo, sinceramente, que Mamoru debe aceptar por lástima. Quizá también con la intención de asegurarse de que no le había destrozado las neuronas en el proceso.

Sin embargo, ¡logra que la lleve a merendar! Usagi, consumida por los celos, usa a Umino como excusa para entrar a ciertos sitios a cambio de una cita. Después los sigue cuando van de paseo por el parque mentado.  El destino logra que Luna y Ami paseen por el mismo lugar justo cuando el youma alcanza el máximo de energía del jardinero, por lo que todas las Senshi pueden acudir al rescate. Eso sí… Mamoru parece sufrir, como si pudiera sentir la aparición del youma. Las Sailor y Tuxedo Kamen se unen para derrotar al enemigo, y Rei y Usagi acaban discutiendo si Mamoru es o no es su misterioso salvador.

Personajes destacados

Usagi y un poquito de Naru

Lo cierto es que estaría bien que la serie se molestara en tratar con un poco de seriedad el complejo de inferioridad que a veces tiene Usagi. Un complejo general, pero que se enfatiza por cortesía de Luna en general. Por ejemplo, un punto importante del capítulo 14 es que la gatita afirma que, sin Ami y Rei, el Reino Oscuro ya habría robado toda la energía de los humanos. No es como si Usagi hubiera arriesgado su vida muchas veces antes de tener compañeras. ¿Cómo no va a afectar que te digan algo así?

De modo que, cuando Usagi decide meterse sola en la boca del lobo, para demostrar a Luna y a Rei que es capaz de hacer las cosas bien… La serie lo reduce a comedia porque es cobarde. Usagi soporta constantemente que la insulten, pero la consecuencias derivan en que desarrolle un comportamiento impulsivo y temerario. Y en una serie coherente, podría llegar a ser fatal para ella. Pero pocos actos tienen verdaderas consecuencias en Sailor Moon a largo plazo, y se centran solo en las inmediatas sin tocar el origen de las mismas. Se echa en cara a Usagi su posible muerte, así como haber puesto en peligro a sus amigas, pero jamás se afronta el comportamiento de Luna.

O el de Rei, claro. Pero, para eso, tendría que interaccionar con Usagi y quien lo hace es Tuxedo Kamen. ¡Sin embargo, no voy a quejarme porque Tuxedo hace algo más que lanzar una rosa! Ya era hora. Que salve a Usagi, y no se ría de su situación (al contrario de lo que haría Mamoru) consiguen que la chica se obnubile aún más con él.

Por suerte, no todo es negativo. El personaje de Usagi es bastante proactiva a la hora de ayudar a sus amigas. Se muestra amable, comprensiva, voluntariosa… Y, cuando Naru se encuentra tan desconsolada por lo que le sucede a su otra compañera y rompe a llorar, Usagi se ofrece investigar la situación. ¡Ella, que no conoce de nada a la amiga de Naru, y que poco podría hacer para ayudar! Pero lo hace porque es su personalidad. Son detalles como este los que la vuelven entrañable y la ponen en el buen camino para ser badass.

Y, hablando de Naru… Como su papel es importante en este arco, resulta natural que la historia comience con ella. Lo cierto es que es una pena que no se la use más, porque se trata de un buen personaje. En esta primera temporada es el ancla que nos recuerda que Usagi es una niña pequeña que solo quiere jugar a videojuegos, pero que al final a lo que se dedica es a proteger al mundo… Y lo hace para que sus amigos puedan disfrutarlo. Sin Naru, la lucha de Usagi no sería lo mismo.

Por eso Naru tiene que ser una buena amiga. Una que se abra a Usagi, que la chinche de vez en cuando, pero que también la escuche, la invite a salir y así la vuelva loca de preocupación cuando un villano la aceche. No solo eso, sino que la inocencia con la que Naru ve las cosas, típica de una niña de catorce años a la que no han obligado a ser una guerrera, también permitirá que reflexionemos sobre la humanidad de los enemigos como Nephrite.

Rei

Sorprendentemente, a pesar de que se echa muchísimo en cara a Usagi que solo piense en chicos, Rei no es que le ande muy a la zaga. Se trata de un detalle que siempre desconcierta a los fans del manga, donde Rei es un personaje maduro, elegante y que no siente interés por los hombres (vaya, vaya), y para la propia Takeuchi, que protestó por esta interpretación de la chica.

La diferencia más radical entre ambas es que Rei no plantea sus ideas en voz (tan) alta, como no sea para herir a Usagi. También el problema es que la serie enfoca a Usagi como una superficial sin remedio, mientras que cuando Rei se entera de la destrucción de un parque y decide que llevará, cueste lo que cueste, a su inexistente novio a una cita antes de que desaparezca… Bueno, no se la juzga con la misma crudeza que en el caso de Usagi.

Ya he comentado en otro artículo el problema de cómo se obsesionan las adolescentes, sin que la trama nunca aborde de verdad el tema, con la idea de tener un estatus: ser chica con novio mayor. Aquí se ve claramente que Rei no está interesada en Mamoru, sino en que es un tío guapo, guay porque salva animales y rico. ¡A por él! Se toma muy seriamente el perseguirlo, hasta el punto de aprenderse su horario para poder fingir un encuentro casual. Si Mamoru fuera el que hiciera esto y no viceversa, creo que se enfocaría como algo muy inquietante. Pero también Rei tiene 14 años. Esperemos que no mantenga este comportamiento…

Por si tenéis curiosidad, aquí hay una entrevista donde se comenta que lo más probable es que Rei confundiera amor por admiración.

La serie insiste en convertir todo esto en situaciones cómicas en las que Rei, de una forma u otra, acaba en el suelo. Es como si los propios guionistas se rieran de ella, como si la invitaran a rendirse y se divirtieran con su terquedad, que no será recompensada (ni debería serlo) porque todos sabemos que la pareja final son Usagi y Mamoru. Además, la obsesión de Rei no se examina ni profundiza, sino que se emplea como un pequeño obstáculo para Usagi. Cuando el hecho de que otra chica esté crusheada por Mamoru se convierta en una molestia, el guion extinguirá discretamente con los sentimientos de Rei. Una pérdida de tiempo que podría haberse dedicado a que aprendiéramos más de su vida, de su familia o de su rutina en su escuela.

Ahora, hay un momento que funciona: cuando escucha a Mamoru enfadado por cómo los humanos desprecian el medio ambiente se queda callada. Sorprendida. Porque sí, el chico al que persigue por interés (comprensible) resulta que tiene opiniones en las que coinciden. Se nota que ahí es cuando empieza a gustarle de verdad.

Por otro lado, Rei parece ser la única inteligente del grupo, ya que es la que insiste una y otra vez que Mamoru y Tuxedo son la misma persona, aunque lo haga más para fastidiar a Usagi que otra cosa. No puedo dejar de sentir que son los guionistas susurrándonos que sí, que saben que es evidente, pero que tenemos que aguantarnos con la densidad de los personajes porque es lo que hay.

Mamoru

¡Ya iba siendo hora de que Mamoru tuviera algo de desarrollo! En el episodio 15 nos acercamos a su faceta más mundana sorpresa, tiene otras cosas que hacer aparte de criticar a Usagi cuando salva a Luna de un atropello y hace de niñero para Rei. Esto, por un lado, crea un nada disimulado paralelismo con el episodio anterior, en el que Tuxedo Kamen se la llevaba en brazos y, por otro lado, suaviza la imagen del universitario. Averiguar que es amigo de Motoki también nos permite verle más allá de «es el tío que investiga a los youma y se pone un traje y antifaz para lanzar rosas». Igual que Usagi y las demás, tiene una vida cotidiana que alterna con una misión mágica… Lo cual despierta una serie de preguntas. ¿De dónde saca sus poderes? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué no se da cuenta de que Usagi y Rei son Sailor Moon y Sailor Mars?

En general se muestra bastante desinteresado con todo lo que no sea reírse de Usagi. A pesar de que pisa la cabeza de Rei, trata de seguir de largo, y luego acepta tomar algo con ella sin cortar con sus dolorosamente evidentes intentos de ligar con él. Diría que no sabe qué hacer con esta desconocida, pero lo sorprendente es que se deje arrastrar a citas con ella sin sentir interés. El anime no esclarece si es por pena, si no tiene algo mejor que hacer o si simplemente el guion lo está utilizando a su gusto para crear humor.

Si durante el episodio 14 pareció reaccionar con dolores frente a la presencia de uno de los youma de Nephrite en su forma de Tuxedo Kamen, en el 15 directamente los sufre mientras es Mamoru. Todavía no se ha dejado claro, pero el chico no sabe que se convierte en Tuxedo Kamen, que hace las veces de un alter-ego distinto. Una pena porque en el manga se limitaba a ponerse las ropas (así que solo hay que imaginarse a un chaval de 16 años decidiendo disfrazarse porque se ve a sí mismo como guay y morirse de risa y amor), pero también un enfoque interesante a su modo porque el anime trata con mucha más severidad los problemas de memoria de Mamoru, originados tras el accidente que le arrebató a sus padres. Como consecuencia, parece que no es capaz de recordar lo que le ocurre cuando se convierte en Tuxedo Kamen…

Es evidente que su relación con el Reino Oscuro y su papel como Endymion terminarán siendo vitales en esta temporada.

Eso sí: escucha abiertamente a Usagi gritarle a Rei que Mamoru NO puede ser Tuxedo Kamen. ¿Acaso su alter-ego tampoco es consciente de quién es su otra personalidad…?

 

Temas


En el episodio 14 tenemos el tema de las estrellas juveniles en la persona de Rui Saionji.  Acosada a todas horas por la prensa más agresiva e irritante, es una buena chica que no busca fama, sino simplemente dedicarse de forma pura al tenis. Diría que el tema es cómo un adulto puede aprovecharse de las intenciones de alguien más joven.  Y ese adulto viene encarnado en Nephrite, que decide aparecerse no como alguien random sino una persona poderosa. No solo tiene coche (alarmas respecto a Utena), sino que se ha esforzado por crearse una persona pública como un empresario y utiliza sus poderes para ponerse por encima de Rui y atraerla hacia su terreno asegurándole que es un entrenador. De esta forma consigue maldecir su raqueta con uno de los youma, que explotará a Rui hasta que pueda robarle su energía.

Si lo miramos en términos simbólicos. es realmente escalofriante. Podría ser una referencia clara a las drogas o al dopping, ya que el crecimiento de Rui es artificial y se viene abajo en cuanto le quitan el instrumento que le proporciona puntos extra en tenis. No solo eso, sino que afecta a su forma de ser y comportarse, lo que tensa sus relaciones con el resto de la gente al convertirla prácticamente en una abusadora. Por supuesto como después se olvida de todo y la serie también ignora su existencia, ¿para qué imaginar que esto le causa secuelas?

El episodio 15, por otro lado, trata un tema común de los años ochenta y noventa: la preocupación por la naturaleza. Podéis ver reflexiones similares en las historias de Miyazaki o de las CLAMP, que contemplan con tristeza la destrucción de los espacios verdes para que sean sustituidos por empresas capitalistas. Pero no se profundiza mucho. El tema se soluciona con que los animales atacan a los trabajadores y, claro que sí, la empresa se rinde. No vuelve al cabo de una semana a comprobar si los animalillos se han tranquilizado o traen a gente para exterminarlos.

Ah y, claro, no podemos olvidar el bullying contra Umino. Usagi lo engaña fingiendo que va a una cita con él para poder entrar a un bar donde están tomando algo Mamuru y Rei y, luego, cuando este insiste en que terminen lo que han empezado, todos se ríen de Usagi. Porque ¡por supuesto que sale con un chico feo! Uno que la serie ridiculiza sin descanso porque cómo va a gustarle alguien así a Usagi, demonios, si es que está claro que todo es una broma.

Pobre Umino, yo te acompaño en el sentimiento.

 

Apariciones de Tuxedo Kamen

2

Apariciones de Mamoru

1

Uso del extraño deus ex machina bolígrafo para convertirse en cualquier persona

0

 

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Podcast Mistral #4. ¿Separar obra de autor?

Hemos tardado, ¡pero hemos vuelto a la carga con los podcast! Ya hace casi un año del anterior, así que para compensarlo, esta vez traemos un podcast más largo de lo habitual. Y toca tratar un tema peliagudo: el separar el autor de la obra. Aportamos distintos casos que se han dado, tanto en mangakas, directores de cine, desarrolladores de videojuegos e incluso en el mundo de la música. Hay de todo, desde algunos más leves y ambiguos hasta otros que pueden poner la piel de gallina. Y es que, ¿qué hacemos cuando nos encontramos en esa situación? ¿Seguiríais leyendo a un mangaka culpable de hacer cosas espeluznantes? La decisión final pertenece enteramente a nosotros, el consumidor. Hay muchas variables y casos distintos, así que de aquí creímos que podía surgir un debate interesante. ¡Vaya si lo ha sido!

Como siempre hemos hecho en los podcast, primero cada una expone los ejemplos que ha traído, y más tarde empezamos a comentarlo de forma conjunta entre todas. Esta vez, por temas de duración, lo hemos dividido en dos. En la primera tenéis los casos, y en la segunda, la parte del debate. ¡Esperamos que disfrutéis de la conversación!

Y tened en cuenta que, en ambas partes, hablamos de temas tan graves como la violación, el abuso o el racismo.

Parte 1

Leer más

Analizando el anime de Sailor Moon: episodios 11-13

¡Analizando Sailor Moon para pasar el rato este verano! Aquí podéis ver el anterior. Y recordad: spoilers por todos lados.

La trama


En el episodio 11 Luna por fin tiene a tres Senshi consigo, pero ninguna parece estar por la labor de ejercer de heroína y prefieren quejarse de otros problemas más inmediatos. Como Luna no tiene ni idea de cómo encontrar a la Princesa, Ami decide que lo mejor es que se centren en matar monstruos y confiar en que la señorita se dignará a aparecer en algún momento. Así pues, acuden a investigar un nuevo parque, Dream Land, donde está desapareciendo gente. Por supuesto, Jadeite y una youma están detrás de todo. Podéis imaginar, por el nivel de interés que ha puesto en este plan al construir todo un parque de atracciones, que Jadeite está un poco desesperado: la reina Beryl empieza a perder la paciencia con él y quiere asegurarse de acumular toda la energía posible para calmar sus amenazas de muerte. Lo ideal sería, claro, acabar con las Senshi, pero parece tarea difícil aunque ya tienen sus imágenes. La magia de los trajes de marinerito las protegerá, supongo, de que los villanos decidan un día acceder a registros de Tokio para dar con ellas. ¡No puede ser tan difícil en comparación con comprar toda clase de edificios para abandonarlos después, venga ya!

Leer más

Analizando el anime de Sailor Moon: 6-10

¡Continuamos con los análisis de Sailor Moon! Aquí podéis leer el primero. Y recordad: ¡spoilers por todos lados!

La trama


El episodio 6, la verdad, es uno bastante decente a pesar de la locura de los planes de Jadeite. Resulta que ha desarrollado un casette malévolo que, cuando se reproduce, roba energía. ¿Y qué mejor idea que reproducirlo en una cadena de música? Por desgracia para Jadeite, el youma de turno pierde el casette cuando la productora Akiko se lo lleva al confundirlo con el que le ha enviado el músico Yusuke Amano. En vez de matar a Akiko, el youma decide retirarse porque entra a la habitación un segundo humano. ¡Cuidado, no vayas poder matar a los dos!

Usagi, que adora escuchar la música de piano de Yusuke, se topa con él cuando está huyendo del youma que lo persigue para recuperar el casette (que, sí, ha acabado en sus manos). Interesada por su comportamiento, emplea el bolígrafo deus ex machina para convertirse en… en una supuesta adulta que para nada tiene aspecto de adolescente y así poder entrar al local para mayores de edad y escucharlo tocar. El youma aparece, roba el casette, y el músico no está dispuesto a dejarlo escapar porque es la única copia que pretendía dedicar a Akiko. Usagi ayuda en la persecución hasta que llegan a la discográfica, donde el youma secuestra a Akiko. Usagi distrae al primero lanzando el casette a lo alto, de tal modo que Akiko queda liberada, Luna atrapa el casette y lo destruye. Tras esto, Sailor Moon se enfrenta al youma y logra derrotarlo con una ingeniosa y poco probable idea de devolverle las altas frecuencias de sus ataques usando altavoces. Usagi termina el episodio contemplando con una sonrisita un CD (¿para qué usan casettes?) dedicado a Sailor Moon.


El siguiente episodio es acerca de idols. Ah, sí, qué tema tan sano y bonito. Inspiradas por una idol local, Usagi y Naru deciden convertirse en unas cantando Moon densentsu… No muy bien. Y sin demostrar mucha habilidad para bailar. ¡Pero no pasa nada! Jadeite va justo tras esta idol, que acaba atada en su bañera y suplantada por un youma que asumiremos que no la asesina porque la necesitará viva para imitarla o algo. La idea de Jadeite es crear un concurso para que toda la gente reciba un pin por hacer cualquier cosa: acrobacias, chistes, bailar, cantar… ¡La cosa es atraerlos y robarles su energía! Naru y Usagi se separan para competir la una con la otra, y aparece Mamoru por casualidad investigando el tema del concurso e invita a nuestra protagonista, cuidadosamente salteando una sarta de insultos y humillaciones, a que ceje en su empeño de convertirse en idol. Al final Usagi debe prestar atención a lo que está ocurriendo cuando todos sus compañeros empiezan a comportarse como si fueran estrellas, firmando autógrafos que nadie recoge, y acude al teatro a investigar, donde se encuentra un hermoso percal. Entre otras cosas tenemos otra escena del Exorcista con el youma, en la que Usagi reacciona con un horror natural y completamente comprensible, y la pobre solo se transforma cuando Luna la convence. Por supuesto, Tuxedo Kamen debe salvarla y al final eliminan al enemigo.

¡El episodio 8 es donde aparece Ami Mizuno, también conocida como Sailor Mercury! Resulta que es compañera de instituto de Usagi y que, al contrario que esta, saca unas notas espectaculares a nivel estatal. Y Usagi siendo Usagi, siente un interés creciente por volverse su amiga y lograr alguna fórmula mágica para sacar más nota… que no implique estudiar duro, por supuesto. De paso, Luna recuerda que está en una misión y que debe encontrar a una supuesta Princesa de la que todavía no tenemos información alguna, por lo que se comunica con sus misteriosos aliados mediante recreativas de Sailor V.

Entonces revela que siente suspicacias sobre Ami debido a su aura, lo cual indica un poco cómo identifica Luna a las Sailor, por mucho que en este episodio confunda a la pobre chica con un youma. Creo que la mejor escena es cuando Mamoru se choca con Luna y Usagi teniendo una pelea y pregunta en voz alta si el gato ha hablado. ¡Pero bueno, la trama! Usagi se dirige a la escuela extracurricular donde estudia Ami, y en la que se reparten CD’s con programas que absorben la energía de los alumnos. Ami, sin embargo, es la única que no lo ha usado porque considera que es «hacer trampa». El youma de turno lanza a estudiantes poseídos en otra escena donde Sailor Moon acaba acorralada contra una pared y parece que vayan a violarla. Entonces Ami muestra en su frente el símbolo de Mercurio, por lo que Luna le entrega un bolígrafo para transformarse en Sailor Mercury y salva la situación esparciendo niebla por la habitación para que Sailor Moon tenga espacio y lance su tiara. ¡Y así, sin angustias por su futuro, Ami acepta su nueva labor con responsabilidad y se propone salvar el mundo además de sacar buenas notas!

En el siguiente episodio, Usagi se esfuerza por lograr que Ami sea más abierta y se la lleva a visitar tiendas, que no de compras, ya que no es que anden muy abundantes de dinero. Luego, la madre de Usagi trae un reloj con forma de gato que provoca que la protagonista se despierte a primera hora ¡y llegue puntual a clase! Como suele pasar con los relojes. Pero no, este reloj es sobrenatural o no explicaríamos que de pronto Usagi empiece a meterse prisa para todo y así aprovechar el tiempo… Y no es la única. Todo el mundo en clase parece morirse por aprovechar su tiempo. Al final Luna deduce que todo es culpa del reloj y lo desguaza junto a Ami, que ahora tiene un mini ordenador portátil para nada adelantado a su tiempo. Una vez recuperada Usagi de su cagaprisismo, acuden a la tienda de relojes para luchar con el youma de turno, Tuxedo Kamen salva el día al romper el reloj que es la fuente de poder del youma y poco más que contar.

En el episodio 10 resulta que están desapareciendo autobuses repletos de jovencitas. Cuando Usagi y Ami acuden a investigar, se encuentran con que mucha gente culpa a la gente de un templo donde trabaja una atractiva joven llamada Rei, que posee intensos poderes espirituales. Y para nada es la siguiente Sailor. Ni siquiera tiene dos cuervos que se llaman Phobos y Deimos, como las lunas de Marte. Su abuelo, un pervertido de cuidado y pederasta y… ¿bisexual? uuuh, ha contratado a un hombre que para nada es Jadeite, y que para nada sugestiona a niñas para que se metan en ese autobús que se dirige a otra dimensión donde se les roba la energía. Nah. Al final Usagi aborda uno de los autobuses fingiendo ser una… una… ¿azafata de autobuses, supongo?

Entre tanto Rei descubre que Jadeite es quien está detrás de todo y este, en vez de matarla, la arroja a la misma dimensión donde acaba el autobús. La tiara de Sailor Moon ahora (y nunca más) funciona como una suerte de lazo para atrapar al youma de turno y Luna le entrega el bolígrafo de transformación a Rei, que se convierte en Sailor Mars, que utiliza intuitivamente sus poderes para convertirse en el tanque del equipo y reducir a cenizas a su enemigo. Como curiosidad, es el primero que no muere a manos de la tiara de Sailor Moon. Tuxedo Kamen, salido de la nada, conduce el autobús para escapar del lugar y Rei se encapricha un poquito de él mientras Sailor Mercury reabre el portal que llevaba a la otra dimensión con el poder de… la… amistad.

 

Personajes


Ami Mizuno y Rei Hino entran a escena

Al contrario que Usagi, que es una chica normal y corriente, el resto de Sailors siempre tienen «algo» que las hace destacar. En el caso de Ami, es la niña más inteligente del país con un coeficiente que salta por las nubes e hija de una doctora (gracias, Sailor Moon, por no olvidar a las madres), lo cual significa que no es solo buenísima en los estudios, sino también rica, guapa y responsable. A ello se suma que le cuesta comunicarse y no tiene mucha idea de cómo comportarse con los demás. Por tanto, despierta las envidias ajenas.

Pero por eso es tan importante que Usagi se acerque a ella por pura curiosidad, sin tener en cuenta los comentarios de sus compañeros. Lo primero que piensa de Ami es que es mona por cómo habla de Luna como si fuera un ángel. A pesar de que hay cierto interés en su relación inicial con Ami para que la ayude a estudiar, se la lleva a que intente pasárselo bien jugando a un videojuego. Así que Ami queda catalogada como de otro mundo a pesar de que todo lo que sabemos acerca de ella es que es una chica agradable, respetuosa, un poco Yamato Nadeshiko… ¿No es exagerado idealizarla tanto?

Quizá. Sin embargo, creo que esto es una consecuencia de la intención original de Naoko Takeuchi, que aspiraba a desvelar que Ami era un robot (que moría cruelmente) cosa que le prohibieron en el manga. Es decir, que Ami esté tan relacionada con la inteligencia técnica y no emocional, y que sea un as con ordenadores, videojuegos y cosas similares es porque sería realmente una criatura distinta a nosotros. En especial porque acepta de inmediato su papel como Sailor Mercury, a pesar de que han estado a punto de cortarle la cabeza con un hacha, así como la existencia de los Youma. Supongo que es parte de su caracterización como alguien muy analítico. Por otro lado, diría que lo más importante de Ami es lo feliz que parece al poder pertenecer a algo. No por ser especial, porque eso la ha aislado, sino porque tendrá compañeras que estarán junto a ella.

Pero si fuera un robot no podríamos admirar la cara de incredulidad, como si estuviera viendo algo ridículo, que se le queda cuando Usagi se transforma, así que me conformo con que sea humana. Aunque casi da la impresión de ser otra cosa porque sabe que Sailor Moon es quien debe dar el golpe final, así que….

El caso es que las Sailor desprenden una energía que se puede confundir con la de un Youma. ¿No habría sido bonito que se sacara partido a este elemento? Lo único que podemos hacer es imaginar que esto se debe a que ambos grupos son alienígenas, o al menos las Senshi lo son en origen, y… ya. Una más de las ideas que jamás se explotarán y que generan ciertos problemas. Por ejemplo, que Luna nunca antes había sospechado de Ami a pesar de que iba a la misma escuela que Usagi. Es más excusable, sin embargo, en el caso de Rei. No solo va a otro instituto, sino que vive en un templo, por lo que no suele ir por los mismos sitios que Ami.

Como clásicas rojo-azul, no podrían ser más distintas. Ami es pura amabilidad y tecnología, mientras que Rei es brutalidad y espiritualidad. Lo lógico, entonces, sería establecer una rivalidad entre Ami y Rei con Usagi como mediadora, pero supongo que tiene cierto sentido que sea entre Rei y Usagi. Después de todo, son bastante parecidas, tienen personalidades fuertes y una suele estallar en furia y la otra en lágrimas. Además, también hacen un juego de rojo-azul. La lástima es que la rivalidad se base en temas amorosos. Realmente, de crushes. Es una dinámica precipitada y salido de la nada. Rei apenas ha intercambiado dos palabras con Usagi y ya la tacha de incompetente, posiblemente fea y sin esperanzas por ligar con Tuxedo Kamen porque, bueno, cómo va a competir con ella. Curiosamente, Usagi parece sentir una admiración por Rei distinta a la que experimenta por Ami. Quiero decir, con Ami no se sonroja. ¿Hablamos ya de la posible bisexualidad de Usagi o nos esperamos a cuando ligue con Haruka? Sin duda a Usagi le atraen las personalidades fuertes y la gente que se cachondea de ella: Mamoru, Rei, Haruka, Seiya… Y en general casi todos son morenos… Veo un patrón.

Rei es popular entre las mujeres, más que entre los hombres diría yo.

Siempre he encontrado interesante que se la presenta como la más espiritual de las Senshi; sacerdotisa desde los catorce años, acostumbrada a luchar contra espíritus malignos y el depravado de su abuelo… También está aislada, como ocurría con Ami, por sus dones, por su sentido de la responsabilidad y por lo maleducada y agresiva que es con los demás. Apropiado para su personalidad de Marte, dios de la guerra sin sentido. Es muy interesante que su poder sea el fuego, tan relacionado con la purificación, lo cual la acerca más que otras Senshi a Usagi, la curandera oficial del grupo.

Entre esto y que al parecer puede hacer profecías, supongo que no es tan raro que Luna llegue a sospechar que podría ser la Princesa, a pesar de que en principio no percibe ningún aura particular como le ocurrió con Ami. Pero, por algún motivo, le deja el objeto de Marte para transformarse. Ojalá entender a Luna, de verdad.

Eso sí, el sentido práctico es escaso en Rei. Para ser un personaje tan agresivo, mientras muchísimas chicas van desapareciendo, prefiere quedarse intentando hacer profecías antes que ver con sus propios ojos qué es lo que está sucediendo. Al menos, debido a su entrenamiento como sacerdotisa, se convierte en un añadido básico para un grupo donde había una chica de ataques muy pasivos y otra que solo puede asestar golpes finales. Rei es tan hábil con la espiritualidad y la magia que ni siquiera necesita que le enseñen la fórmula para lanzar su Fire Soul. Eso sí, se asusta de un gato parlante y no de una Youma. Me fascina la lógica de esta serie.

Usagi, rozando a los superhéroes de a pie

A pesar de que Sailor Moon se va a ganar un renombre digno de Sailor V, la serie casi nunca trata el hecho de que las Sailor son figuras públicas (a menos que quieran hacerlo para un capítulo aislado). Es una discontinuidad típica de las historias episódicas y Sailor Moon peca mucho de ello. Si los guionistas tuvieran que ser coherentes, la población estaría aterrorizada ante los casos de destrucciones, posesiones, monstruos y niñas vestidas de marinerito que salen para salvar a la población local disparando tiaras, fuego o burbujas de agua. Qué se le va a hacer, pero no vamos a negar que habría sido divertido que tuvieran que evadir a la policía y al Gobierno mientras hacen el bien por Tokio, ¿verdad? Y, ahora que lo pienso, qué apropiado que todos los ataques se concentren en una misma ciudad… Desde luego se puede justificar con que Beryl busca el Cristal de Plata, y supongo que habrán acotado la búsqueda en un lugar concreto, pero no deja de ser cómodo para los dibujantes tener unas referencias claras para la vida cotidiana de Usagi y no justificar viajes a otras ciudades de una niña de 14 años que no sabe conducir.

El caso es, hay ocasiones como el episodio 6 donde Sailor Moon trasciende su papel de protagonista de una serie episódica. En esta historia Usagi casi suplanta a su alter ego, porque es ella quien se interesa por el destino del músico, sin que Luna tenga que forzarla a actuar, y lo persigue de un lado a otro para intentar protegerlo. Por una parte es adorable ver a una niña pequeña esforzándose por proteger a un desastrito andante como es este señor, y por otro habla mucho del crecimiento de Usagi como personaje (un crecimiento ambivalente, por desgracia). Puede ofrecer su paraguas a un hombre que la ha embestido, aterrorizado, bromear sobre romances con él en un coche y arriesgar su vida para fastidiar los planes de los demonios. ¡No solo eso, sino que se transforma… frente a la gente que acaba de salvar! Nunca se explica qué pasa con esta escena, pero resulta en una recompensa espiritual para Sailor Moon, que se convierte en la portada del siguiente disco del compositor. Un bonito recuerdo que hace las veces de reconocimiento real, cuando la mayor parte de los esfuerzos de Sailor Moon suelen pasar desapercibidos por el gran público.

Y es que Sailor Moon en este episodio es inteligente y está llena de originalidad. No teme perseguir a sus enemigos una vez convertida en su yo Sailor, y es capaz de volver contra la vampira su propio ataque aprovechando un escenario que casualmente tiene todos los aparatos conectados (a pesar de que es de noche). Sailor Moon hasta sonríe y se enorgullece de sus actos.

No solo eso, sino que no pretende aprovecharse de haber salvado al compositor y se limita a sonreír mientras se queda con el CD (que me pregunto si estará dedicado o no. ¿Sabe él que Usagi y Sailor Moon son la misma persona?). Es adorable, satisfactorio y un paso al frente en la creación de Sailor Moon como protectora y guerrera. Un poco como Spiderman, que siempre protege a la gente de a pie de los malévolos planes de sus enemigos.

Curiosamente la obsesión de Usagi por destacar no se trata en este episodio, pero sí en el siguiente. Es interesante notar que ella prefiere convertirse en una estrella y brillar como Usagi, no como Sailor Moon

 

Temas


Travestismo y ridículo

Umino es un personaje recurrente en esta primera temporada. Ya en el análisis anterior tratamos su obsesión por Usagi, muy influenciada por un comportamiento rancio y machista. Ahora vamos a ir un poco más lejos. Umino, por su diseño, su voz y su papel, es un personaje que sirve exclusivamente para la comedia. Se supone que tenemos que reírnos de que Usagi tenga un pretendiente tan «patético», que siempre cae en las trampas del enemigo, y que evidentemente debe aspirar a algo mejor. Y debe, pero no por su diseño, sino porque Umino la trata como una muñeca o un ideal. Hasta cuando sabe que es mala en estudios, se jacta más de su propia superioridad que otra cosa.

De modo que no debería sorprendernos que Naru, que es más maliciosa de lo que cabría esperar, decide que Umino se va a travestir para que puedan hacer un dueto tipo la Bella y la Bestia. Adivinidad quién es quién. Curiosamente nunca se hace referencias a que Umino vaya vestido de mujer, ni tampoco se le ridiculiza por ello, pero se espera del espectador que se le tuerza un poco el culo y se ría del chico, manipulado por Naru para meterse en el mundo del espectáculo, donde se le tildará de feo y raro. Las chicas de su clase se horrorizan cuando lo ven comportarse con manierismos asociados a los de una mujer.

El travestismo suele usarse como ridículo en los años noventa de forma habitual. Cuando Cloud Strife de Final Fantasy VII se viste de mujer, por mucho que sea tentador desarrollar todo tipo de teorías sobre su identidad y sexualidad, se supone que se busca hacernos reír. Cuando Link se disfraza de Gerudo en Breath of the Wild, aparte de cumplir sueños de algunos jugadores, se le imponen misiones donde tiene que lidiar con babosos… Cosa que no le pasaría si fuera vestido de hombre. En Umineko se trata la idea de que el culpable pueda ser un hombre con el vestido de la bruja para sacarnos sonrisas y descartar de inmediato esa teoría.

Sailor Moon presenta la típica y horrenda dicotomía: si un hombre se viste de mujer, pretende provocar risas; en cambio, si una mujer se disfraza de hombre… Bien, ya sabemos por quién beben los vientos la mayoría de los personajes de esta serie Haruka. ¿Por qué? Porque un hombre es superior, con un rol y una posición a la que aspirar debido a su posición y rol en la sociedad. Por eso las historias de hombres disfrazándose de mujeres son comedias, mientras que las de mujeres disfrazándose de hombres a lo Mulan son transgresoras y trágicas o dignas de admiración. Fijaos en cómo se caracteriza a las mujeres con un aire masculino (digno, claro, si no tienes el físico perfecto entonces eres una broma andante. Pocas excepciones hay como Sakura Ogami de Danganronpa, best character después de Nagito Komaeda).

Lamentable, pero vale la pena reflexionar sobre representaciones dañinas como esta.

Jadeite, el hombre de las mil caras

Los enemigos de la primera temporada tienden a participar bastante más en las fechorías que promueven antes que enviar simplemente a sus demonios. Jadeite es solo el primero de varios. Como sabemos, cuanto menos nivel tiene un enemigo, más cercano es. Creo que la serie juega bastante bien con estas ideas, por poco lógicas que puedan resultar dentro del mundo de Sailor Moon. Jadeite es el último de la cadena de la reina Beryl, el primer enemigo a derrotar, por eso tiene que aparecer a menudo. Que haga el ridículo metiéndose en papeles humanos que, en teoría, odia, pero que comprende muy bien, es un elemento más de su caracterización como minion sin importancia.

Porque ¿cómo tomarnos en serio a un hombre que hace de líder de gimnasio no de Pokémon, aunque ojalá, de mánager, de director de radio o que simplemente se pone unas gafas para pasar «desapercibido» (¿para qué te esfuerzas? ¡Mira a Usagi y a las chicas! ¡Ni siquiera se cambian el peinado!) mientras estudia la sociedad humana y ríe malévolamente porque ha encontrado otra forma de extraer energía.

Jadeite es, por tanto, un personaje bastante ridiculizado, que no deja de fallar en sus intentos de timar a los humanos porque unas adolescentes se interponen en su camino para defender las… ¿bondades del capitalismo? O, más bien, los sueños de las chicas de las que el capitalismo se aprovecha.

Por eso no puede resultar más irónico que Jadeite sea casi un crítico de la sociedad japonesa. Ya comentamos en el primer análisis como Sailor Moon pretende tocar temas sensibles de los años noventa con una mezcla de humor y crítica que no terminan de llegar a ningún lado. Se habla de la industria de los idols, de la música o del durísimo estudio al que se someten los niños japoneses, y Jadeite se aprovecha de cómo los humanos han construido estos elementos para llevarlos a su extremo como, por ejemplo, con el tema de las idols donde no se mojan para hablar de la explotación así que yo también me abstendré por el momento. Muy distópico todo. ¿El problema? La reflexión no va muy lejos porque nunca hay consecuencias.

El ejemplo más evidente es el capítulo 8. Pocas cosas más peliagudas vamos a encontrar que la terrible rutina de los estudiantes japoneses, a los que se fuerza a un brutal sistema competitivo de estudios que apenas les deja espacio para respirar o tener vida propia.

He escuchado hablar de madres que son más fieras que los demonios cuando educan a sus hijos.Reina Beryl, Capítulo 8

Wow, es que hasta la villana extraterrestre de esta temporada considera que es un sistema monstruoso. Por cierto, ¿dónde ha escuchado eso de las madres? ¿Los demonios se dedican a leer revistas de cotilleo? Contadme más, por favor.

Jadeite hace un repaso de lo que se les exige a los estudiantes hasta que llegan a la universidad y Beryl pregunta qué pasa después. Jadeite reconoce que no tiene ni idea. Y ahí se queda el tema. Es una buena pregunta. Evidentemente  no van a hablar de suicidios, de depresión, hospitalización y tal en Sailor Moon, pero la cuestión queda en el aire. Nunca llega a ningún lado.

De modo que es preocupante que conceptos tan ridículos como que una ciudad entera compre relojes de una misma tienda con de la presión por hacer las cosas rápido, la ansiedad de los estudiantes y todo eso (si yo fuera una Sailor derribaría el sistema solo para poder pasar un día TRANQUILA). Porque no pretende dar mucho mensaje, más allá del que el espectador decida por su cuenta.

Construyendo el «romance»

No pienso dejar de quejarme sobre que a Mamoru le suban la edad en la serie, pero por el bien de la pareja, me limitaré a considerar que es como en el manga y apenas le saca un par de años a Usagi. El caso es que el anime se esfuerza por construir una dinámica infantil entre el «sueño de Usagi» —en el capítulo siete nuestra protagonista llora porque Luna no entiende los sueños de las adolescentes y se choca de inmediato con un sonriente Mamoru. Sutil—.

Por cierto, Tuxedo Kamen por una vez hace algo útil y con su rosa revienta el cristal en el que Sailor Moon iba a ahogarse.

El caso es que es comprensible que Usagi se vea atraída por chicos mayores que ella, a los que ve elegantes y guapos. Motoki, que sería un «Beta», dulce y amable, un caramelo hecho persona, poco a poco se va desplazando por Tuxedo Kamen, un «Alfa» más agresivo que llegará a abusar de Usagi robándole un beso mientras está dormida, a quien no conoce y cuya imagen puede idealizar cuanto quiera. Pero me adelanto. De momento, yikes.

Apariciones de Tuxedo Kamen

2

Apariciones de Mamoru

1

Uso del extraño deus ex machina bolígrafo para convertirse en cualquier persona

3

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Analizando el anime de Sailor Moon: episodios 1-5

Sailor Moon fue la infancia de muchísimas chicas y chicos. Fue una revolución en muchos aspectos. Doscientos episodios de material de distintos directores y artistas que llevaban a las casas de miles de niños la idea de que unas muchachas podían ser amigas entre sí, proteger el universo y defender distintos tipos de feminidad. A ello se unió cierta representación LGTBI al incluir personajes homosexuales. La censura, irónicamente, crearía personajes o bien incestuosos o bien no binarios o genderfluid.

En definitiva, una mezcla maravillosa, noventera y que marcó para siempre las tendencias de las magical girl. Y también a otros géneros. Por ejemplo, fue una de las inspiraciones de la actriz de Capitana Marvel, Brie Larson. You go, Usagi! Todavía me sorprende que Misato Katsuragi de Neon Genesis Evangelion, tal y como la planteó Hideaki Anno, sea una versión adulta de Usagi Tsukino. ¡Hasta comparten a la seiyuu!

Y bueno, como nunca es tarde, creo que es interesante echar un vistazo a un trabajo con tantas décadas encima y ver cómo se sostiene. Por desgracia no tengo acceso al manga, y por suerte tampoco tengo interés en la adaptación de Crystal, de modo que estos análisis se limitarán al anime antiguo. Es una tarea enorme y no tenemos ni idea de si gustará o no, así que vamos a probar con la primera temporada juntando algunos capítulos y analizándolos, a ver qué tal.

 

La trama


Leer más

Series de anime valientes: parejas homosexuales y otras sexualidades

¡Este artículo se publicó originalmente en Deculture.es, donde todavía podéis leerlo!

Incluir contenido «progresivo» en el anime se suele considerar un riesgo, en especial teniendo en cuenta cuál es la mayoría consumidora, que exige patrones narrativos y tópicos fetichistas muy concretos para satisfacer las fantasías del espectador. Ya puede tratarse de personajes planos que siempre triunfan en sus proyectos, arquetipos como la tsundere, la yandere o el Héroe, fanservice descarado y un largo etc.: a los espectadores no les gusta que les rompan los esquemas donde se sienten cómodos. Al menos a algunos.

Con todo, la inclusión avanza poquito a poco en Japón. En ocasiones da lástima contemplar el panorama actual y compararlo con el de hace veinte, treinta o incluso más años. Podemos remontarnos mucho más atrás en términos del manga, donde se ha explorado mucho más la sexualidad que en el anime —infinitamente más comercial—. En cualquier caso, personajes homosexuales, intersexuales, bisexuales y de otras sexualidades o incluso de género neutro (u otros) los ha habido en el anime. Y no necesariamente dentro de una serie Yaoi o Yuri, donde se promueven unos tópicos muy específicos y que obedecen a roles heterosexuales para complacer a una audiencia femenina y juvenil.

Así pues ¿cuáles son estas series valientes que incluyeron con mayor o menor naturalidad a personajes «diferentes»? Vamos a mencionar unas pocas, sin intenciones de analizarlas en profundidad. Sólo se dará un repaso de lo que estos personajes aportan a la trama o al fandom. Y, por supuesto, muchas quedarán fuera. Sin duda se preguntarán por qué no se menciona Puella Magi Madoka Magica, por ejemplo, y es porque he preferido coger aquellas series que dejaban clara la sexualidad o el género de sus personajes durante la misma. ¡No me tiréis piedras! ¡Siempre se pueden recomendar series en los comentarios!

Y, por favor, recordad que hablamos de animes y no de animación occidental. Dicho esto, por si acaso… a continuación se mencionarán series de anime con ciertos spoilers de relaciones románticas.

Leer más