Podcast Mistral #4. ¿Separar obra de autor?

Hemos tardado, ¡pero hemos vuelto a la carga con los podcast! Ya hace casi un año del anterior, así que para compensarlo, esta vez traemos un podcast más largo de lo habitual. Y toca tratar un tema peliagudo: el separar el autor de la obra. Aportamos distintos casos que se han dado, tanto en mangakas, directores de cine, desarrolladores de videojuegos e incluso en el mundo de la música. Hay de todo, desde algunos más leves y ambiguos hasta otros que pueden poner la piel de gallina. Y es que, ¿qué hacemos cuando nos encontramos en esa situación? ¿Seguiríais leyendo a un mangaka culpable de hacer cosas espeluznantes? La decisión final pertenece enteramente a nosotros, el consumidor. Hay muchas variables y casos distintos, así que de aquí creímos que podía surgir un debate interesante. ¡Vaya si lo ha sido!

Como siempre hemos hecho en los podcast, primero cada una expone los ejemplos que ha traído, y más tarde empezamos a comentarlo de forma conjunta entre todas. Esta vez, por temas de duración, lo hemos dividido en dos. En la primera tenéis los casos, y en la segunda, la parte del debate. ¡Esperamos que disfrutéis de la conversación!

Y tened en cuenta que, en ambas partes, hablamos de temas tan graves como la violación, el abuso o el racismo.

Parte 1

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La razón de la existencia de Rutile, Padparadscha

Este artículo está basado en ‘La gran teoría de que Rutile es un psicópata

Uno de los personajes más interesantes de Houseki no Kuni es Rutile, el médico de las gemas. Siempre ha llamado muchísimo la atención dada su profesión y sus conocimientos, su edad y, por supuesto, su relación con Padparadscha. En los últimos capítulos del manga, sin embargo, Rutile ha sufrido un cambio muy interesante en su personalidad, y ya no podemos verle como el elegante y profesional doctor. Vamos a analizar por qué.

Alerta de spoilers para los que no lleven el manga al día (al menos hasta el capítulo 72)


En los capítulos 58 y 59, Phosphophyllite intentaba convencer a varios de sus compañeros para que se marcharan con él a la Luna. Entre esas gemas se encontraba Rutile, al que Phos sobornó con tecnología lunarian que podría despertar a Padparadscha. Cuando creíamos que le tenía en el bote —puesto que Padpa siempre ha sido la debilidad de Rutile— Phos se marchó con el bello durmiente y Rutile se quedó en tierra. Esta fue la última vez que vimos al doctor con su característica calma.

Más tarde, cuando Phos, Yellow y un muy despierto Padparadscha bajaron de vuelta a la escuela (capítulos 70 y 71), Rutile se lanzó a atacarles a los tres. A muerte.

Como era de esperar, los lectores se quedaron muy sorprendidos. Que estuviera enfadado con Phos, e incluso con Yellow, tenía sentido pero… ¿con Padparadscha? ¿A quien habían secuestrado y curado por fin?

Es en ese momento que descubrimos hasta qué punto es malsana la fijación de Rutile sobre él.

Una razón para existir


Ya hemos dicho mil veces que Houseki no Kuni trata sobre el lugar de cada uno en la sociedad. El trabajo de cada uno está estrechamente ligado con su identidad, y por eso Phos, por ejemplo, al no haber desempeñado uno durante trescientos años, se excluía de la comunidad de las gemas.

Algo parecido ocurre con Rutile. No conocemos tanto sobre su pasado, pero sabemos lo suficiente como para comprenderle tanto a él como a Padparadscha. Padpa, recordemos, es la segunda gema de más edad después de Yellow, que tiene unos tres mil años. Y era el compañero de Rutile, que no puede ser mucho más joven. Y a juzgar por el estado de Padparadscha, que ha pasado más tiempo inconsciente que consciente, Rutile lleva milenios dedicándose a encontrar una cura para él. Fue por esa razón que aprendió a recomponer a las gemas y empezó a ejercer como médico.

Yo fui una de las que se derretía de amor con los esfuerzos de Rutile (y con Padpa, en general, pero eso es otro tema). No caí en que toda esta situación tenía que ser muy frustrante para Padparadscha.

Padparadscha no muere, pero tampoco puede vivir. Cuando despierta, ve a las gemas seguir adelante con sus vidas, pero no es capaz de permanecer consciente el tiempo suficiente como para unirse a ellas […]. Está obligado a ser un espectador de su propia existencia, y ni siquiera tiene la opción de rendirse, porque Rutile le sigue despertando.

The Grand ‘Rutile is a Psychopath’ Theory

Lo peor de todo es que… Rutile no lo hace por su bien. Si de verdad le importase Padparadscha, habría aceptado la invitación de Phos y la ayuda de los lunarian. Incluso podría haberle recompuesto a partir de su melena. Pero no: porque sólo vale si es él quien consigue curarle, y por sus propios medios. Cosa que incluso admite en el capítulo 29 del manga:

—Todo es mi culpa y de mi incompetencia.

—¿Y mi mala suerte no tiene nada que ver?

—¡No! ¡Si no soy capaz de curarte no soy un doctor de verdad!

Mirad la carita de Padpa. Si es que encima se da cuenta de lo obsesionado que está Rutile con él. Pero en vez de sincerarse y decirle lo que quiere de forma directa, se resigna para no herir sus sentimientos.

Por si eso no fuese lo bastante desgarrador, recordemos el momento en el que Padparadscha vuelve a caer inconsciente. Rutile ni se sorprende —lo cual es lógico, después de tres mil años de lo mismo—, pero se le ve… aliviado.

Después de todo, así podrá seguir cuidando de él. Seguirá teniendo un propósito en la vida. Y eso significa que…

Padparadscha no debe despertar


Dicho esto, queda claro que Rutile está atrapado en un círculo vicioso. Por una parte, quiere curar a Padparadscha y sentir que se ha ganado el título de doctor; por otra, sentirá que tiene una razón para vivir siempre que este le necesite. Salvarle le aportaría esa satisfacción de que ha logrado lo imposible, pero en cuanto este deje de requerir un cuidado constante… ¿qué será de Rutile?

Podemos deducir, entonces, que lo ideal para Rutile sería curar a Padparadscha pero de un modo en el que no pueda existir sin él. Que no pueda abandonarle.

Quizás parezca algo macabro, pero sólo hay que recordar el momento en el que las gemas se dan cuenta de que sus compañeros han huido. Lo primero que hace Rutile es correr hacia la enfermería, sin detenerse ante nada ni nadie. Al descubrir que Padparadscha ya no está, todo su personaje se viene abajo. Eso se ve resaltado en los paneles con la bata de médico, que Rutile pierde en mitad de su carrera y simboliza su título. En un mismo momento, pierde tanto su profesión como su razón de ser. Sin ellos, no puede formar parte de la sociedad de las gemas. No es nadie.

Todo eso, claro está, según él. Cuando no se dedica a Padparadscha, Rutile es un personaje muy útil. Fabrica los polvos para sus compañeros y les restaura cuando se rompen, da igual por qué empezó, pero en ese momento es incapaz de verlo. Y puede que nunca vuelva a hacerlo, porque no le hemos vuelto a ver ejerciendo de médico: de momento, Adamant es quien se ha encargado de restaurar a las gemas rotas.

Como Rutile nunca vuelve a ponerse la bata, es posible que no retome su rol. Todo parece indicar que ha renegado de él, al igual que ha renegado de Padparadscha.

Porque eso es lo que ha hecho. Al verle despierto y funcional como si nada (y con ropas de lunarian, para más inri, como restregándole lo que no ha podido conseguir), Rutile se lanza a atacarle antes que a nadie. Yellow le grita:

—¡Padparadscha ha despertado! ¿Acaso no es eso lo que querías? ¿Eh?

—Mi…

No sabemos cómo termina la frase de Rutile, pero es muy posible que sea algo como «mi título/rol/profesión». En inglés ha sido traducido como «my own» («mi propio»), lo cuál podría referirse a «tenía que hacerlo con mis propias manos» o algo parecido. Sea como sea, ambas versiones refuerzan el egoísmo de Rutile.

Y hablando de egoísmo, ¿por qué no echamos un vistazo a lo que hace el rutilo, el mineral del cuál recibe nombre Rutile? Resulta que suele aparecer clavado (en forma de agujas, además, jeje) en otras piedras, las gemas hospedadoras… que suelen ser cuarzo, rubí o zafiro, por ejemplo.

Zafiro… como las padparadschas.

Rutile no puede vivir sin la suya.

El papel de Padparadscha


Otra cosa que ha sorprendido mucho a los lectores de Houseki no Kuni es el actual rol de Padpa, y de lo mucho que parece apoyar a Phos. La teoría más popular es que quizás Padparadscha está siendo controlado o que le han lavado el cerebro —y sería posible, sólo hay que ver a Cairngorm—, y es que no sabemos qué pueden haberle metido en el cuerpo durante su reconstrucción. Ahora bien, no todo tiene por qué ser culpa de los lunarian. El comportamiento de Padparadscha tiene bastante sentido in character.

Estaba realmente agotado de pasarse siglos inconsciente; quería incluso acabar con su vida. ¿Y lo aliviado que tuvo que sentirse al despertar y encontrarse con que le habían curado? Ahora está despierto y es libre de tomar sus propias decisiones y vivir. Y todo gracias a Phos. Ni Rutile ni Adamant: Phos. Es la primera vez que alguien se ha preocupado por él de verdad y ha podido hacer algo para ayudarle.

—Phos es quien me ha ayudado al final. Así que voy a darlo todo con tal de que su misión sea un éxito.

—¡P-padparadscha…!

Y parece que con darlo todo se refiere a… absolutamente todo lo que ha conocido hasta ahora. Pero no es que para Padparadscha haya tenido una gran vida, ¿no? Ni siquiera debe guardarle mucha estima a Rutile ahora que es libre.


En defensa del médico, tengo que decir que tras tres mil años de fracaso tras fracaso yo también habría perdido la cabeza (si apenas puedo lidiar con un poco de estrés…). Sea como sea, su relación es otro gran ejemplo de cómo las gemas no saben lidiar con la pérdida y la muerte. Rutile se ha volcado tanto en su trabajo que sus sentimientos con la persona que más le importa se han envenenado. Y para colmo, eso ha provocado que Padparadscha demuestre a las gemas de la tierra que no pueden confiar en el resto. Las cosas han cambiado.

Y mucho más que van a cambiar. Muy pronto.

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Cairngorm, Aechmea y las dinámicas de poder en Houseki no Kuni

Advertencia de spoilers del manga a partir del capítulo 68

Para los que seguimos al día el manga de Houseki no Kuni, el arco de la Luna está resultando de lo más impactante… en todos los sentidos. Nos encontramos en un punto clave que cambiará para siempre la situación de las gemas, y se acerca el momento en el que Phos tendrá que tomar decisiones muy dolorosas. En un lugar extraño, rodeado de gente extraña, sus amigos empiezan a distanciarse de él, pero ninguno tanto como Cairngorm, irreconocible por culpa de Aechmea.

Nadie se fiaba del príncipe de la Luna desde que hizo su aparición, pero estos últimos capítulos han logrado que sintamos auténtica aversión hacia él. Se presentaba como un caballero de brillante armadura, el salvador de las gemas, en una especie de parodia del maestro Adamant para despertar su simpatía. Condenado a ser siempre la sombra de otros, es normal que Cairngorm se sienta valorado cuando Aechmea reconoce su individualidad. No es justo que tenga que atarse a los deseos de Ghost Quartz, de la misma manera en que no está bien que pida convertirse en Antarcticite para proteger a Phos. Cairngorm se da cuenta de que es cierto, y permite que Aechmea le extirpe los últimos restos de Ghost que quedaban en su cuerpo: sus ojos.

La operación transcurre fuera de escena, y lo siguiente que sabemos de Cairn es que le han separado del resto de las gemas. Cuando vuelve, no sólo sus ojos han cambiado: su ropa es la de un Lunarian —al igual que la de Phos, y más tarde la de Padparadscha y Yellow Diamond—, y su personalidad y perspectiva han dado un giro de 180 grados.

¿Por qué?

Personalmente, no creo que Aechmea le haya «lavado el cerebro» a Cairngorm durante la operacón, o que le haya hecho algo a sus ojos nuevos. En realidad, no es más que un maltratador, el típico novio abusivo y tóxico. Las primeras señales de que estás encerrada o encerrado en una relación de maltrato son el aislamiento —respecto a tus amigos, familiares y tu vida cotidiana en general: tu novio te sugestiona para que te desagrade todo el mundo excepto él—, y la dependencia que se crea en consecuencia. Aechmea ha hecho justo eso, sugestionar a Cairn para que recele de sus antiguos amigos y se vuelva devoto a él, a pesar de que tan sólo cinco capítulos atrás veíamos a la gema prevenir a Phos contra él:

Vamos… ¿Me estás diciendo que te crees a ese Aechmea cada vez que abre la boca? Apesta a sospechas, ¿sabes?

A pesar de que el cambio es voluntario y nadie obliga a Cairngorm a actuar como lo hace ahora, lo cierto es que no tiene ningún control sobre sí mismo. Si nos fijamos, vemos que desde la operación está siempre rodeado de Lunarian. Cuando habla con Phos, cuando baja de la Luna… No le dejan solo en ningún momento. Le tienen vigilado, y eso no parece preocuparle ni un poco. Antes de que nadie haya podido darse cuenta, ya está integrado en la sociedad de los Lunarian por completo, y apoya al cien por cien a Aechmea en todo lo que piense, diga y haga. Justo como este pretendía.

Porque Phos no es un aliado fiable para los Lunarian. Cuando se conocieron, Aechmea ya intentó seducirle de la misma manera que a Cairngorm: cambió su propio aspecto para parecerse más a las gemas, dio ropas nuevas a Phos, le llevó a cenar y le cogía de la mano, se esforzaba en hacerle ver lo sensible que era y lo mucho que estaba de su parte… Pero no funcionó. Y empezó a volverse más frío con él. Además, Phos se vino abajo cuando descubrió que la Luna estaba cubierta de polvo de sus amigos perdidos, y también cuando oyó que nunca recuperarían a las gemas de dureza menor a cuatro. A pesar de que se necesitan el uno al otro, lo cierto es que Phos odia a Aechmea, y no pueden trabajar juntos. Así que ha alimentado las inseguridades de Cairn en su lugar, le ha hecho creer que son iguales, porque Cairn es más fácil de manipular que alguien tan inestable como Phos.

Al contrario que sus compañeros, Cairngorm nunca ha tenido una voluntad fuerte, a pesar de que su carácter nos haya podido sugerir lo contrario. La muerte de Lapis y la Ghost le puso en una posición de poder a la que no estaba nada acostumbrado, de modo que, en vez de elegir cambiar —la gran cruz de las gemas de Houseki no Kuni— decidió seguir callado y seguir a alguien que sí era fuerte: Phos. Phos es, para él, otro Ghost, alguien en quien apoyarse sin necesidad de pensar demasiado por cuenta propia. Cairn es un seguidor por naturaleza. El problema es que tanto Ghost como Phos le hacían sentir menos que los demás, un ser incompleto. Aspira a ser como ellos, pero al mismo tiempo rechaza la idea de madurar y ser autosuficiente. La aparición de Aechmea no ha hecho más que resaltar eso, convirtiéndose el Lunarian en un nuevo líder a seguir que le quiere tal y como es. ¿Cómo podría no gustarte alguien así?

De modo que la situación es la siguiente: tenemos a Cairngorm dependiendo por completo de Aechmea y cada vez más alejado de las gemas. Lo suyo no es evolución de personaje, porque Cairn es igual de inmaduro que siempre, y busca el mismo tipo de relación que ha tenido con Ghost durante siglos, y que ha tenido con Phos los últimos años. Lo único que ha cambiado ahora es que Aechmea es una mala persona que se aprovecha de él. Es más que probable que, una vez deje de serle útil, se deshaga de él como si fuese un pañuelo usado, pero sólo los lectores nos damos cuenta de ello.

Y la reacción que nos ha generado no ha sido positiva, porque el nuevo diseño infantiliza a Cairngorm y lo hace más femenino y pequeñito. Aechmea, por otra parte, tiene el aspecto de un adulto… y su relación es pederastia pura y dura. No es la primera vez que Haruko Ichikawa presenta relaciones pedófilas en sus mangas, y si bien sus representaciones son siempre negativas, en el caso de Houseki no Kuni no es lo bastante tajante. Al menos, de momento. Aechmea nos perturba, desconfiamos de él, pero no necesariamente porque esté «saliendo» con Cairn. Y tanto los Lunarian como las gemas (excepto Phos) encuentran monísima su relación.

¿Logrará Cairngorm escapar de esa espiral de toxicidad? En los próximos capítulos asistiremos a la boda entre los dos, un matrimonio forzado, ya que Cairn no tiene ni la menor idea de lo que implica esa ceremonia. Legalmente, ese desconocimiento podría y debería anular el compromiso, pero están todos demasiado alienados como para darse cuenta. Cruzo los dedos por que Ichikawa establezca ciertos límites, pero sea como sea, Cairngorm cada vez lo tiene más difícil para alejarse de esa relación. Necesitaría mucha, muchísima reflexión y valor, y ya sabemos que eso es algo que a las gemas les cuesta una barbaridad. Aún así, están atravesando una época de cambios brutales. ¿Quién sabe? Puede que haya esperanza para él.

Esperemos que no sea demasiado tarde.

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Un lugar en la sociedad: Las gemas dentro y fuera de Houseki no Kuni

Haruko Ichikawa escribió Houseki no Kuni para responder a una pregunta: ¿es posible formar parte de la sociedad sin tener un papel significativo en ella y ser feliz? Toda la trama gira alrededor de ese tema y juega con personajes como Phosphophyllite, que lucha casi con desesperación por hacerse un lugar entre las demás gemas, Cinnabar, que opta por rendirse y aislarse a sí mismo, o Bortz, que tiene su papel muy bien definido y asumido, y es respetado por sus compañeros.

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La evolución de Phosphophyllite en Houseki no Kuni (II)

Aviso: Este artículo contiene spoilers de Houseki no Kuni. No sigas leyendo si no vas al día con el manga.

Continuamos con la evolución de Phos. Dejamos la primera parte después de la muerte de Antarcticite, cuando Phos obtiene sus brazos de oro y empieza a utilizarlos para luchar y proteger a las demás gemas. Es un propósito que está dispuesto a cumplir, si bien ya dijimos que pelear ya no le despierta tanto entusiasmo. Casi inmediatamente después, vemos que esto irá unido muy de cerca de la relación entre Phos y el Maestro. La aparición del Lunarian Shiro, a quien el Maestro conoció y miente al respecto, despertará las primeras sospechas de nuestro protagonista. ¿Sobre qué más mentirá el Maestro?

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La evolución de Phosphophyllite en Houseki no Kuni (I)

Aviso: Este artículo contiene spoilers de Houseki no Kuni. No sigas leyendo si no vas al día con el manga.

La Paradoja de Teseo nos plantea la siguiente pregunta: si sustituimos todas y cada una de las piezas de un objeto por otras de nuevas, ¿sigue siendo el mismo objeto?

Esta es la premisa a partir de la cual se desenvuelve el personaje de Phosphophyllite en Houseki no Kuni (The Land of the Lustrous). Si habéis estado atentos al Twitter de Mistral Chronicles estos días, ya sabréis que la autora del manga, Haruko Ichikawa, eligió una fosfofilita como su protagonista por su gran fragilidad. A pesar de ser una gema bonita y atractiva para coleccionar, su baja dureza hace que sea inútil para cualquier otra función. La pequeña sociedad en la que las gemas conviven tiene como objetivo la supervivencia y el combate contra los Lunarian, y Phos, tan poco resistente, es incapaz de luchar y protegerse. Sin embargo, la historia, el carácter y las decisiones de Phos provocan en nuestro protagonista una gran evolución… en muchos sentidos. Hoy en día, el cuerpo de Phos se encuentra formado por muchísimos materiales más allá de la fosfofilita, y su personalidad e incluso su pensamiento han dado un giro enorme al personaje que Houseki no Kuni nos presentaba en su primer capítulo.

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Analizando Houseki no Kuni #1. ‘Phosphophyllite’

Como ya estamos haciendo con Evangelion, hemos decidido analizar capítulo a capítulo el anime de Houseki no Kuni, con una perspectiva global y distinta a las meras impresiones que hacemos a medida que se airea la serie. Es decir, que hablaremos sabiendo cómo acaba esta primera temporada y estudiaremos los capítulos en consecuencia. Eso sí, no habrá spoilers del manga.

Respecto al género de las gemas, debido a que en castellano no tenemos ninguna forma oficial de referirnos a Phos y compañía de forma neutra, usaremos pronombres masculinos, pero siempre teniendo en cuenta que los personajes no tienen sexo ni género, puesto que la autora los diseñó con esa idea (ciertamente las gemas usan pronombres masculinos para enfatizar que no son mujeres a pesar de su aspecto, pero en japonés funciona de una manera diferente a las lenguas romances) y nosotras no vamos a ser menos. Es la opción que nos ha parecido más correcta y no pretendemos ofender a nadie.

¡Esperamos que os resulte interesante!

Aviso de spoilers de toda la primera temporada de Houseki no Kuni


Houseki no Kuni comienza con algo que determina la vida de los personajes: la luna. Una luna (aunque hay varias) de la que provienen los agresores y que, sin embargo, es hermosa de noche, cuando no supone un peligro para nadie. Acto seguido se nos presenta no al protagonista, sino al personaje que marca la historia. Cuando el director de la serie, Kyougoku (Love Live, GATE), se reunió con la mangaka Ichikawa para preparar el rumbo del anime, decidió centrarse en cómo el encuentro con Cinnabar cambió la vida de nuestro protagonista. Y por ello, el cuidado con la imagen inicial es fascinante.  Un «muchacho» pelirrojo, solitario y que se abraza a sí mismo, envuelto en una especie de líquido (mercurio) flotante y una melancólica melodía de piano:

—Ah… hora de trabajar.

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