Analizando D.Gray-man. Noche 1: Opening

Analizando D.Gray-man. Noche 1: Opening

Un exorcista es alguien tocado por la divinidad...

¡Bienvenidos a una nueva sección! Siempre he sido muy fan de D.Gray-man y las mil relecturas a la espera de que salgan nuevos capítulos me han sorprendido por la cantidad de cosas que Hoshino iba dejando caer desde el principio. Entre eso y que me gusta analizar, pues vamos a ir tratando capítulo a capítulo esta gran historia.

Por supuesto, habrá spoilers. Todos. Si no habéis leído el manga, no es probable que disfrutéis de estos artículos.


El primer capítulo de D.Gray-man comienza, aparentemente, de una forma clásica. Un narrador que no vuelve a aparecer (por suerte) nos presenta la idea de los Exorcistas con una imagen idealizada y se nos muestran a los mismos portando banderas con la Cruz. Luego el mismo Allen aparece mostrando su brazo deformado.

Un Exorcista es alguien tocado por la divinidad. Ellos existen para desterrar a los seres maléficos que surgen de entre las tinieblas.

Ya estas primeras palabras resultan jugosas, porque están creando una falsa expectativa. De personas con una misión dada por el propio Dios, dignos creyentes que tienen la razón en un mundo blanco y negro. Porque los Exorcistas son el Bien y eso ambiguos seres maléficos son el Mal.

Casi da la sensación de que sea el propio Allen quien nos esté presentando su mantra, pero claro… La gracia de Allen es que siente compasión por los Akuma, al contrario que el resto de su gremio.

En cualquier caso comenzamos con la idea básica que será deconstruida a lo largo y ancho de casi toda la obra de D.Gray-man.

Por cierto, el tema de ser «tocado por la divinidad» es, cuanto menos, una traducción que pierde ideas originales… Cosa comprensible porque parece que Hoshino emplea un verbo extraño y con connotaciones negativas. Al parecer podría traducirse como poseídos por Dios, lo cual hila con que la Inocencia es una cristalización de Dios… Una pena que no se buscara una forma de mantener esta idea ominosa.

Después continuamos con la presentación del mundo desde el punto de vista de una narradora espectadora: la agente Moa, que reniega de Dios y de todo lo sobrenatural. Que una mujer sea policía nos dice a gritos que estamos en un universo que no sigue las reglas del nuestro, pero por si acaso se nos aclara en un cartelito que este es un siglo XIX imaginario. Vamos, que Katsura va a meter lo que le apetezca por ahí y la idea es tener una vaga ambientación «decimonónica» con miles de comillas.

La agente Moa y su compañero están investigando una vieja iglesia donde se sospecha que ha desaparecido gente. Se inicia así lo que claramente es un capítulo introductorio y piloto, que tantea a los lectores para ver si sentirán interés por este mundo. Es decir, no se lanza a por todas porque a esas alturas era posible que no cuajara y no hubiera una larga serialización.

Sin embargo, creo que es una buena opción introducir el aspecto normal antes de pasar al mágico. El lector es consciente del elemento sobrenatural y por tanto no necesita que lo convenzan de que va a pasar algo relacionado con esas desapariciones. Por otro lado, el elemento detectivesco que comienza en este capítulo se mantendrá buena parte de la historia y nos sienta unas bases claras: los Akuma no son criaturas públicas. El Conde los ha creado de tal forma que puedan pasar desapercibidos a pesar de que si proliferaran ni los Exorcistas podrían hacer nada contra ellos. En cierta manera, estamos ante nuestro primer misterio, aunque no nos demos cuenta.

El Conde no tenía por qué jugar con estas reglas, pero lo hace.

El Conde prefiere que los humanos no sepan nada, se limita a rondar a la espera de tragedias para seducir a sus víctimas, y prefiere ir creando un lento ejército dispersado por el mundo. No es la forma más eficiente, pero a su vez permite que los Exorcistas tengan que separarse y no puedan eliminar a todos sus juguetes.

Como suele pasar en las historias de fantasía, los personajes se precipitan al drama cuando tratan de negar la realidad de ese mundo: lo sobrenatural es verdadero, lo absurdo es intentar cubrirlo con explicaciones «lógicas». De modo que Moa entra a la iglesia y condena a muerte a su compañero, que es el que cree en lo sobrenatural.

Por cierto, ¿cómo se las apaña Allen para viajar en medio de un grupo de murciélagos, Hoshino? Me encantaría saberlo. También me encanta que lo primero que vemos de él sea su brazo, que es lo que define la personalidad de este Allen, en contraste con Past!Allen. También queda claro de inmediato que es un buen chico, que no quería hacer daño a una persona y que solo está de paso. Encaja a la perfección con la idea del Caminante que es Walker, pero también puede ser un gracioso foreshadowing cuando pensamos que su personalidad está destinada a perecer frente a la de Nea. Por cierto, me imagino a Hoshino riendo cruelmente cuando Moa examina a Allen y masculla que lo había confundido con un viejo por su pelo. ¿Cuántos años tendría ahora el Allen original? Más de 30 seguro.

Eso sí, me sorprende la inicial indiferencia de Allen hacia el agente muerto, cuando sabemos que este chico se caracteriza por ser dolorosamente empático con todo el mundo. Supongo que Hoshino quería mantener la tensión de ver a un cadáver con esa expresión tan horrible y deshaciéndose en polvo. Desde luego es una situación que pone los pelos de punta y está muy bien lograda; no solo establece a los Akuma como criatura sádicas (el agente estaba atado a una columna), sino que son armas de matar casi perfectas porque hasta los cadáveres de sus víctimas son venenosos.

Y, ah, tenemos el dolor hecho carne cuando el jefe de Moa ve la cruz de Allen y grita de todo porque asume que se la ha clavado él solo. Casi le falta llamarlo monstruo. La cara de Allen, repleta de indiferencia, habla por sí sola. Ya está acostumbrado. De niño lo machacaron las suficientes veces y ahora su completa y ciega fe en que la Inocencia da un significado a su vida ha terminado por crear una barrera entre su brazo y las reacciones de la gente.

Ahora, que Allen espere que la gente le crea cuando presenta a los Akuma siempre será algo que queda más allá de mi comprensión. Solo se puede justifica por motivos de guion, ya que se necesita crear expectativa respecto a los enemigos. Que la autora resuelva la situación con una para nada figurada patada en el culo dice mucho de este recurso. Una pena, porque habría sido interesante presentarlo de otra manera… Pero también D.Gray man comenzó con una narrativa mucho más convencional para atraer al público base de la Shonen Jump. Qué bien le hará cambiar de revistas.

Me pregunto hasta qué punto esto es resultado de que Hoshino era una novata y tenía poca experiencia escribiendo y dónde es problema de falta de confianza en su guion, sin olvidar que su editor hizo que cambiara bastantes cosas. Como veréis, Hoshino se arrepiente de muchas cosas que no pudo mantener como tenía pensadas originalmente:

Para un novato puede ser difícil ser sincero con su editor, pero considero que al final lo mejor es desenvolverte de una forma que no haga que te arrepientas más tarde. En mi caso, la dureza del ritmo semanal se convirtió en una excusa para alcanzar algunos compromisos sobre mis storyboard que hicieron que D.Gray man se alejara un poco de la historia que yo había concebido. Todavía a día de hoy me arrepiento muchísimo, y le doy vueltas a lo diferente que habría sido todo si, en vez de rendir con facilidad, hubiera insistido y dibujado lo que yo quería… Por eso creo que deberíamos ser firmes respecto a nuestros manga.

¡Y por primera vez vemos al Conde y a Lero! ¡Corazoncitos por todas partes! Hoshino ha afirmado que tenía planeado desde el principio la historia del Conde (ya llegaremos a eso), así como su diseño y naturaleza dual, en particular la idea de que apareciera como un payaso ominoso. Imagino que esto obedece a su deseo de crear una historia que fuera una tragedia de teatro, con elementos de comedia que terminaran por volverlo todo más doloroso. En cualquier caso, como lo primero que vemos de él es que camina por detrás de la gente, detrás del público, queda claro que es el titiritero en las sombras y que es el centro de la historia de D.Gray-man.

Eso y que debe ser como Sailor Moon, que nadie se fija en su cara ni ropa extraña, vaya. Magia.

Hoshino ha soñado con escribir sobre el Conde desde hace muchísimo tiempo, tanto que aparece en todas sus obras como ZONE y Continue. No solo eso, sino que la tanteó la idea de que el Conde fuera protagonista de D.Gray-man, pero consideró que un personaje viejo no atraería al público shonen y por eso creó a Allen. Irónicamente, Allen se ha convertido en uno de sus personajes más queridos.

Siempre me he preguntado cómo es que el Conde aparece donde se lo necesita. Claramente no es omnisciente, así que quizá se limite a vagar de forma aleatoria por el mundo, aguzando el oído para dirigirse hacia las personas que han perdido un ser querido…

Como no podía ser de otra manera, Moa está relacionada con las muertes de forma indirecta. Todas las historias que toca el Conde terminan por volverse aún peores de lo que eran. Si Moa sufrió la pérdida de su hermana y el reverendo de su esposa, el Conde se ha asegurado de que la unión entre ambos también desaparezca. No solo eso, sino que la idea de Dios, de la justicia divina, vuelven para golpear fuerte contra una mujer que optó por el ateísmo y asientan la tesis de Dios (o la Inocencia) como un monstruo que no se preocupa por las vidas humanas. Es solo que Allen está tan acostumbrado, igual que nosotros, a la concepción de que Dios hace su trabajo mediante pequeñas obras que no relacionamos la frialdad de la Inocencia, su brutal indiferencia hacia el universo. La Inocencia no sirve para salvar a nadie, sino exclusivamente para contrarrestar las obras del Conde.

Moa no nota que su cuñado tiene la esclerótica negra y los ojos de otro color. Asumo que es un recurso visual y ya… En cambio sabemos que el ojo de Allen es diferente, que otras personas notan lo distinto que es.

El momento en que el gato muere entre los brazos de Allen es tan doloroso y perfecto porque asienta su personaje como alguien hiper-empático. Demasiado empático, que asume los problemas del universo entero sobre sus hombros. Al menos hasta que llega la exposición y Allen debe mantener cierta templanza para afrontar las brutales muertes de los policías, o no podría explicar cómo funciona el sistema de los Akuma. Suerte que no vuelve a correr a su cargo, ay, a partir del momento en que aparecen otros Exorcistas.

Continuando con la historia…

La reacción del espíritu de Crea al saberse atrapada por el Conde es visceral. Su desesperación casi resulta más impactante, en mi opinión, que la repugnante forma de poseer el cadáver de su marido que me recuerda un poco bastante a los Xenomorfos de Alien. Un pseudo-gore necesario para apartarse de la senda fácil de otros manga shonen. Si no viéramos el horror del ser obligado a convertirse en asesino, D.Gray-man no sería lo mismo. Nuestra relación con Allen cambiaría, y él mismo no se convertiría en una figura trágicamente aislada del resto de personajes.

Con esta escena nos convertimos en testigos, junto a Allen (y asumo que el Conde) de la brutalidad y monstruosidad que es el nacimiento de un Akuma. Es una perversión de todo el amor que puede existir entre dos personas. Ya no es solo que el Conde explote a sus víctimas hasta las últimas consecuencias, sino que todo el acto de llamar al ser querido y que este asesine y se introduzca por la boca del otro resuena poderosamente como una violación. Una violación de las leyes de la vida y de la muerte, de los sentimientos de cariño, de afecto, y del cuerpo físico de quien ha llamado al ser amado. El Conde obliga al espíritu literalmente a asesinar, a deshonrar todo lo que la relación entre ambos había implicado. Y es de este acto que nace un Akuma. 

Un Akuma que se alimenta del alma de su creador y emplea el cuerpo del violado para caminar libre por ahí y destruir, aún recién nacido, a todo ser humano que no esté poseído por una Inocencia.

¿Cómo no entender que Allen y, por extensión, nosotros, nos obsesionemos con las pobres almas que están siendo víctimas de esta barbaridad? Es un método aberrante, cruel, inhumano, pensado para causar el mayor daño posible… Y todavía sigo esperando una explicación a por qué Adam y Mana continúan haciendo estas cosas, por mucho que el muñeco del Conde tenga algo que ver.

Eso sí, me parece mucho más acertado que sea la propia alma quien debe asesinar a su ser querido que la opción que se barajó en ZONE, el capítulo piloto, donde era el propio Conde quien ejecutaba a este último. El Conde continúa dando la orden, de modo que sus manos no quedan limpias, pero la violación se vuelve mucho más demencial por el horror de convertirse en algo personal.

El caso es que el gore, el flashback que nos muestra la creación de un Akuma, es necesario para el guion porque así nos fuerza a ver las cosas en blanco y negro, tal y como lo hace Allen: el Conde es el Mal, los Akuma no han pedido nacer, y las almas merecen ser salvadas. Es casi imposible no aceptar el punto de vista del protagonista. No solo eso, sino que también da fuerza al personaje de Allen, que hasta ahora ha sido más que otra cosa una excusa para la Exposición. Ahora por fin hace algo. Intenta mostrarse todo lo amable posible con Crea, reconociendo que va a dolerle, pero le asegura que se va a acabar, que todo va a ser mejor, que va a salvarse. Las lágrimas de Crea al escapar de sus cadenas y perderse en lo alto son una preciosa catarsis.

Toda esta escena de acción, además, perfila a Allen como un salvador que de verdad se preocupa por la gente. Sí, se presenta como un Agente de Dios, alguien capaz de otorgar la paz, de eliminar el Mal. Pero lo importante es cómo actúa, cómo no hay arrogancia ni crueldad en sus movimientos. Su fijación es dar el descanso a los «desdichados» Akuma, no trabajar a «gran escala» sin preocuparse por la gente como hará la Organización.

Y la sonrisa de Allen al saber que, a pesar de todo, ha logrado salvar a Crea, es impagable.

Por cierto, Hoshino es muy perfeccionista en temas de composición y le gusta crear una narrativa visual, así que es muy probable que una cosa tan simple como que el Akuma esté en la zona del ojo izquierdo (dedicado a los Akuma) de Allen sea intencional respecto a temas simbólicos. Ya sabéis, el ojo maldito para los Akuma; el ojo derecho, para los humanos.

Tras esto, Allen reconoce que le gustaría pensar que Crea y el reverendo están junto a Dios y reflexiona sobre el Conde, del que escuchamos por primera vez que se autodenomina «creador». A pesar de que todavía falta para que podamos extendernos hablando de esto, quiero apuntar que D.Gray-man parece funcionar como un batiburrillo de ideas platónicas y gnósticas. Por un lado tenemos a un Dios (en este caso aparentemente) creador del que procede lo espiritual, mientras que el Conde parece situarse en el papel de un Demiurgo que solo puede jugar con lo material y usurpar el papel divino. Así se oponen el reino de las almas, de lo no-perecedero como es la Inocencia, que debe cristalizarse para aparecer en el mundo material, y lo steampunk, lo maquinario y genético como dominios del Conde. Sin embargo, Hoshino se inclina por seguir la estela que plantó Devilman en su día, que pone en duda la perfección y benevolencia de Dios y lo presenta como un tirano.

¡Yay, empezamos con los motivos teatrales!

Las cosas, claro, son más complicadas. Y aún nos faltan muchas piezas del puzle…

Eso sí, no puedo dejar de preguntarme a dónde van las almas. ¿Al Cielo? ¿Existe este como tal o es algo más como Evangelion, que claramente ha influenciado a Hoshino, con una Puerta del Guf detrás de la cual residen las almas a la espera de que suceda algo? Porque está claro que si el Conde puede recuperarlas es que se encuentran en algún sitio. Ojalá un día obtengamos respuestas.

Por último, vamos a comentar por encima la ficha de personaje de Allen.

Normalmente me gusta crear protagonistas joviales, un poco tontos e impertinentes, así que en realidad no sé cómo me ha salido este personaje. Cuando empecé D.G, lo que más me traía de cabeza era, nunca mejor dicho, su peinado. Este personaje vio la luz pensado para la obra con la que debuté, aunque en esa ocasión tenía el pelo largo y era una chica. Ya que Allen era un chico, pensé que quizá le iría mejor un peinado más masculino, pero al final…Este es el que le quedaba mejor con el abrigo de la organización. Ya que estamos, quizá acabe dejándoselo largo y con coleta, ¡ea!

El hecho de que Allen no sepa su propia edad es importante, pero quién iba a imaginar que tendría un trasfondo tan relevante.

Por otro lado, me parece interesante reflexionar todos los detalles queer que Hoshino introduce en su historia como puede, escondiéndolos bajo diferentes capas de excusas. En particular, mediante el cambio de cuerpos y de «sexo», como pasa con Alma Karma. Como bien dice aquí, el prototipo de Allen en ZONE era una mujer Akuma introducida en el cuerpo de un hombre, lo cual daba excusas para que llevara alguna ropa femenina (justificándolo con comedia), pero establecía ya una tendecia curiosa e interesante. Es una pena que no mantuviera la idea, pero me imagino que es más fácil vender un protagonista cis en la Shonen Jump que introducir un personaje femenino en cuerpo masculino. En cualquier caso, resulta evidente que a Hoshino le gusta la trasposición de cuerpos o no habría mantenido que Allen es el «recipiente» de otra persona.

¡Y pensar que al final tendríamos a Allen con el pelo largo y coleta por un par de capítulos…!

¡Nos vemos en el siguiente!

Madre mía, no mejoró ni nada el estilo (y los diseños) de Hoshino desde el piloto hasta DGM…

¡Que el viento sople a vuestro favor!

Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man. Houseki no Kuni y un largo etc.) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros. Fui redactora de Deculture.
También escribo literatura (cuando puedo) y he publicado algunos relatos que podéis encontrar en Goodreads.

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