Impresiones: ‘Mahou Shoujo Ore’ #5, ¿ya empezamos con el relleno? Chicas mágicas — de viaje

Impresiones: ‘Mahou Shoujo Ore’ #5, ¿ya empezamos con el relleno? Chicas mágicas — de viaje

Mahou Shoujo Ore llega a su episodio 5 con una sorpresa: los machos (Saki y Sakuyo) se han ido de vacaciones. ¿Qué será de este capítulo sin ellos? Básicamente: caos, cíborgs, animadores y relleno. Lo normal en estos casos, vamos.

Este episodio va a ser protagonizado por Ichigo Fujimoto y sus cinco hermanos. Al final del capítulo anterior pensábamos que eran mangakas pero han resultado ser animadores. Nada más empezar podemos ver una reunión donde un tal C-Mizu presenta el proyecto de un episodio de anime y es rechazado por presentar similitudes con otro anime protagonizado por sextillizos cuyo nombre no voy a decir pero es Osomatsu. Hay que decir que la escena es directamente cruel: C-Mizu no tiene oportunidad de explicarse y el jefe reacciona con violencia: le lanza los folios a la cara con tanta fuerza que le hace sangre.

Como habréis podido imaginar este episodio es una gran crítica a la industria japonesa de la animación y a la precariedad laboral en la que se encuentran sus trabajadores. No es una situación excepcional. No hay más que ver la resignación con la que C-Mizu acepta el trato que recibe. Si bien el plagio (aunque solo sea en el diseño) debe ser rechazado, esas no son maneras de tratar a un subordinado o, más allá de las relaciones laborales, a un ser humano.

El caso es que C-Mizu llama a los Fujimoto para dar la noticia y arde Troya. Después de tanto trabajo se lo han echado por tierra justo antes de que viera la luz. No tienen recursos para hacer el capítulo con tan poco tiempo, así que la compañía ha prescindido de ellos y ha contratado a otros cuatro que, por mucho dinero, lo pueden tener para emitirlo sin retrasos. Cuatro personas trabajando para el mismo capítulo por separado es una chapuza. Todos hemos visto memes de lo que pasa cuando varias personas hacen las cosas cada una por su cuenta y luego lo juntan al acabar. El resultado es terrible. Apocalíptico. Algo así como la Madriguera de los Weasley. Los Fujimoto son conscientes de ello y por eso piensan hacer ellos mismos el capítulo buscando recursos de debajo de las piedras. Todo para salvar al mundo de… ¿un monstruo raro que hay en la calle?

Pero antes que nada, tienen que quitar las líneas azules que veíamos desde el inicio y que no nos recuerdan para nada a otro anime que ya dije que es Osomatsu. Cuidado, no vaya a ser que les acusen de plagio (otra vez).

Volvamos al monstruo. Como el bicho en cuestión es peligroso, tenemos a unos señores (que no señoras, por cierto) trajeados reunidos para ver cómo acaban con la amenaza. Es un poco como en una película americana cualquiera, solo que llevan trajes negros en lugar de uniformes militares. Un análisis de ADN de la bestia ha revelado que se trata de una especie de fusión entre Chiba Shinzo (un trabajador en un estudio de animación) y alguna criatura que se hallaba en el fondo de un río.

Pero ¿qué llevó al tal Shinzo a lanzarse al río? En su coche encuentran unos documentos para un capítulo de un anime. Primero deducen que los dibujos son tan malos que no tuvo narices de llevarlos a su destino. La grabación de una cámara echa esa teoría por tierra: el señor estaba intentando capturar un pokemon personaje de un juego que solo se encontraba en esa zona e iba tan empanado que no vio venir la hostia que se llevó al caer del puente. ¿Aún hay gente que juega a Pokémon GO? ¿En serio? ¿Eso no murió como a la semana de estrenarse? Casi me habría creído que el tipo estaba intentando rankear en un evento de idols cualesquiera. No digo un nombre no por temas de copyright… Es que hay demasiados de donde elegir.

Resumen: Chizilla (como han llamado al monstruo) nació por culpa de un señor adicto a un juego que fijo que era Pokémon GO que no miraba por donde caminaba. Lo peor es que es lo más creíble de todo el episodio.

Los señores de negro ya saben qué es Chizilla pero… ¿cómo podrán detenerlo de una vez por todas? En estos momentos, el ser está parado —así como en standby— pero ya ha destruido una ciudad. Es solo cuestión de tiempo que despierte y vuelva a sembrar el caos allá por donde pase. De hecho, es posible que acabe con la industria de la animación japonesa, pues se dirige a una ciudad donde se producen la mayoría de las series de animación. Resulta que la trayectoria de Chizilla coincide con la que llevaba nuestro buen amigo Shinzo… y éste iba a dicha ciudad para entregar los documentos ya mencionados (sí, esos que estaban tan mal hechos que llegaron a considerarse una posible causa de suicidio).

Mucha corbata y mucho traje pero nuestros señores de negro son todos otakos que entran en pánico pensando qué será de sus fandoms. Por suerte, los sextillizos cíborg entran en acción. Se cuelan en la reunión y anuncian que tienen la solución ideal: si las motivaciones de Chizilla son las de Chiba Shinzo, solo necesitan acabar el capítulo que estaba supervisando. Pero, ¿quién lo hará? Ellos, por supuesto. Coordinarán a animadores de todo Japón para llegar a emitir el episodio a tiempo. Irán a contrarreloj, pero se comprometen a lograrlo… Y cobrarán una barbaridad, claro.

Tras mucho lío para conseguir llegar a la fecha límite, llegan al lugar donde descansa Chizilla y… No saben qué hacer con el episodio que tanto les ha costado acabar. Literal. Así que llegan los machos así como de la nada y vencen al monstruo. Fin. Lo explico así como con prisas porque pasa justo de esa forma.

No sé, creo que los de Pierrot se cansaron de hacer relleno y decidieron acabar rápido porque… Madre mía, qué episodio más pesado. Que sí, que está gracioso con sus referencias a otros anime, juegos y películas pero la verdad es que corta el rollo. Corta el poco hilo argumental que tenía Mahou Shoujo Ore. Y esto es lo que pasa cuando deciden animar un manga que cuenta con dos volúmenes: el quinto capítulo es puro relleno. El quinto. Que no han esperado ni a la mitad de la temporada. No.

Este capítulo sobraba completamente. Se puede ver y disfrutar, pero es muy espeso y muy lento. Es una crítica constante a la industria de la animación, lo cual es maravilloso, pero no sigue para nada el hilo del anime en sí y para quienes no sabemos muy bien cómo funciona el negocio nos puede resultar algo confuso. Y lento. Sé que lo dije antes, pero es que lo es con ganas. Por suerte, en el adelanto del siguiente episodio nos revelan que habrá escenita de onsen.

¡Todos a ver ya el siguiente episodio de Mahou Shoujo Ore, que promete mucho más que este!

Escribo tonterías breves y hago reseñas todavía más breves. De vez en cuando se me cuelan algunos análisis de videojuegos que, sorprendentemente, no son tan breves.

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