Analizando Neon Genesis Evangelion #12. El valor de un milagro

¿Tu deber? No me hagas reír. Lo haces por ti misma, ¿no es cierto? ¡Tu venganza contra los Ángeles!

Este artículo se publicó originalmente en Deculture.es, ¡donde todavía podéis ir a leerlo!

Durante los anteriores episodios de Evangelion, el protagonismo de Misato (o, al menos, su relación con los Ángeles) se ha ido intensificando junto con las menciones al Segundo Impacto. Es ahora de averiguar por qué Misato está en NERV, aunque no se nos den todos los detalles.

Abrimos con un escenario apocalíptico, casi víctima de una suerte de explosión nuclear. En medio de este infierno, un hombre carga con una niña ensangrentada. El calor es tan intenso que sus guantes se han derretido cuando consigue abrir una cápsula de salvamento y meter a la chica dentro. El hombre también está herido y lo sorprendente es que pueda llevar a nadie en brazos. Parece pura fuera de voluntad.

Y entonces vemos que a quien está salvando es Misato. No solo eso sino que el hombre es… su padre. Cierra la cápsula justo antes de que todo se venga abajo al mismo tiempo que un ser gigante, con inmensas alas de luz, nazca. Y cuando digo inmenso es… inmenso. Tanto que supera la superficie de la atmósfera y su influencia destruye todo el Polo Sur.

Gracias al sacrificio de su padre, Misato despierta en el mar. Al cuello lleva un colgante que a más de uno le sonará. Pertenecía a su padre, que se lo ha dado antes de morir (quedaos con esto para EoE). Lo único que ve son dos enormes columnas de luz, es decir, unas gigantescas piernas, y escucha los gritos de la criatura.

Todo mientras está abandonada a su suerte y se aferra el costado herido.

Acto seguido saltamos a Misato vistiéndose y una imagen muy cercana de su terrible cicatriz. Llueve, hay relámpagos. Y todavía conserva la cruz de su padre, el recuerdo de aquella terrible y monstruosa experiencia que determinó su futuro. Por una vez voy a decir que es una buena escena aunque Misato salga en ropa interior, porque no tiene intento de sexualización, sino de mostrarla con sus cicatrices, vulnerable pero fría, determinada.

Mientras tanto, Kensuke y Toji se refugian en la casa de Misato, invitados por Shinji, para que no les caiga el chaparrón encima. Por supuesto, en cuanto empiezan a hablar de Misato, Asuka hace su entrada sospechando que en realidad van a por ella… o más bien casi exigiéndolo. Toji reacciona con la apropiada indignación. No sé vosotros, pero considero bonito que estos dos personajes se lleven tan mal y no haya ninguna clase de tensión sexual cogida con pinzas.

Eso sí, cuesta tragar con la hipocresía de dos chicos que se han forrado ganando dinero a costa de fotos stalkers de Asuka. Podría crear una serie de artículos sobre cómo Kensuke y Toji desprecian a Asuka por ser arrogante o tener muy clara su sexualidad, sin encogerse dentro de los roles femeninos esperados en Japón, y cómo ellos aun así sacan provecho, pero no acabaría nunca.

Cuando aparece Misato, Kensuke es el único que se da cuenta de que la han ascendido de puesto. Misato no se muestra orgullosa. Solo la envuelve una tenue melancolía.

Saltamos a los test de los pilotos. Las películas de Rebuild indagarán bastante más en lo que es entrar a la zona contaminada, pero básicamente podemos ver que se trata de hundir a los pilotos dentro de las EVA. Y como están muy cerca del Núcleo cuando montan de verdad y sabemos lo que le sucedió a Yui, no hay que pensar mucho para darnos cuenta de que el problema sería que el Núcleo les afectara demasiado o llegaran a fusionarse con él.

Shinji es quien tiene mayor sincronización con su madre, lo que le permite ir poniéndose al nivel de Asuka. Al parecer, es como como si Shinji hubiera nacido para pilotar una EVA y no podemos menos que reírnos, ¿verdad, Yui? En particular cuando Misato nos recuerda que Shinji no está especialmente entusiasmado con pilotar las EVA; volvemos a traer los dilemas de los primeros episodios. Porque Evangelion es un ciclo.

La táctica de Ritsuko parece ser intentar que Shinji se sienta orgulloso de sus avances (cosa que no funcionará para él hasta que cierta persona le dé su enhorabuena). Este refuerzo positivo incordia a Asuka, que también quiere halagos y no le gusta sufrir competencia. La posibilidad de que alguien, en especial Shinji o Rei, merezcan más atención que ella es un golpe a los pilares de su existencia. Por eso resalta que va cincuenta puntos por delante de Shinji y se vuelve agresiva cuando le recuerdan que él ha mejorado ocho puntos… en diez días. ¿Qué no conseguirá en un mes?

Francamente, esto es negligencia básica. No se puede hacer refuerzo positivo aun único niño e ignorar a los demás, sustrayéndoles halagos, en particular cuando sabes que Asuka necesita también esos halagos. No es cuestión de beber los vientos por Asuka, sino recordar que los niños que son buenos en algo se merecen felicitaciones por su trabajo, independientemente de si les cuesta más o menos realizarlo.

Como apunte, considero que resulta interesante que, justo cuando Shinji avanza en su trabajo, Misato también, y ninguno de los dos está entusiasmado ni se alegran demasiado por las felicitaciones.

Poco después Shinji sigue sin comprender qué ha hecho para molestar a Asuka. No es difícil imaginar que la situación le ha hecho desinflarse. Las felicitaciones le sientan bien, porque mejoran un poco su autoestima a la larga, pero actos como los de Asuka hieren, matan el entusiasmo y convierten un resultado agradable en un problema. Lo más probable es que cada vez que alguien le felicite, Asuka vaya a saltar. Por tanto, que le halaguen ya no es tan buena noticia.

Como bien dice Misato:

—Eso se debe a que todo lo que haces es preocuparte sobre qué pensarán los demás.

Con todo, cuando Shinji buscaba respuestas era para comprender qué había hecho para que Asuka se irritara con él concretamente, no para saber por qué Asuka no se alegraba por sus mejoras. No es agradable que tu compañera esté lanzando indirectas muy directas y si Shinji no comprende la situación (o Misato no se la explica), difícilmente podrá empezar a dejar de preocuparse.

En cualquier caso, Misato es la clara representación de que no le importa lo que los demás opinen de ella. Nunca lleva uniforme como tal, toma las medidas más absurdas posibles (pero que funcionan) y le importa muy poco su ascenso. Cuando llega a casa y los niños le han organizado una fiesta para felicitarla por su ascenso, sonríe y da las gracias, consciente de que la fiesta no es tanto para ella como una excusa para los chiquillos de pasárselo bien.

De hecho, lo más bonito de la fiesta es ver cómo Asuka se ha hecho amiga de Hikari, a la que ha invitado. Eso y que, cuando Misato pregunta por Rei, ¡y resulta Asuka la invitó a venir! La chica, al parecer, rechazó la invitación, pero al menos Asuka intentó acercarse a ella.

También falta otra persona: Kaji. Los chicos empiezan a protestar de inmediato. Sorprendentemente, Misato no se les une. Shinji, por otro lado, aunque no gruñe en voz alta, parecer encogerse, desprendiendo incomodidad por verse atrapado en un grupo más o menos grande de gente. O, mejor dicho, ruidoso.

Y Pen-Pen no ayuda demasiado. Vaya alaridos.

Misato y Shinji, pues, se van quedando aparte. Una porque es adulta, el otro porque no termina de integrarse. Y, aprovechando que están aislados, en un intento por comprender y acercarse a Misato, Shinji intenta sonsacarle por qué no parece satisfecha con su promoción, ¡con que hayan reconocido sus incuestionables méritos! Misato responde que no es que no esté, ya sabéis, contenta. Es solo que no ha entrado a NERV para ascender socialmente. Pero miente con descaro a Shinji cuando este quiere conocer sus motivos.

Este nuevo vínculo de más o menos sinceridad, donde quizás Shinji se acercara más a su nivel —recordemos que, como comentó Asuka, Misato lo sabe todo sobre ellos—, se rompe. Lo echa atrás. No quiere contarle su pasado y su relación, vaya por Dios, con su padre. Algo que resonó en Misato cuando se conocieron y que seguramente provoque que sea tan protectora con Shinji hasta cierto punto.

Por suerte (o para desgracia de Asuka y suspicacia de Misato), Kaji llega acompañado de Ritsuko. Poco después, este menciona la confianza que depositan Gendo y Fuyutsuki en Misato, puesto que se han ausentado durante un tiempo y han dejado a la mujer al cargo de la organización. Parece que ya sabemos por qué la han ascendido.

Y por cierto, curioso que Ritsuko sea la que conteste a Shinji cuando toca que informar de dónde se encuentran estos dos hombres. Parece que no pierde de vista a Gendo ni por un segundo.

Pues bien, los altos cargos de NERV se encuentran en el Polo Sur, el lugar donde comenzó todo, convertido ahora en un estéril mar rojo. Un Mar Muerto. Las preguntas deberían abrumar al expectador. ¿Qué ocurrió? ¿Quién era ese gigante de luz? ¿Cómo pudo provocar todo esto?

La conversación de Gendo y Fuyutsuki, que rápidamente se torna filosófica, nos proporciona algunas tenues respuestas. Fuyutsuki, ante la arrogancia de Gendo al señalar que la Ciencia es el poder del ser humano y que les permite sobrevivir en ese infierno, recuerda que fue esta ansia y confianza humana la que casi destruyó el mundo.  Es decir, jugaron con algo demasiado grande para ellos. Fuyutsuki habla no de consecuencia, sino de castigo. Una visión mucho más… religiosa de lo ocurrido en el Polo Sur. Por contraste, Gendo defiende una versión más técnica del universo, negando las nociones del pecado y hasta defendiendo que el mar muerto por el que navegan está limpio. Gendo se siente cómodo con la muerte provocada por los seres humanos. Casi la ve como algo ideal, a lo que aspirar. Teniendo en cuenta hacia dónde pretende empujar a la Humanidad, la verdad, no debería cogernos mucho por sorpresa.

Al menos Fuyutsuki prefiere un mundo con vida.

Por cierto, fijaos en el barco más grande de la flota. ¿No lleva algo alargado, atado? ¿Quizás una Lanza gigante…?

Entonces aparece un Ángel dirigiéndose hacia NERV. Y viene del espacio. Queda así claro que los Ángeles no son seres terrícolas… Más o menos. En realidad no sabemos dónde nacen, salvo Sandalphon, que se instaló en u volcán. Quizá todos eclosionan en la Tierra, pero este en concreto decidió salir al espacio para orientarse mejor. Eso sí, al menos menos este no tiene aspecto de poder vivir en la tierra, ya no solo por su inmenso tamaño, sino por su ridícula forma.

Pero cada Ángel aporta algo nuevo o parece aprender de los anteriores. Este en concreto este maneja a distancia su Campo A.T. Puede desprenderse de partes de su cuerpo para usarlos como una suerte de proyectil… y va mejorando su puntería a medida que se aproxima a Tokio-3. Su presencia, además, provoca unas interferencias tales que vuelven imposible comunicarse con Gendo. Ritsuko sugiere que una vez localice el GeoFront se arrojará el mismo y Misato se lo toma con filosofía: al menos tendrán un nuevo lago.

Después hace evacuar rápidamente Tokio-3 y toma una decisión casi suicida. No va a abandonar el GeoFront, no solo porque deben protegerlo, sino porque quiere un milagro. Quizás una prueba de que es capaz de vencer incluso a este tipo de Ángel. Demostrar por qué, en definitiva, está en NERV: para destruirlos a todos. Se repite la situación del primer episodio, donde Ritsuko resaltó la cantidad negativa de ceros que había ante la posibilidad de vencer. Pero la situación es diferente. Ahora tienen tres pilotos, no un único candidato posible para salvar el mundo en un último acto desesperado. Misato sonríe. No es un cero literal. Hay posibilidades de crear un nuevo milagro.

Ritsuko, claro, no está satisfecha. Lo que va a ocurrir no es como la misión en el volcán, donde tenían ventaja y la posibilidad de obtener datos fundamentales. No, esto es un ataque monstruoso y que vendrá del cielo, diferente a las posibilidades de planificar con los ángeles gemelos o la acción desesperada ante Ramiel, que no les dejaba otra posibilidad que enfrentarse a él con toda la radicalidad imaginable.

—Destruir a los Ángeles es mi deber.

—¿Tu deber? No me hagas reír. Lo haces por ti misma, ¿no es cierto? ¡Tu venganza contra los Ángeles!

El subtítulo de este episodio es She said, “don’t make others suffer for your personal hatred”. Y ese es el gran resumen. Desde hace un tiempo sabíamos que Misato tenía un trauma con el Segundo Impacto, después vimos a ese ángel gigantesco, al que resulta difícil identificar con la Adán que Kaji entregó a Gendo, y cómo perdió a su padre.

Misato está en NERV por motivos personales, sí. Está luchando por venganza, porque no puede dejar ir los demonios de su pasado.

Pero eso no la hace menos brillante. El problema es decidir cuándo está dejándose llevar por la venganza y cuándo actúa por mera supervivencia.

En cualquier caso, Misato va a presionar para continuar adelante, aprovechando que tiene el poder para hacerlo. Así es como les dice a los niños que deben actuar; deteniendo a Sahaquiel con sus propias manos. Todo depende de la suerte pero ¿hay otras posibilidades? Los disparos no afectan a Sahaquiel y solo pueden esperar a que él mismo caiga con todo su peso. También está la Lanza, por supuesto, pero Misato no conoce su existencia ni podría usarla todavía porque todavía se encuentra en el Polo Sur.

—Los únicos milagros que tienen valor son los que fabricas tú mismo.

Esas son las palabras definen su pensamiento individualista. Misato, a pesar de llevar una cruz figurativa y literal, no es creyente. Se podría asemejar más a Asuka que a cualquiera de los demás en cuanto a por qué existe y para qué sigue adelante.

Pero, al contrario que Asuka, es más consciente de las consecuencias. Por eso se nos muestra que el reglamento exige que los niños escriban un testamento. Y Asuka se niega, por supuesto. No lo necesita. Sobrevivirá. Rei se niega; tampoco lo necesita, porque no tiene nadie a quien dar nada. Shinji se une a sus dos amigas, probablemente más por empatía que otra cosa, y quizá porque, si Misato muriera, lo perdería todo, pues ninguno de sus amigos se ocuparía de él. No necesita un testamento porque no tiene nada más que NERV.

Han aislado por completo a los pilotos para que no puedan ver más allá de su misión.

Y, como la serie es cíclica, Misato vuelve a hacer una promesa con Asuka. La otra vez le dijo de ir a unos baños termales; ahora promete que los llevará a cenar a un lugar maravilloso. Los comentarios de Shinji y Asuka, en cuanto se quedan solos, sobre la diferencia de generaciones son un interesante punto de worldbuilding;  resulta es evidente que la gente de la época de Misato pasó hambre y vivió un brutal cambio económico que los niños de ahora no aprecian.

Cabe comentar que Asuka y Shinji no son íntimos amigos, pero sí que han desarrollado cierta confianza el uno en el otro. Shinji ya no se siente tan incómodo, solo irritado, ante los piques de Asuka, y la misma se burla de una forma mucho más familiar, más personal.

Aparte, encuentro encantador que Shinji finge alegría solo para intentar que Misato se sienta cómoda dando órdenes. Asuka, en cambio, no tiene que fingir.  Es la que parece más convencida de que todo va a salir bien, al menos por cómo saca una revista con restaurantes de comida para ver a dónde los llevará. Y, atención a esto:

Asuka mira a Rei (¡la mira, reconoce su existencia!) y le dice que esta vez (no como en los baños termales o en la fiesta de Misato) va a venir. Rei se niega porque es vegetariana. Asuka se quedará con este dato.

 Entre tanto, las interferencias del Ángel siguen dado problemas, los suficientes como para que NERV no pueda rastrear su localización exacta. Es decir, MAGI no puede prever dónde caerá. Tendrán que hacerlo siguiendo la intuición de Misato. Su intuición de mujer.

Sigamos.

Si son ciertas las teorías de que en los Manuscritos del Mar Muerto figuraban las formas exactas de cómo eliminar a un Ángel —quizás transferidas a MAGI— entonces es posible que, pase lo que pase, la Humanidad siempre tenga una forma de vencer. Pero los fallos humanos están ahí, a la vuelta de la esquina, listos para hacer que todo sea un desastre.

Pero en el fondo esto es lo más importante:

—Misato nunca ha ganado la lotería.

Te quiero, Shinji.

Enfrentados una vez más a la muerte, Shinji no puede evitar volver a preguntarse por qué hace lo que hace. Pensemos que se lo preguntó el día anterior a Misato. Así pues, ¿por qué no explorar las motivaciones de otros personajes? De Rei ya lo sabe (y se contó en una escena muy similar a esta). Pero Asuka…

—Para exhibir mi talento ante el mundo, ¿no es evidente?

—Quieres decir ¿probar tu existencia?

—Sí, algo así.

Tras tomarle un poco el pelo, Asuka le plantea la misma cuestión a Shinji. ¿La respuesta…?

—No lo sé.

—¿Que no lo…? ¿Qué eres, estúpido?

—Quizás.

—… de verdad eres estúpido.

Pero no hay ira o desdén en el tono de Asuka. Si acaso, me atrevería  a decir que se atisba un poco de comprensión, puede incluso que de lástima. No todo el mundo tiene el camino tan bien definido como ella. En cualquier caso, la escena finaliza con los niños en el ascensor y las EVA aguardando, gigantescas, a que entren para luchar. Las chicas tienen muy decidido por qué quieren pelear, Shinji no, pero en cualquier caso los tres van a arriesgar sus vidas y a intentar salvar el mundo.

Una decisión igual a la gente de NERV. Misato será fría, pero esta vez ha tomado una decisión por su cuenta y no va a dejar que todos sus compañeros paguen por ello. Además, no tienen nada que hacer; solo las EVA pueden detener a Sahaquiel.

—No podemos dejar que los niños sean los únicos en arriesgar sus vidas.

Como ya se ha comentado en algún otro episodio, las EVA tienen los Campo A.T. Técnicamente su interior es el lugar más seguro del mundo.

Esta idea se examinará de nuevo en EoE junto a muchas lágrimas.

Y, como para terminar de deshacer la imagen de general de hielo de Misato, tenemos un cálido flashback en el que Misato se sincera con Shinji. Le habla de su padre, un hombre que solo vivía para su trabajo y excluía de su alrededor a todos los demás (Dilema del Erizo). Lo odiaba por ello. Eso, por supuesto, resuena en Shinji, que piensa «justo como mi padre». El conflicto con los padres (y las madres) es esencial en Evangelion y no es de extrañar que los dos protagonistas orbiten, aunque sea desde diferentes posturas, con el mismo problema.

Al contrario que Gendo, el padre de Misato parecía tener una fachada amable y encantadora (¿nos huele a Kaji?) pero ella opinaba que era un cobarde que huía de la realidad. Que es exactamente lo que hace Gendo y lo que muchas veces intenta hacer Shinji. Por tanto, Misato apoyó a su madre, que siempre lloraba, cuando decidió divorciarse Pero, a pesar de todo este odio y de pensar que su padre no la quería ni se preocupaba por ellas… Como hemos visto, se sacrificó para salvarla. Antepuso todo, su propia vida, por salvar a Misato. Y tenemos un plano de la cruz, que simboliza precisamente el sacrificio de su padre y que regresará, una vez más, en EoE.

El conflicto emocional que sufrió la pobre es evidente y averiguaremos más de ello en el futuro, pero lo que le importa a Misato ahora es que el Segundo Impacto definió su vida. Destruir a los Ángeles, responsables del Impacto como tal. Reconoce que quizá solo buscaba vengar a su padre… para poder liberarse de su sombra. Se inserta entonces una imagen de Gendo mirando a Shinji desde arriba, frío y distante.

¿Sería posible un final así entre Shinji y Gendo? ¿Que Gendo al final quisiera lo suficiente a Shinji para anteponer la vida del niño a la suya? Shinji fue abandonado, dejado atrás, y cuando su padre le envió una carta con toda la información censurada y una palabra en grande (VEN), que Shinji destrozó de pura rabia y luego volvió a pegar. Y fue, buscando esta esperanza de conexión.

¿En otro mundo, podrían haber conseguido conectar…?

Volvemos al presente, con Shinji en su Entry Plug. Sigue considerando sus motivos para pilotar. Misato busca venganza. Asuka, que la reconozcan. Rei lo hace por sus lazos. ¿Y él? ¿Lucha por su padre? ¿Para librarse de su sombra también?

—Así es. No debo huir.

Ni de su padre ni de su responsabilidad y deber. Hace pensar en su enfrentamiento contra al cuarto Ángel, cuando Shinji estaba aterrorizado y peleando en modo automático. Las cosas han cambiado bastante desde entonces.

Misato deja a los niños la decisión de cómo moverse y los tres tienen cinco minutos de batería para detener a Sahaquiel. Deben calcular su caída a ojo, cada uno saliendo desde un punto distinto de la ciudad. La carrera es maravillosa, jugando bien con el movimiento y la tensión de la escena. Shinji es el primero en llegar ante el gigantesco ojo y detenerlo gracias a su Campo A.T. pero no es suficiente. Necesita el apoyo de Asuka y Rei. Y vemos a Rei dando órdenes a Asuka y a esta obedeciendo. ¡Eso sí que es un milagro!

Mientras Shinji sostiene entero el peso del Ángel —es la primera vez, creo, que emplean de esa manera el Campo A.T. Los pilotos también aprenden de los Ángeles y cómo usar las armas que comparten—, Rei corta el Campo de Sahaquiel y Asuka ataca directa a su Núcleo. Es una escena similar a cuando Shinji se enfrentó al cuarto Ángel, con Kensuke y Toji dentro de su Entry Plug. Solo que Asuka lo logra a la primera y toda la tensión se centra en la velocidad y eficiencia con la que deben actuar. Es muchísimo más rápido y brutal que la larga agonía de Shinji, al que en breve se le acabaría el tiempo, para derrotar a su enemigo.

Shinji ya no está solo, sino que además tiene consigo a dos capaces pilotos, una de ellas bastante mejor que él mismo.

Tokio-3 vuelve a estar a salvo. Un Ángel más ha caído derrotado. ¡Y la explosión es monstruosa!

No me me preguntéis por qué a veces los Ángeles estallan y a veces no. Quizá tenga que ver con que se intentan suicidar para llevarse a sus enemigos por delante, o en este caso se deba a la velocidad de la caída de Sahaquiel.

En fin. Los niños sobreviven, intactos y satisfechos. Si os fijáis, hasta podría insinuarse una sonrisa en los labios de Rei. Gracias a que Sahaquiel ha desaparecido, pueden contactar con Gendo en el Polo Sur. Y entonces…

¿Qué es lo quese necesita para lograr un milagro? Misato dice que hay que trabajarlo. Quizás sea cierto (aunque cabría preguntarse por qué los otros trabajos de Shinji  nunca son suficientes), al menos, en esta ocasión. Shinji fue el primero en llegar y el que, al parecer, sufrió más daños durante la batalla. Por tanto, Gendo dice a su hijo, a su ansioso y sediento de reconocimiento y cariño hijo:

—He recibido el informe. Buen trabajo, Shinji.

¿Cuántas veces ha llamado Gendo a su hijo por su nombre? Tan apabullado está que solo puede responder con un débil «sí». Ni siquiera parece contento o feliz. Puede que haya llegado un poco tarde, cuando ya no esperaba nada. No después de esa llamada en la que Gendo le exigió que dejara de molestarlo con tonterías.

Pero, aun así, lo ha reconocido como persona, por mucho que solo sea por su trabajo como piloto. ¿No es eso lo que siempre había buscado? ¿Lo que tanto llevaba esperando? Lo ha cogido por completo por sorpresa. Es difícil saber cómo reaccionar.

Mientras los ciudadanos regresan en tropel a la ciudad, Asuka recuerda a Misato que debe cumplir su promess, a pesar de que los problemas económicos de nuestra querida Katsuragi siguen persiguiéndola.

Y es en escenas como esta que todas las ideas sobre Asuka siendo una mala persona deberían atemperarse un poco. En vez de buscar el lugar más caro, como había insinuado, Asuka los lleva a un puesto de ramen. Sabe muy bien, como resalta, el estado de la cartera de su tutora, ¡y se ha molestado en buscar un sitio con comida vegetariana para que Rei pudiera participar!

Asuka será difícil y, a menudo, complicada de tragar. Pero está lejos de ser mala persona.

Shinji, entre tanto, por fin puede contestar a la pregunta que le ha hecho a los demás. Incluso si es someterse a lo que los demás esperan de él o plegarse a una relación cuanto menos tóxica. Sin duda él no lo encuentra así, como niño pequeño que es:

—… creo que quizás piloto a la EVA porque quería escuchar esas palabras.

Parece algo hipócrita que Asuka se quede desconcertada, pero recordemos que ella piensa que pilota para sí misma y no para medigar halagos. ¿Cómo puede ser tan tonto? Su padre debería darle ese reconocimiento siempre. No debería conformarse con algo tan pequeño.

Pero ah, todos son tontos en Evangelion. Y a veces los tontos son más felices. Si Shinji está feliz porque por fin, tras años de abandono, su padre se ha dignado a reconocer que ha hecho algo bien… ¿Podemos reprochárselo? Quizás, desde su punto de vista, sea un paso más para poder acercarse a su padre en el futuro y reparar su relación. Una compleja e intrincada relación, donde el mayor obstáculo a saltar es la enorme distancia.

En situaciones así, incluso un diminuto paso como ese… parece un milagro. Claro que para mi gusto en el siguiente episodio pasará algo aún más milagroso: una persona vencerá a un Ángel sin necesidad de una EVA.

¡Que el viento sople a vuestro favor!

  • Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man. Houseki no Kuni y un largo etc.) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros. Fui redactora de Deculture. También escribo relatos (cuando puedo) y he publicado algunos que podéis encontrar en Goodreads.

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