Impresiones: ‘Persona 5: The Animation’ #2, por fin hay respuestas

La aparición de Arsene al final del episodio anterior es un golpe de efecto breve pero eficaz que sirve para llamar la atención de Kamoshida, ocasión que Ryuuji aprovecha para coger las llaves de la celda. Con ellas, los dos estudiantes huyen dejando al excéntrico rey encerrado en su propia mazmorra. Una vez fuera del castillo, la misteriosa aplicación que tantas veces intentó borrar el protagonista les informa de que han regresado de su viaje. Vamos, que es como un GPS solo que, en lugar de pedirte que atravieses un callejón sin salida, te mete en líos en ¿otro mundo? El caso es que han regresado (no tenemos muy claro de dónde) y, ¡sorpresa! ¡Están en la entrada del instituto!  Pero me refiero al instituto de verdad, no al castillo ese de los horrores.

Ryuuji, en su estado de estupor, hace un comentario interesante. ¿Qué ha pasado con la ropa de Ren? Al arrancarse su máscara e invocar a Arsene, su ropa fue cambiando… Pero al salir del castillo, volvía a llevar su uniforme. Admito que es una buena observación, Ryuuji, pero ese detalle no es tan llamativo como otros. Podrías preguntar sobre el castillo, la aplicación, el propio Arsene… Pero lo que más ha calado en ti es la ropa de Ren. Ordena tus prioridades, amigo.

Volviendo a la situación de los dos ¿supervivientes? ¿Prófugos de la justicia? ¿Futuros internos de un centro psiquiátrico? Jamás adivinaréis quién les espera en la entrada de Shujin. ¡Sí, el mismísimo Kamoshida! Solo que esta vez viste como una persona normal con su habitual chándal. Tras una breve intervención de Sae, que pide más información —no olvidemos que todo esto es el interrogatorio del protagonista tras su detención—, Ren relata su primer tercer encuentro con el hombre, que le recrimina el llegar tarde a clase, llama perdedor a Ryuuji, le deja caer una pullita al prota sobre su situación en libertad condicional y le da la bienvenida al Instituto Shujin con todo el cinismo del mundo y con sus huevos toreros. Todo esto sin dar muestras de recordar nada acerca de lo que acababa de suceder. Que alguien vaya llamando a Iker Jiménez, que hay algo raro en todo esto.

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Impresiones: ‘Persona 5: The Animation’ #1, empieza la aventura

Los amantes del que sin duda fue uno de los videojuegos más exitosos del año pasado están de enhorabuena: la animación de Persona 5 por fin ha llegado. El sábado se estrenó el primer episodio de Persona 5: The Animation, titulado «I am thou, thou art I» o «Yo soy vos, vos soy yo», una de las frases más características de la franquicia. Esta adaptación ha despertado emoción e inquietud por igual entre los fans: ¿será fiel al juego o se tomarán tantas licencias que será un producto completamente nuevo? El primer capítulo ya nos deja ver por dónde irán los tiros.

Como ya pasaba en el juego, la acción empieza en un casino. Un grupo de ladrones se ha hecho con un botín y podemos ver cómo Joker, el líder, se dispone a escapar. No parece una misión complicada a priori, ya que se oye constantemente a sus compañeros haciendo comentarios como si se tratara de una aventura más y no de la comisión de un delito. Hacen que robar parezca tan fácil y tan divertido que dan ganas de probar, así que si el siguiente capítulo lo comenta alguna compañera ya sabéis que aceptaré encantada que me paguéis la fianza.

Desgraciadamente para la banda, la policía les está esperando y capturan al líder. En el calabozo de comisaría, el protagonista de Persona 5 se enfrenta a un cruel interrogatorio en el que le acusan de diversos delitos: amenazas, difamaciones, posesión de armas e, incluso, asesinato. Con tales cargos, no se cortan un pelo para sacarle una declaración; le dan una paliza, lo drogan para atontarlo y le amenazan con darle un trato similar —o peor— a sus compañeros. No queda claro si quieren obligarle a confesar sus crímenes (¿lo del asesinato iba en serio?) o mandarlo al otro mundo por la vía rápida. En su estado, al protagonista no le queda otra que firmar la declaración. Así es como conocemos su nombre: Ren Amamiya. Se me antoja llamativo el hecho de que el chaval no haya abierto el pico más que para revelar su identidad y ya tengan el documento listo. Vaya con la eficiencia nipona. Por suerte, aparece la fiscal encargada del caso, Sae Niijima, y se libra de los matones. Gracias a ella, Ren descubre que sus compañeros están a salvo. Él es el único prisionero… así que diría que los matones de antes tienen reservada una vacante en el infierno por marcarse semejante farol.

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Impresiones: ‘Mahou Shoujo Ore’ #2, primera batalla

El capítulo anterior de Mahou Shoujo Ore se quedó justo en lo más interesante: Saki se acaba de transformar en armario ropero chica mágica tras confesar su amor por Mohiro, el chico que le gusta y que fue secuestrado por demonios increíblemente musculosos (aunque no tanto como la nueva y mejorada versión de Saki). Por suerte, no ha habido que esperar una semana para ver cómo continúa ya que este episodio se emitió junto al anterior. No es que los japoneses sean crueles por acabar en cliffhanger, es que lo somos en Mistral por no haber juntado los dos artículos. Una vez aclarado esto, toca empezar con las impresiones del episodio 2 que, como ya hemos dicho, se emitió en Japón inmediatamente después del primero.

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Impresiones: ‘Mahou Shoujo Ore’ #1, empiezan las risas

Mahou Shoujo Ore es la adaptación animada del manga de Icchokusen Mokon. Estamos ante una parodia de algo que ya se ha convertido en un tópico más: las historias de chicas mágicas. Y es que últimamente parece que salgan de debajo de las piedras. Pero esta serie no se puede quedar solo en eso: si hay la más mínima oportunidad de parodiar algo, se hace. Y, ¿qué otro género está por todas partes? Los idols. Pues Mahou Shoujo Ore va de chicas mágicas que además son idols. Dios, este anime lo tiene todo. Por eso se merece un artículo de impresiones capítulo a capítulo.

Saki Uno es una idol quinceañera no demasiado famosa. Poco famosa. Nada famosa. Solo la conocen Sakuyo Mikage (su compañera en el grupo Magical Twins) y su manager. Personalmente, no entiendo por qué un duo de idols que cantan sobre lo derp que son no iban a tener éxito, pero bueno, es parte del encanto del anime.

Si Magical Twins se va a pique (por decirlo de alguna manera, porque nunca llegaron siquiera a tener éxito ni nada que se le parezca), STAR*PRINCE está en la cumbre de su carrera. Este dúo, formado por Hyoue y Mohiro Mikage (hermano mayor de Sakuyo), tiene todo lo que las fans japonesas necesitan para, bueno, fangirlear: un mozo atractivo (bishounen) con gran carisma que contrasta con otro mozo igual de guapetón pero más bien callado. Si a esto le sumamos que cantan realmente bien, tenemos éxito garantizado.

¿Parodiar chicas mágicas e idols no os parece suficiente?  No os preocupéis, porque Mahou Shoujo Ore tiene mucho más que ofrecer. Y es que no hay que quedarse solo en lo superficial, sino tomar en cuenta aquellos pequeños detalles que siempre están ahí, esas cositas que hacen que un shoujo sea un shoujo en condiciones. Por ejemplo, ¿a quién no le suena la típica escena de una chica yendo con prisas a clase con una tostada en la boca? Esa que sale en ese anime. Y en aquel otro. Y, claro, todos estamos pensando en decenas donde este recurso se repite. Bueno, aquí pasa algo parecido… pero mejor. Porque, ¿quién saldría corriendo con una tostada pudiendo desayunar un buen postre? Eso es precisamente lo que la madre de Saki le da una tarta. No tiene el glamour de la tradicional tostada, pero se libra de ser cliché y gana puntos por originalidad.

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Reseña: ‘El león de marzo’, de Chica Umino (tomo #1)

El león de marzo, de Chica Umino, fue una de las novedades de ECC ediciones para el salón de Barcelona del pasado mes de noviembre. Esta obra, que en Japón cuenta ya con 13 volúmenes recopilados, se publica en España con periodicidad mensual. A día de hoy, ya han salido cuatro tomos a la venta en nuestro país. Además, esta serie cuenta con una adaptación animada.

El león de marzo cuenta el día a día de Rei Kiriyama, un kishi (jugador profesional de shogi) de sólo 17 años. El protagonista es un joven solitario y bastante taciturno, que apenas se relaciona con nadie más allá de su profesor en el instituto (que insiste en comer con él para que no esté solo) y sus rivales. Rei tiene dificultades para compatibilizar sus estudios, el shogi y, además, cuidar de sí mismo, ya que hace tiempo que dejó el hogar de su familia adoptiva. Por suerte, cuenta con el apoyo de Akari, Hinata y Momo, una pequeña familia compuesta por tres hermanas que se preocupan por el joven constantemente y le invitan a menudo a su hogar para darle algo de calor humano. Estas tres huérfanas son posiblemente sus únicas amigas, junto a Harunobu Nikaido (otro kishi de su edad), aunque Rei no suela admitir que este último es su mejor amigo.

Si bien Rei juega al shogi, y esto está presente en la historia, la trama no se centra de forma exclusiva en ello. El manga no está hecho para leer partida tras partida ni para aprender a jugar. No, el foco se dirige hacia las experiencias vitales del protagonista que, por su juventud y por determinadas situaciones personales (como la muerte de sus padres en un accidente cuando era pequeño, su relación con su familia adoptiva o su dificultad para hacer amigos), tiene mucho que descubrir sobre su entorno y sobre sí mismo. Como consecuencia, se puede afirmar que esta historia no destaca por la acción. Francamente, en el primer tomo apenas ocurren cosas y, desde luego, nada de ello es muy emocionante o destacable.  El león de marzo no pretende contar una gran historia de aventuras, de drama o de amor. El objetivo de Umino es hacernos sentir, descubrir cuán fascinante es el mero día a día de un chaval y sus interacciones con aquellas personas con las que entra en contacto. Se podría decir que Rei se lanza a una aventura que todos conocemos como «la vida».

Los sentimientos que trasmite este manga sin duda llegan al lector y dejan una retahíla de sensaciones, entre las cuales destacan, inesperadamente, el sosiego y la calma. Digo «inesperadamente» porque la vida de Rei no es un jardín de rosas y tampoco lo es la de sus conocidos, pero el estilo de dibujo, el ritmo e incluso la composición de las viñetas hacen que haya cierta calma que se sobrepone a la pena o a la angustia que el personaje siente. El león de marzo no está hecho para hundirse cuando las cosas van mal. Sí, cuando algo triste sucede, evidentemente se siente tristeza, pero no abruma, no deja mal sabor de boca.

En cuanto al dibujo, nos encontramos con un estilo muy particular. Los diseños son sencillos y, en ocasiones, parece que tengan los rostros algo redondos. Aunque parezca simple, el dibujo está muy cuidado y no se encuentran escenas con personajes en posiciones antinaturales o formas imposibles. Las viñetas no están sobrecargadas ni llegan a resultar minimalistas. Como ya comenté, hay cierto equilibrio en la composición que, unido al ritmo de la historia, inspira tranquilidad.

El león de marzo de Chica Umino es un manga muy recomendable para aquellos que busquen dejar de lado la adrenalina para disfrutar de un relato lleno de sentimiento. Los primeros cuatro tomos ya están a a la venta en España gracias a ECC ediciones.

¡Recomendaciones para pasar el rato esta primavera!

La primavera está a la vuelta de la esquina y en Mistral hemos decidido que es un gran momento para empezar una nueva sección. Como habréis podido intuir, se trata de recomendaciones. Eso sí, no son de temporada; para eso tenéis blogs más preparados y dispuestos. Es más bien una oportunidad para compartir manga, animes y/o juegos que pensamos que podríais disfrutar en los meses que se acercan. De esta forma, cada miembro del equipo recomendará algo que le parezca apropiado para esta estación: quizás sea un manga basado en primavera, un anime que nos evoque a la estación que va a empezar o simplemente un juego ideal para procrastinar en Semana Santa o en época de exámenes porque, como todos sabemos, llevar los estudios al día es de cobardes.


Recomendaciones de Zetsuka

Zero Escape: The Nonary Games (PS4, PSV, PC)

Zero Escape: The Nonary Games es un juego para Playstation 4, Playstation Vita y PC que recoge los dos primeros títulos de la saga Zero Escape: Nine Hours, Nine Persons, Nine Doors (o, simplemente, 999) y Virtue’s Last Reward. Ambos juegos forman parte de una trilogía que finaliza con Zero Time Dilemma y aprovecho que es primavera para recomendarlos porque empecé esta saga en esta estación hace ya unos años y pensé que esta es la ocasión perfecta para seduciros y daros la bienvenida a la secta al fandom.

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Análisis: ‘Hakuoki: Kyoto Winds’ para PSVita y Steam

Hakuoki: Kyoto Winds es una novela visual otome para PS Vita y Steam de la conocida empresa Otomate que llegó a occidente de manos de Idea Factory en mayo de 2017. El juego para la consola portátil PS Vita se vende en España en formato físico gracias a Badland Games.

Un largo periplo por occidente


Se podría decir que la saga Hakuoki es una vieja conocida para los amantes del género otome. El primer juego de esta serie salió en Japón para Playstation 2 allá por el año 2008. Desde entonces han ido sacando versión tras versión hasta que, en 2010, dio el salto a las televisiones niponas en forma de adaptación animada. Fue en ese momento cuando empezó a cobrar popularidad también en occidente, ocasión que en Aksys Games supo aprovechar para traernos la versión de PSP en inglés. Así es como Hakuoki: Demon of the Fleeting Blossom llegó a las consolas de todo el mundo en 2012.

Todavía dando cuenta del tirón, al año siguiente trajo Hakuoki: Warriors of the Shinsengumi, una adaptación que nada tiene que ver con las novelas visuales y cuyo objetivo era matar muchos enemigos dándole con ganas al mismo botón muchas veces. Sí, tenía cierta trama por ahí y unos diseños muy buenos, pero la mecánica era cansina. Así que unos meses después, Aksys recapacitó y trajo Hakuoki: Memories of the Shinsengumi para quienes quisieran disfrutar de la historia original en sus Playstation 3 y, en 2014, Hakuoki: Stories of the Shinsengumi, para que los dueños de una Nintendo 3DS hicieran lo propio. Estas nuevas ediciones tenían una cantidad muy limitada de contenido nuevo en forma de extras que hacían que los poseedores de una versión anterior se lo pensaran dos veces antes de hacerse con una más reciente.

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Reseña: ‘Mi amigo capricornio’, crítica a una sociedad que se limita a mirar

Hay historias que enamoran por sus elementos fantásticos y que nos transportan a universos inimaginables.  Hay otras que nos llegan al alma por su forma tan realista de abordar un tema en particular. Mi amigo capricornio de Otsuichi (historia original) y Masaru Miyokawa (manga) es de las segundas, pero con unas pinceladas de fantasía que no eclipsan en absoluto el mensaje que se pretende trasmitir al público. Este tomo único llegó a España hace año y medio, en julio de 2016, de manos de Milky Way Ediciones.

Mi amigo capricornio narra una historia marcada por el acoso escolar. Yûya Matsuda, el protagonista, es un estudiante que puede respirar aliviado por no ser víctima de los acosadores de su instituto. No, él es uno más de los muchos que se limitan a observar. Todos saben lo que pasa en los pasillos de ese centro de estudio (y en los baños, aulas, seguramente hasta en el gimnasio, vamos), pero nadie se atreve a hablar por miedo a convertirse en los acosados. Todos hacen como que el bullying no existe. Nadie habla de él. Solo observan, sin valor para actuar.

Los gamberros y el acoso escolar son cosas de un mundo al que no pertenecemos. Porque no poseemos ningún superpoder ni dispositivo secreto al que enfrentarnos a eso. No debemos meternos en esos asuntos. Al menos si queremos conservar la tranquilidad en el instituto.Yûya Matsuda

Por otro lado, tenemos a Naoto Wakatsuki. Él es la otra cara de la moneda. Es la víctima preferida de los acosadores del instituto donde estudia, alienado del resto de sus compañeros. Día tras día, soporta las vejaciones de un grupo de matones, hasta que una noche como otra cualquiera, decide acabar con el líder de la pandilla con un bate de béisbol. Cuando se decide a huir, todavía con el bate en la mano, se cruza con Yûya, que comprende que no puede seguir mirando hacia otro lado y se ofrece a ayudarle.

Hasta aquí, la historia es evidentemente una crítica a un sistema que, como tantos, ignora —o se esfuerza en ignorar—la situación por la que pasan tantos y tantos adolescentes. Esto no es algo que se limite a Japón; está también presente en nuestra sociedad. ¿Cuánto tiene que soportar alguien para decidir acabar con su situación sin importar la manera? Porque, claro, Naoto Wakatsuki no se plantea rehacer su vida en algún lugar remoto. Solo quiere viajar un poco antes de entregarse a la policía. Y suicidarse. Esto último es lo que Yûya pretende evitar a toda costa a pesar de que Naoto nunca lo manifiesta en voz alta.

¿Cómo sabe Yûya acerca de las intenciones de su compañero? Aquí es donde la historia adquiere sutiles tintes de fantasía que harán que el lector no pierda el interés hasta la última página. Resulta que el balcón de la habitación del joven está en medio de una corriente de aire que arrastra de todo (incluso animales) a su terraza. Una mañana de septiembre, encuentra unos recortes de periódico del próximo mes de octubre donde se narra el caso de Naoto, que acaba con el culpable quitándose la vida al ser detenido. Desesperado por evitar ese desenlace, Yûya arrastra consigo a su compañero de clase, pero a lo largo del viaje todo lo que los recortes anunciaban se iba cumpliendo. ¿Será capaz de burlar al destino?

Mi amigo capricornio usa ese elemento fantástico para hacer su historia más atractiva y añadir un toque de intriga a la lectura. No nos hallamos ante un manga que pretende hablar abiertamente del acoso escolar, también busca entretener, atrapar al lector en sus páginas y hacer de la lectura una experiencia inolvidable.

En cuanto al dibujo, estamos ante un estilo muy correcto que aprovecha unos diseños creíbles para ayudar a transmitir el mensaje de que lo que se lee es una situación muy real —obviando, eso sí, los elementos fantásticos que hallamos con los recortes de periódico del futuro—. Los personajes son gente normal. No tienen unos rasgos especialmente llamativos; son estudiantes del montón, como los que sufren o podrían sufrir bullying fuera de la ficción.

Milky Way ha hecho un gran trabajo con la edición, como viene siendo costumbre, y en la elección de la licencia. Como ya comenté, la acción se sitúa en Japón, pero el acoso escolar no es un problema endémico del país del sol naciente. Los japoneses no son los únicos que deben aplicarse el cuento y dejar de mirar a otro lado.

Estamos ante una obra con un mensaje muy claro de rechazo hacia el bullying. No es una historia más de denuncia, es Mi amigo capricornio, de Otsuichi y Masaru Miyokawa.