Recomendación de cortometrajes LGBTI+

¡Pasad un buen Pride Month!

En medio de este turbulento año es probable que el Pride Month no vaya a ser lo mismo. Los desfiles y fiestas a lo largo del globo se aplazan hasta cuando sea más seguro reunir multitudes en las calles, pero es importante seguir reivindicando. Las personas del colectivo LGBTI+ no van a dejar de existir este año.

Hace unos meses empecé a hablar de cortos de animación, y he querido aprovechar esta ocasión para traeros unos cuantos cortometrajes protagonizados por personas del colectivo. Aunque antes de nada, recordad que tenéis un artículo que también encaja muy bien este mes.

Me gustaría recalcar que me he encontrado con una dura realidad cuando me propuse documentarme para el artículo. No solo hay ya de por sí poquísimas obras dedicadas y protagonizadas por gente LGTBI+, sino que la disparidad en la representación es gigantesca. La grandísima mayoría de cortos están dedicados a personas gays, mientras que de gente trans hay… muy pocos. Por supuesto, no pretendo que esto sea una competición de “quién tiene más” ni nada remotamente parecido, solo… quería remarcarlo y desear que, en un futuro, crezca más la representación. Si siguen la estela de los videojuegos, donde cada día es más común encontrarse narrativas más inclusivas con la identidad sexual, de género y romántica, estoy seguro de que hay un brillante futuro por delante.

Así que, dicho esto, ¡pasemos a los cortometrajes!

Star-Fallen

Empezamos por el corto más breve y más humilde, pero a la vez la historia más humana y cercana. En solo un par de minutos de animación, Alex Tagali cuenta la historia de un par de amigos que crecen juntos y que acaban enamorándose bajo las estrellas, elemento que les unirá de por vida. Y es precioso ver que a pesar del drama que pueda haber, tiene un final feliz donde ambos sobreviven y son felices para siempre.

Tiene un estilo maravilloso a la par que sencillito de animación 2D donde se nota la artesanalidad, desprendiendo amor por cada frame. Es lo bueno que tiene este tipo de animación 2D: el hecho de tener que trabajar cada cuadro del cortometraje de forma independiente, genera una relación mucho más íntima entre el autor y la obra. Y eso, a la vez, se transmite al espectador.

No hay mucho más que decir, solo que… ¡calentaos un poco el corazoncito con el vídeo!

In a Heartbeat

Pasamos de una producción más humilde a una muy ambiciosa y de una factura técnica impecable. Beth David y Esteban Bravo dirigen este cortometraje en el que la calidad del 3D puede llegar a pasar hasta por un trabajo de Dreamworks o incluso Pixar. ¡Pero recordemos que está hecho por tan solo dos personas! Al menos en lo relacionado a animación y 3D.

En In a Heartbeat seguimos a un niño que todavía no ha salido del armario y que lucha contra su corazón, sus sentimientos, por miedo a las consecuencias. Por suerte, se encuentra con un chico muy amable que le ayuda a cerrar y curar sus heridas. La verdad es que me sorprendió lo tierna que resulta la historia, a pesar de ser tan sencillita. Y eso es en gran parte gracias al carisma que desprenden las animaciones faciales de los dos protagonistas. ¡Preparaos para que al final os saque una cálida sonrisa!

Ur Aska

Ur Aska es un corto animado en 2D que habla sobre el cambio y la aceptación dentro de una relación. La transformación y evolución personal son algo inherente en el ser humano. Y si uno está centrado y obcecado en llegar a una meta, puede que esas alteraciones sean más drásticos o, al menos, no tan graduales. Variación de temperamento, distanciamento… Son cosas que en una relación longeva con otra persona se llegan a notar mucho más.

La obra está centrada en el punto de vista de la chica a la que le toca ver cómo su novia va cambiando poco a poco, representado en este caso como una especie de metamorfosis en una criatura alada. La protagonista se frustra al ver cómo, día tras día, su pareja va tansformándose sin que ella pueda hacer nada y alejándose cada vez más. Es por ello que Ur Aska nos insta a, en vez de rechazar esos cambios, respetar y abrazarlos.

Tiene una animación sencillita con pocos frames por segundo que puede que llegue a molestar en algún momento. Y más teniendo en cuenta su pulido estilo visual, bastante influenciado por series occidentales como Steven Universe. Aun así, que los personajes tengan voz y la expresividad de sus caras, hacen que siga siendo precioso de ver y, sobre todo, muy natural.

Out

Por desgracia, la única manera de ver este cortometraje es suscribiéndose a Disney +

Pixar por fin se ha atrevido a estrenar una obra donde no solo existe un personaje LGBTI+, sino que además la historia gira en torno a la homosexualidad de su protagonista. Y, como su propio nombre indica, sobre el hecho de salir del armario y contarle a sus padres su orientación sexual.

No quiero abrir el debate de si el estreno de este cortometraje justamente se haya dado cuando estas pequeñas obras independientes de Pixar, las llamadas SparkShorts, ya no se pueden consumir gratuitamente y hay que pagar una suscripción a Disney + para verlas, y así atraer a más público a su plataforma… porque obviamente ha sido así. Pero sin embargo, estos pequeños cortos son proyectos personales de artistas dentro del estudio. Proyectos que nacen desde el corazón y no desde una sala de ejecutivos trajeados que solo buscan el mayor beneficio posible, así que se agradece muchísimo su existencia. ¡Ojalá sea el primero de muchos!

Eso sí, el cortometraje, a pesar de poder considerarse “independiente”, sigue teniendo los rasgos tan característicos de Pixar. Lleno de esa narrativa tan silly que saca una sonrisa tengamos la edad que tengamos, con esa especie de perro y gato espaciales  y gays que intercambian la mente del protagonista con la de su perro. Además lo complementa una estética preciosa y muy cartoon, casi como si estuviese pintado con ceras. Recuerda incluso a una estética muy videojueguera, como por ejemplo el Last Day of June.

Les lèvres gercées

El último cortometraje es posiblemente el más duro y, podríamos decir, menos esperanzador. Más que contar una historia, enseña una realidad a la que las personas trans se tienen que enfrentar día tras día. Una constante lucha contra lo que el mundo tiene establecido y una búsqueda de la validez de la identidad de género.

Así, creo que es necesario exponer estas realidades para ayudar a personas a entender y empatizar con el sufrimiento de los demás. Porque como he comentado antes, si las personas trans tienen una representación bajísima en la sociedad, en los cortometrajes su situación es todavía peor. Es de agradecer, y mucho, a los estudiantes de la escuela de animación Gobelins que hayan creado Les lèvres gercées.

Además cuenta con el añadido de que visualmente tiene un estilo… muy particular. En este caso creo que encontramos claras influencias en el cómic europeo, con esos colores planos y una paleta cercana al monocromismo, y un trazo muy grueso. No es fácil trasladar un estilo así a la animación. Pasa más o menos como con Ur Aska, donde hay planos con un framerate mucho más bajo que en otros que genera cierto contraste que no acaba de ser del todo cómodo. Aun así, ¡sigue siendo impresionante!

 

¡Que el viento sople a vuestro favor!

  • Amante de todas las dimensiones, pero especialmente de la tercera. Hago imágenes que se mueven llamadas vídeos y escribo sobre lo que más me ilusiona.

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